LA DEUDA

El minuto a minuto de la frenética negociación con el Fondo

El Presidente liberó agenda y monitorea entre Washington y Economía. Optimismo político y límites del albertismo a los halcones K. Martes bisagra.

“Muy bien Kulfas”, celebró un funcionario del Gobierno las declaraciones del ministro de Desarrollo Productivo que salió a frenar a los dirigentes que piden no pagarle al Fondo Monetario Internacional (FMI). En el kirchnerismo, en cambio, causaron cierto malestar las palabras de un ministro al que siempre le apuntaron. El fuego de artificio, sin embargo, no opaca el optimismo del Gobierno. El Presidente se reservó el día y sin agenda oficial este jueves se concentra en el entendimiento con el “organismo multilateral” al que evitó nombrar la vicepresidenta Cristina Fernández en su duro discurso en Honduras. Alberto Fernández sigue el minuto a minuto con llamadas al embajador Jorge Argüello en Washington y conversaciones hasta altas horas de la noche con el ministro de Economía, Martín Guzmán. En la mañana de este jueves, arrancó temprano con Gustavo Béliz a su lado. Antes del vencimiento de este viernes se espera alguna importante novedad.

 

Contra algunos pronósticos, el clima es de tranquilidad. Así lo refieren algunas fuentes bien informadas que saben que las próximas son horas decisivas. El Gobierno no dijo si pagará o no el vencimiento de este viernes por 731 millones de dólares. La decisión está atada al acuerdo mayor. Es también la razón por la que en el paquete de 18 proyectos para ser tratados en extraordinarias en el Congreso el Presidente no incluyó el Acuerdo Plurianual. Resiste a los reclamos de la oposición en ese sentido hasta firmar con el FMI.

 

La expectativa favorable supera el malestar que en algunos sectores genera el viaje presidencial a Rusia y a China, con escala final en Barbados. Probablemente, para evitar futuras conjeturas y las diferencias geopolíticas del acercamiento a Vladimir Putin y Xi Jinping el Gobierno busca cerrar con el FMI antes del martes. Más allá del debate por las condiciones y el grado de ajuste exigido, sería un espaldarazo para Fernández. Anima al albertismo la buena relación tejida tanto con Jake Sullivan como con Juan González, asesores de Estado de Joe Biden. El buen diálogo con ambos da confianza al ala política argentina.

 

Los políticos más interiorizados aseguran que tampoco ponen en jaque las negociaciones los dichos ni del diputado Leopoldo Moreau, cercano a Cristina Fernández, ni del director del Banco Nación Claudio Lozano y mucho menos de la exdiputada Fernanda Vallejos, que pasó de encabezar la lista cuatro años atrás a volver al llano. Molestaron pero creen que alcanza con los dichos de Kulfas que -todos saben- habla por el Presidente: “Estoy convencido de que es mucho mejor para la Argentina hacer un acuerdo que nos permita seguir creciendo a, como escucho por ahí, no hacer un acuerdo. Porque eso, de por sí, va a hacer mal. Esa hipótesis no se valida con la realidad”, sentenció en declaraciones a Radio Con Vos. No pagarle al Fondo y entrar en default sería “agudizar los problemas del país”, agregó.

 

Más o menos en los mismos términos se expresó en su conferencia semanal la portavoz Gabriela Cerruti aunque más obligada a elegir cuidadosamente cada palabra. La funcionaria insistió en que Argentina necesita crecer y que el Gobierno busca el “mejor acuerdo” que defienda las jubilaciones, el gasto social, la inversión en ciencia y técnica y educación y sin reformas estructurales y además permita “sostener la senda de crecimiento y distribución”. “Tenemos la voluntad de llegar a un acuerdo”, repitió. “Los datos de la negociación no los vamos a conocer hasta que se alcance un acuerdo”, se reservó detalles en diálogo con Futurock. “Se hicieron una cantidad de avances y acercamiento en un montón de puntos”, respondió. “En algunos puntos estamos más cerca que una semana atrás”, continuó y prefirió elegir como enemigos a Mauricio Macri y a Horacio Rodríguez Larreta antes que al kirchnerismo.

 

“La vicepresidenta dice más o menos lo mismo que estoy diciendo”, cerró Cerruti la polémica en torno a las declaraciones de Cristina Fernández que una vez más apuntó a los ajustes que imponen los organismos multilaterales. “Lo que dice la vicepresidenta lo dice el Presidente, lo dice el ministro de Economía y lo decimos todos”, contó sobre el cuestionamiento a un ajuste obligado por el FMI. En rechazo a los dichos de Moreau y Lozano, coincidió con Kulfas respecto a que “lo mejor es siempre un acuerdo” aunque aclaró: “No vamos a firmar un acuerdo condicionante”.

 

Las negociaciones de hoy son “hora por hora”, avisó. Y determinarán si Argentina paga o no el vencimiento de este viernes.

 

Mauricio Macri
Martín Llaryora recibirá este lunes a Maximiliano Pullaro. A Rogelio Frigerio lo reemplazaría su vicegobernadora Alicia Aluani. 

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