CRISIS DE ALTA GAMA II

Nadie más renuncia: La Cámpora juega al fleje con la unidad del Frente de Todos

La agrupación no quiere romper el FdT, pero Kirchner no será quien apriete el botón del ajuste. La charla con el Presidente y el desacuerdo con CFK.

El video de Máximo Kirchner que su secretario subió a su perfil en redes anticipó su posición: no estuvo de acuerdo con los términos de la negociación con el Fondo Monetario Internacional (FMI), no se sintió escuchado y renunció a la presidencia del bloque del Frente de Todos (FdT) en la Cámara de Diputados. No será él quien busque los votos en el Congreso para validar el acuerdo con el organismo internacional por la deuda contraída durante la administración de Cambiemos. La carta bomba -esta vez, del hijo de la vicepresidenta- tardó tres días en llegar. El jefe de La Cámpora tira de la cuerda, pero, por ahora, nadie más renuncia.

 

Para su reemplazo en la Cámara baja, se habla de dos mujeres: Victoria Tolosa Paz, a quien el Presidente eligió para encabezar la lista del oficialismo en las elecciones pasadas pero no suma demasiadas adhesiones, y Cecilia Moreau, actual vicejefa y mano derecha de Sergio Massa. Durante dos años, Moreau trabajó a dúo con Máximo Kirchner. El nombre fuerte en danza es el del santafesino Germán Martínez, articulador de Agustín Rossi que fue jefe de bloque del kirchnerismo y que el año pasado dejó el Ministerio de Defensa para enfrentar a Omar Perotti como precandidato a senador. Martínez se sentó con Rossi en el despacho de Máximo Kirchner para limar asperezas. En la Rosada quieren que Rossi vuelva y Martínez garantizaría la pata K en el bloque del Frente de Todos.

 

También fue una señal que en la conferencia del pasado viernes el ministro Martín Guzmán agradeciera a Cristina Fernández de Kirchner y a Massa, pero no hiciera una sola mención al hasta hoy jefe del bloque del Frente de Todos. 

 

Máximo Kirchner hizo una ronda de consultas con importantes dirigentes. Varios "compañeros" le pidieron que no dejara el cargo. Uno de ellos fue Eduardo de Pedro. Otros coincidieron en que diera un paso al costado pero sin renuncias masivas como ocurrió tras la derrota de las PASO. Todas las miradas apuntaron a la planta baja de Casa Rosada, donde el ministro del Interior avisó que esta vez no tiene intenciones de dejar su puesto. "En este momento hay que trabajar para la unidad", respondieron algunos de los dirigentes K más experimentados dejando en claro que La Cámpora no domina todas las opiniones.

 

El hijo de la vicepresidenta llamó esta tarde a Alberto Fernández y le comunicó su decisión. El diputado le dijo que su madre no está de acuerdo con él. Y, como en la carta, le recordó que varias veces había manifestado su opinión contraria al rumbo de las negociaciones con el Fondo. Subrayó que su paso al costado es lo mejor para el Gobierno porque de esa manera tendrán libertad para buscar consenso para el acuerdo. En la Casa Rosada y en el Congreso las fuentes coincidieron casi en forma textual con el off.

 

Cuando en septiembre pasado renunció De Pedro, el kirchnerismo empujó una reacción del Gobierno, pero las renuncias no eran definitivas. Por eso la negociación más dura se dio, con intermediarios, entre Alberto y Cristina sobre la permanencia o no del ministro del Interior. El Presidente le aceptó la renuncia y luego dio marcha atrás. A cambio, puso a Santiago Cafiero en Cancillería y a Juan Manzur en la Jefatura de Gabinete. En ese momento, se interpretó que La Cámpora no dejaría ni el poder ni las cajas de los cargos que ocupan. La especulación hoy se repite. Los más benévolos consideran que la agrupación (que no engloba a todo el kirchnerismo) no quiere romper el Frente de Todos ni derrumbar al Gobierno. Lo que no quieren algunos, Máximo Kirchner principalmente, es apretar el botón a favor del ajuste que vendrá. 

 

Tampoco planea renunciar Claudio Lozano, director del Banco Nación muy crítico con el acuerdo. En su entorno piensan que irse habilita la vuelta del macrismo y que eso es peor que el peor acuerdo con el FMI.

 

Si Cristina Fernández estuviera de acuerdo con Máximo, la carta de su hijo sería destituyente. Tal vez por eso todos los voceros consultados se cuidaron de señalar que no hay más renuncias, que La Cámpora no se va y que Máximo Kirchner le hizo saber al Presidente que la vicepresidenta no está de acuerdo. Así, el hijo preserva sus banderas para una candidatura futura y la expresidenta garantiza gobernabilidad.

 

Guillermo Francos, logró destrabar la ley ómnibus. 
Sandra Pettovello, ministra de Capital Humano.

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