Entre rosca y acusaciones, el Consejo de la Magistratura busca cubrir ocho sillas
Representantes de la abogacía, además de jueces y juezas, irán a las urnas el 18 de octubre. Hay seis listas, con el Gobierno y la oposición mirando de reojo.
Con un combo que ya incluye recusaciones, rosca política y promesas por doquier, el Consejo de la Magistratura se prepara para el 18 de octubre que determinará cuatro nuevos representantes. En unos comicios que desde el minuto cero generaron la atención total del Gobierno y las distintas facciones que componen Juntos por el Cambio, tanto representantes de la abogacía como jueces y juezas deberán ocupar ocho sillas, en la mitad se sentarán mujeres, de acuerdo a los compromisos del sistema judicial en materia de igualdad de género. De los cuatro espacios para cada sector, entrarán dos por cada boleta ganadora y uno por cada minoría. Así, quedarán renovados los miembros técnicos luego de que la Corte Suprema elevara los integrantes del órgano que controla al Poder Judicial.
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Están en condiciones de emitir sufragio todos aquellos letrados que poseen matrícula federal del país. Se toparán con tres boletas al momento arribar al cuarto oscuro. Por un lado, la Lista 2, “Compromiso con la Constitución”, que lleva al exdiputado nacional Héctor Recalde y que se cocinó mediante el fuego lento del consenso entre los actores del Frente de Todos, incluidos los gobernadores del PJ como Jorge Capitanich y Sergio Uñac, entre otros.
Fuera del peronismo, hay dos ofertas en el menú. Primero, la Lista 3, con aval del PRO y un sector de la UCR, que se denomina “Abogados por una justicia independiente”, cuyo principal candidato es Miguel Piedecasas, secundado por Jimena de la Torre, actual miembro del organismo y quien supo ser subdirectora de la AFIP en tiempos de Cambiemos. Y en segundo lugar, la Lista 1, “Nueva abogacía federal”, liderada por María Fernanda Vázquez, integrante del Consejo, decana de la UNLZ. Esta papeleta es impulsada por Diego Molea, actual consejero, y aparece con el apoyo del radicalismo porteño de la línea del senador nacional Martín Lousteau aunque desde el ámbito judicial sostienen que su apuesta está en distintas puntas.
Para cada protagonista es clave la participación, que suele ser muy baja en este tipo de comicios internos. De hecho, en las últimas peleas electorales apenas el 10% del padrón acudió a las urnas, lo que genera la posibilidad de que intervengan con fuerza los aparatos “políticos”, una preocupación que De la Torre enarboló ante Letra P. “Necesitamos compromiso, que el abogado sepa el valor de la elección. En caso contrario, bajan con facilidad los votos de los Colegios Públicos gracias a un llamado político”, apuntó.
Para la funcionaria, con tonalidad cambiemita, el 18 de octubre "se ponen en juego dos modelos de Justicia". Uno, afirma, "que busca la impunidad del kirchnerismo” y otro, el que dice representar, "que peleará por la independencia del Poder Judicial". En la vereda de enfrente, en la nómina de Recalde, no coinciden, pero eligen no responder los dardos y concentran sus esfuerzos en las promesas de campaña, como el avance en la federalización del Consejo, con reuniones que se lleven a cabo en distintas localidades. por ejemplo, y que además sean transmitidas por los medios públicos.
Mientras que, por su parte, la lista de Vázquez hace hincapié en la importancia de estar presente en los comicios. "La participación en esta elección es muy importante para que seamos representados por abogados y abogadas, y no por sectores de la política partidaria", resaltó ante este medio Rubén Ramos, candidato a Consejero Titular por la Lista 1. Entre sus propuestas, enumeró, reducir los tiempos de la justicia, modernizar el sistema y regular la fijación de los honorarios.
Los postulantes de los jueces
Hay 720 magistrados y magistradas en el país, por lo cual cada voto vale oro. Como pares de la abogacía, podrán seleccionar sus representantes entre tres opciones, cada una con un vínculo particular con el Gobierno y la oposición. La Lista “Celeste” está liderada por Alberto Lugones, último presidente del Consejo antes de que la Corte Suprema ordenara volver al esquema anterior con el titular del tribunal supremo, Horacio Rosatti, en la presidencia. Es la nómina con mayor sintonía con la Casa Rosada.
La presentación de Lugones, camarista penal, no estuvo exenta de polémica ya que fue objetada por Eduardo Machín, que encabeza la fuerza “Compromiso Judicial”, una agrupación reacia al peronismo. Esgrime un motivo para voltear a su competidor: no puede presentarse a un nuevo período porque la reelección no está contemplada para los consejeros, un argumento que tornó válido la Junta Electoral, pero que demolió, en un abrir y cerrar de ojos, la jueza federal María Servini, con expertise en comicios.
Machín no se da por vencido y dio un paso más al comparecer ante la Corte Suprema un recurso de per saltum para impedir que Lugones pueda competir. Sin embargo, la situación no parece preocupar al juez acusado, que ante este medio resaltó que la oposición atina a estos movimientos porque se encuentra "con pocas chances" electorales. “Esto explica su actitud impugnante, que no tiene mayor sentido, y encima existe un fallo judicial a favor nuestro espacio”, subrayó.
Y no ahorró en lanzar sus propias acusaciones, contra la otra lista: "Esa lista se dice apolítica, pero está absolutamente manejada y con muy importantes recursos de los espacios a los cuales responde. Cuando hablo de eso, digo que tiene una capacidad amplísima de gestionar reuniones, encuentros, almuerzos que nosotros, con cada una de esas reuniones, estaríamos pagando toda la campaña".
El tema no rebotó en la “Bordó”, cercana a JxC y con nombres pesados de Comodoro Py, como el juez de la poderosa Cámara Federal de Casación Penal, Diego Barroetaveña, que supo juzgar a Cristina Fernández de Kirchner en la causa dólar futuro, seguido por Agustina Díaz Cordero y Marcelo Martínez de Giorgi, el suplente del titular del espacio.