25|6|2021

Barrios de Pie y el Evita cinchan juntos para ganar espacio en el FdT bonaerense

07 de mayo de 2021

07 de mayo de 2021

Ganaron la calle durante el macrismo, Fernández los sumó a su gobierno y ahora quieren lugar en la gestión de Kicillof. Objetivo intendencias en 2023.

El Movimiento Evita y Barrios de Pie avanzan en una fusión que los lleve a consolidarse como un actor protagónico dentro de la alianza de gobierno bonaerense. En lo inmediato, pelearán por lugares expectantes en las listas de aspirantes a cargos legislativos. Consideran que deben tener voz de peso en las instituciones y que esa se traduzca en acciones que den solución a sus demandas. Dicen tener en la provincia de Buenos Aires una mínima participación y diálogo, muy lejos del que mantienen con el gobierno nacional. Para revertir eso, buscarán sentarse a la mesa de negociaciones con Máximo Kirchner, Sergio Massa y los intendentes. Tienen para mostrar un despliegue territorial profundo y con esa arma irán por la representatividad parlamentaria.

 

Si bien hace muchos años que los movimientos sociales trabajan en los territorios, durante el macrismo cobraron mayor fuerza, se organizaron y ganaron la calle. “Fue el inicio del proceso”, aseguran. Hoy, su proyecto toma otra forma y buscan consolidarse en dos líneas, la sindical y la política. La sindical tiene una vía avanzada a través del otorgamiento de la personería gremial a la Unión de Trabajadores de la Economía Popular (UTEP); y ahora tejen acuerdos para lograr la mayor unidad posible y convertirse en un sector de peso dentro del Frente de Todos (FdT) para, desde allí, instalar su agenda e implementar políticas de Estado.

 

El primer paso estará dado por la fusión entre el Movimiento Evita, liderado por Emilio Pérsico, y Barrios de Pie, encabezado por Daniel Menéndez, ambos, funcionarios del Ministerio de Desarrollo Social de la Nación. Si bien todavía hay charlas y cuestiones que saldar, estiman que el acuerdo estará sellado y oficializado antes de la elección legislativa.

 

El paso siguiente, luego de las elecciones de medio término y pensando en 2023, será convocar a dirigentes políticos que no tienen origen en los movimientos sociales y que no tienen estructura. “No pensamos este lanzamiento antes de las legislativas porque, si es antes, después desaparece porque quedan heridos”, explica uno de los referentes provinciales del Movimiento Evita a Letra P.

 

La provincia de Buenos Aires es un distrito clave en el que buscarán replicar lo que lograron en el esquema nacional. “Somos parte, pero con muy poco”, señalan. Hacen referencia al referente del Movimiento Evita Federico Ugo, subsecretario de Economía Popular en el Ministerio de Desarrollo de la Comunidad que conduce Andrés “Cuervo” Larroque; y a la única legisladora provincial que tienen, Patricia Cubría. “Tenemos buen diálogo, una buena relación, pero no tenemos el nivel de inserción que tenemos en el gobierno nacional”, dicen acerca de su participación en el gobierno de Axel Kicillof.

 

Saben que no será sencillo lograr sentarse a la mesa con Kirchner, Massa e intendentes, pero irán por ese objetivo, principalmente en las secciones electorales en las que se elegirán diputados, pues reconocen que sería más difícil obtener un lugar en la Cámara Alta en virtud de que es menor el número de bancas en juego. Pero el plan no se agota en las sillas del parlamento, también pelearán por la conducción de intendencias. “Ya empezamos a dar la disputa”, sostienen; apuntan principalmente a los municipios hoy gobernados por la oposición para evitar tensionar la relación con otros actores de la coalición gobernante.

 

Siguiendo el norte marcado por Mariel Fernández, la referente del Movimiento Evita que ganó la interna del Frente de Todos (FdT) en 2019 y se convirtió en la intendenta de Moreno, uno de los principales objetivos está puesto en Lanús con Agustín Balladares. En la pelea para desbancar a Néstor Grindetti -una empresa que a priori parece muy difícil por la aceptación que el jefe comunal tiene en su pago chico- también se anotan Julián Álvarez, referente de La Cámpora, y Nicolás Russo, del Frente Renovador, quien ya puso primera: “Voy a ser candidato a intendente de Lanús en 2023”, dijo a Letra P

 

También quieren discutir candidaturas en Vicente López, gobernado por Jorge Macri, y Tres de Febrero, donde manda Diego Valenzuela y hoy mantienen una alianza con el referente de La Cámpora Juan Debandi, y en varios municipios del interior como Rojas, Bragado, Suipacha y Lobos, entre otros.

 

“Lo óptimo es la unidad, pero si no se logra, se irá a las PASO”, dijo a este medio uno de los principales referentes provinciales, quien confía en el apoyo de Alberto Fernández para esta tarea y remarca que, si bien van a discutir las listas en esta elección legislativa, el objetivo final está puesto en 2023, cuando se elijan cargos ejecutivos y, al igual que La Cámpora, se ilusionan con sumar distritos donde los intendentes no tengan chances de reelección.

 

Si bien aclaran que esta construcción no tiene un fin electoral sino político, que no es contra nadie y que la prioridad es la unidad en la colación, destacan que hay un objetivo claro: que los movimientos populares empiecen a participar electoralmente con más fuerza, tomando como punto de partida el juego que tuvieron en el gobierno nacional con representantes en el Congreso y en el Poder Ejecutivo. “Hay una definición de que los movimientos sociales empecemos a fortalecer nuestra inserción en la institucionalidad. Ahora entendemos que nosotros, para poder dar una fortaleza y respuesta a los problemas que planteamos, tenemos que poder tomar definiciones dentro de los estamentos institucionales sin perder nuestro poder popular y nuestra estructura territorial”, explican.