02|8|2022

Largaron: hiperactivo, el Gobierno madruga y le gana la agenda a la oposición

10 de febrero de 2021

10 de febrero de 2021

Tras anunciar la poda en Ganancias, sienta a gremios, el agro y la industria en busca de un acuerdo político que dome la economía. JxC, enredado y disperso.

Ávido por empezar a marcar la cancha política y generar un pronto alivio en los bolsillos, de cara a su primera prueba electoral, el gobierno nacional salió a copar la agenda pública con anuncios y una prolífica lista de reuniones, en las que sentó a discutir acuerdos medulares a los actores centrales de la economía argentina. La iniciativa oficial contrasta con una oposición arrinconada en la prédica por el regreso a las aulas, que perdió la bandera contra la vacuna rusa tras el respaldo de la revista The Lancet y que espera que el oficialismo mueva para ver qué ocurrirá con las PASO. 

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Con una crisis económica arrastrada desde el macrismo y profundizada por la pandemia, el Frente de Todos transitó su primer año de gobierno empantanado entre discusiones internas, las tensiones públicas y la crisis sanitaria. Pero los primeros datos alentadores de recuperación de la actividad y el ordenamiento político de la coalición gobernante, sumados a la llegada de las primeras dosis de Sputnik V, a fines de diciembre, el triunfo político de la sanción de la ley de interrupción voluntaria del embarazo y la certeza de que el plan de vacunación se concretará sin mayores sobresaltos en el primer semestre del año, le dieron a la Casa Rosada aire en los primeros días del año para avanzar con su agenda y poner sobre la mesa la que cree será la discusión central de 2021: la tensión entre precios y salarios y la puja distributiva. 

 

Hiperactiva, la Casa Rosada se puso al frente de la convocatoria a empresarios y sindicalistas y armó una audiencia entre el presidente Alberto Fernández y la Mesa de Enlace, previa preparación del terreno con advertencias sobre las herramientas más agresivas que tiene a mano el Estado para domesticar los precios, en caso de que el diálogo no prospere. En paralelo, el Presidente reactivó las reuniones de la mesa chica del Frente de Todos, que integra junto a Santiago Cafiero, Eduardo de Pedro, Sergio Massa y Máximo Kirchner, para ordenar la política interna. 

 

Este miércoles, en la primera jornada de encuentros, se anotó varios puntos. En el Salón del Bicentenario consiguió una foto con asistencia perfecta de todos los sectores del sindicalismo. Desde la Confederación General del Trabajo (CGT), hasta el moyanismo, el Frente Sindical, la CTA y la CTA autónoma, todos los actores gremiales acudieron al encuentro del que participó el gabinete económico, encabezado por el jefe de Gabinete, Santiago Cafiero, la vicejefa Cecilia Todesca, los ministros Martín Guzmán, Matías Kulfas y Claudio Moroni.  

 

El tema central del encuentro fueron los salarios y marcó una coincidencia central entre los gremios y el Gobierno, que acordaron en que la recuperación debería estar este año “entre 2 y 4” puntos por encima de la inflación. En sintonía con la Casa Rosada, los representantes gremiales apuntaron contra los formadores de precios por los aumentos. “¿De quién es la responsabilidad? De los que fijan los precios básicos y los que especulan con la cadena de valor”, afirmó el cosecretario general de la CGT Héctor Daer en el Patio de las Palmeras.

 

En privado, los dirigentes fueron más duros. “Muchos de los que vienen mañana piensan que nosotros somos la prehistoria, que hay que dejar que el mercado se regule solo. Y además, apuestan al fracaso del Gobierno”, remarcó en el Salón del Bicentenario uno de los líderes sindicales en alusión a la cita que el gabinete económico tendrá mañana con los líderes de la industria. Los funcionarios evitaron entrar en consideraciones políticas y ratificaron que apostarán al diálogo en la convocatoria prevista para este jueves con los pesos pesados de la economía. Aunque ratificaron que el Gobierno tiene herramientas de políticas públicas para aplicar sanciones.

 

Guzmán y Moroni también transmitieron tranquilidad. El ministro de Economía ratificó todos las previsiones del Presupuesto 2021, incluido el 29% de inflación, el valor del dólar y el ajuste de tarifas. Y desestimó los pronósticos alarmistas de las consultoras, que estiman una inflación del 45%. Gremios y funcionarios coincidieron en que Economía acertó en el diagnóstico inflacionario 2020. El ministro de Trabajo, por su parte, ratificó que las paritarias no tendrán techo y que avala las cláusulas de revisión como mecanismo para que los salarios le ganen a la inflación. El Gobierno llegó a la reunión con la carta de la baja de Ganancias en el bolsillo aunque los gremios afirmaron que "no tiene nada que ver con las paritarias" y no las condiciona.  

 

En tanto, este jueves les tocará el turno a los empresarios, en una reunión que el Gobierno entiende a priori que será más áspera que con los gremios, con los que tiene afinidad política. Una discusión con “los titulares” de la economía, a los que aludía Cristina Fernández de Kirchner, que en su mayoría tienen poca simpatía por un gobierno peronista. Una vez cerrados los diálogos sectoriales, la Casa Rosada pretende que empresarios y gremialistas compartan una reunión, hacia fin de mes, de la que se espera que participe el Presidente. Será el anuncio que el Gobierno pretende sellar para darle estabilidad a la economía e impulso al crecimiento. “Para que la recuperación sea sostenida en el tiempo tenemos que generar los acuerdos políticos necesarios”, dijo Cafiero.

 

En la misma línea, como los gremialistas y los representantes de la Mesa de Enlace que se reunieron este miércoles con el Presidente, los empresarios también escucharán este jueves la convocatoria al Consejo Económico y Social, que presidirá Gustavo Beliz y que el Presidente quiere lanzar en los próximos días, como herramienta para pensar temas “más estructurales” de la Argentina.

 

En el diálogo con el campo, los más duros en la relación, el Gobierno consiguió este miércoles fumata blanca, después de que Fernández desactivara la guerra al decir que no habrá aumento de retenciones, cupos de exportación ni intervención en los mercados. A cambio, la Mesa de Enlace se comprometió a trabajar con la Casa Rosada para revisar las cadenas de valor y la distorsión de precios, en particular en el maíz y el trigo. De la amenaza de un nuevo conflicto al mejor estilo de la 125 no quedó nada, aunque en el entorno del Presidente admiten que la relación seguirá siendo tensa "por motivos ideológicos". El Presidente estuvo en la reunión acompañado por el ministro de Agricultura, Luis Basterra, Beliz, Todesca y el canciller Felipe Solá, en quien el agro encuentra un interlocutor amigable. Una carta de paz simbólica que Fernández jugó en su despacho.   

 

Con las mesas de diálogo y el anuncio sobre el Impuesto a las Ganancias, que impacta directamente en la clase media, el Gobierno logró apropiarse del debate público y poner el foco sobre la recuperación económica, un tema decisivo en año electoral que recién comienza, mientras la oposición se enreda en una agenda dispersa y sin posiciones homogéneas, que incluye la campaña de vacunación, la vuelta a clases, la posible suspensión de las PASO y sus propias internas.