30|8|2021

Larreta 2023 ante el Círculo Rojo: definiciones light y el mantra de la gestión

27 de abril de 2021

27 de abril de 2021

Le habló al Consejo de las Américas. El camino del hacer como pasaporte para su futuro electoral. De la "ética del consenso" al "gobierno de unidad nacional".

Mientras transita uno de los momentos más preocupantes de la pandemia, el jefe de Gobierno porteño Horacio Rodríguez Larreta desarrolla una agenda alternativa para que la crisis sanitaria no empañe su perfil electoral. Este lunes protagonizó una conferencia virtual organizada por el Consejo de las Américas desde Nueva York, donde puso a prueba un discurso de tono casi proselitista. Aferrado a su gestión, defendió su política contra el coronavirus, habló de una metrópolis ideal, retomó el perfil moderado y habló de la necesidad de construir un "un gobierno de unidad nacional" para afrontar el escenario actual. 

 

"Y ya saben, si alguno quiere invertir en Buenos Aires, more than welcome (más que bienvenido)", dijo el alcalde ante un auditorio virtual coordinado desde la Gran Manzana por Susan Segal, presidenta de ese grupo de lobby norteamericano sobre América Latina creado por el multimillonario David Rockefeller en 1963. Quienes conocen al alcalde, sostienen que es la misma frase que repite en cada evento internacional del que le toca participar. Esta vez no estuvo sentado ante un selecto auditorio en el Hotel Alvear, ni tampoco ofreció la charla en la sede que tiene el Council a pocas cuadras del Central Park de Manhattan.

 

Esta vez estuvo parado en un atril que su equipo de comunicación instaló en el primer piso de la sede porteña de Parque de Patricios, donde Rodríguez Larreta volvió a calzarse el traje de candidato. Lo hizo a su modo y tal como lo vienen planificando sus asesores: no hizo promesas electorales pero apeló a contar las bondades de su gestión, convencido de que la exhibición de la administración municipal es la carta de presentación más eficiente para seducir votantes más allá de la General Paz y el Riachuelo. 

 

"Les estoy hablando desde la sede del gobierno de la ciudad, que está en  Parque Patricios, desde el sur, una de las zonas mas pobres de la ciudad, en un edificio diseñado por Norman Foster", explicó el alcalde para hacer eje en la experiencia de la mudanza que hizo Mauricio Macri antes de dejar la intendencia y dejarla en manos de su entonces jefe de Gabinete.

 

El alcalde buscó mostrarse en contacto con el mundo hasta para hablar de su política sanitaria. Repitió como un mantra que buscó fortalecer el sistema de salud con 6.000 trabajadores adicionales para el sector, la aplicación de testeos inteligentes y un sistema de resultados por whatsapp que "fue reconocido por (el dueño de Facebook) Mark Zuckerberg como uno de los tres mejores usos de la tecnología contra la pandemia".

 

El relato de bondades incluyó que la Ciudad es la capital latinoamericana con menor índice de delitos per cápita, pero se opacó por un instante. Fue cuando reconoció la situación sanitaria actual: "Tenemos el doble de contagios respecto del pico del año pasado con cuatro veces más el total de testeos y hay una ocupación de camas del 83%. Es muy alto". No hizo una sola mención a la tensión que protagoniza con la Nación por la suspensión de las clases presenciales en el Área Metropolitana, pero en su lugar recalcó que su máxima prioridad es "la educación".

 

"Lo último que hay que cerrar es la educación, por eso vamos a hacer todo lo que esté en nuestro alcance para mantener la educación presencial si, obviamente, lo permite la situación sanitaria", se atajó, para deslizar que con ese nivel de contagios no queda otra que avanzar con nuevas restricciones. 

 

El eje educativo del alcalde resultó mucho más ambicioso cuando lo menciona en una zona de confort. Ante el auditorio virtual, Rodríguez Larreta prometió que buscará que los alumnos aprendan robótica, aunque reconoció que este año deberá reforzar el aprendizaje de nueve mil alumnos por las falencias del año pasado. En el relato larretista la crisis educativa por la pandemia convive con la metrópoli que surgirá en el futuro. "En Buenos Aires nacieron cinco de los nueve unicornios latinoamericanos", celebró el alcalde para reivindicar la creación del distrito tecnológico del sur porteño, cuyo epicentro imaginario es la caja de cristal que diseñó Foster. 

 

En esa canaleta discursiva aprovechó para repasar el desarrollo del Metrobus, la lenta marcha del subte y la valorización inmobiliaria del sur que, para el alcalde, es la confirmación de una política pública bien orientada. Fue el prólogo para hablar de política y linkear sus aspiraciones electorales con los elogios que le dedicó a su gestión. "La mejor manera de superar las frustraciones de estos años, es una agenda de consensos, la construcción de un gobierno de unidad nacional que empuje una agenda productiva", dijo el alcalde para responder a una de las consultas cuidadosamente seleccionadas por Segal.

 

La histórica Segal, anfitriona digital de Larreta.

"Ése es el camino para quienes quieren invertir, generar trabajo e insertarnos en el mundo. Porque los argentinos esperan que mostremos una idea común de país. Yo soy optimista, porque si decidimos trabajar juntos vamos a cambiar la historia", arengó sutilmente Rodríguez Larreta antes de definirse como un convencido de "la ética del consenso", en la que "los pasos que da uno hoy, sean continuados por otro mañana". 

 

Tan optimista se mostró que tuvo que hacer una aclaración que le habría arrancado un murmullo a un auditorio presencial. Ante una consulta de los invitados virtuales sobre la situación económica y los recortes de coparticipación que impulsó el presidente Alberto Fernández, el alcalde contestó: "No saldremos de esa situación subiendo impuestos, eso lo aseguro", dijo sin mencionar el aumento del impuesto a los sellos para las compras con tarjeta de crédito. Luego atajó: "Yo no represento al gobierno nacional y represento a un partido de la oposición. Es difícil hablar de la economía en medio de la pandemia. El nivel de pobreza especialmente de los más chicos, es muy alto. Pero  soy muy optimista, la clave es que tengamos un acuerdo político mas amplio para los próximos 30 años".