Paridad 2021

El Congreso se acerca a la paridad, pero el poder sigue siendo de varones

Las mujeres son casi la mitad de la Cámara baja y el 43% del Senado, pero no presiden los bloques mayoritarios.

Tras la asunción de los nuevos diputados y las nuevas diputadas, comenzó una nueva etapa en el Congreso nacional. Si bien no se alcanzó el 50%-50%, hubo un avance de la paridad en ambas cámaras legislativas, resultado de la ley y de la persistente alerta de las feministas que trabajan para monitorear y garantizar su cumplimiento.

En la Cámara baja, de las 127 bancas renovadas, 60 fueron ocupadas por mujeres y 67, por hombres. Así, la composición quedó con 116 diputadas, lo que equivale a un aumento del 42% al 45% de los escaños, la cifra más alta de representación femenina de la democracia argentina. El 16 de diciembre se sumó una legisladora más: Natalia Zaracho, la primera diputada cartonera de la historia. La trabajadora de la economía popular y referente del Frente Patria Grande asumió en reemplazo de Daniela Vilar (Frente de Todos), quien dejó su banca para conducir el flamante Ministerio de Medio Ambiente de la provincia de Buenos Aires.

En el Senado, los resultados electorales no marcaron un gran avance en términos de paridad y la representación femenina en las bancas se mantiene prácticamente igual (40%). Sin embargo, tras las renuncias de Claudio Poggi y Germán Alfaro, se sumaron dos senadoras: Gabriela González Riollo (PRO), por San Luis, y Beatriz Ávila (Juntos por el Cambio), por Tucumán. Esteban Bullrich (Juntos por el Cambio) será reemplazado en su banca por José María Torello. Con estos cambios, 31 de los 72 asientos de la cámara quedan para mujeres y el porcentaje de representación femenina en el Senado asciende al 43%.

 

Sin paridad en las presidencias
 


Sergio Massa fue ratificado como presidente de la Cámara de Diputados y se definieron las tres vicepresidencias: ninguna de ellas estará ocupada por una mujer. La primera y la segunda se mantendrán iguales, con el mendocino Omar de Marchi (PRO) y el sanjuanino José Luis Gioja (FDT) respectivamente, mientras que la tercera quedó en manos del mendocino Julio Cobos (UCR).

Lo mismo ocurrió a la hora de definir las presidencias de los bloques, donde las mujeres son minoría: de las diez principales bancadas, solo dos están presididas por mujeres. Máximo Kirchner fue ratificado al frente del bloque del Frente de Todos, donde estará acompañado en la vicepresidencia por Cecilia Moreau. En el PRO, el presidente seguirá siendo Cristian Ritondo, quien compartirá el interbloque opositor con Mario Negri (UCR), Juan Manuel López (Coalición Cívica-ARI), Rodrigo de Loredo (Evolución), Margarita Stolbizer (Encuentro Federal), Ricardo López Murphy (Republicanos Unidos) y Carlos Zapata (Ahora Patria), mientras que José Luis Espert estará al frente de Avanza Libertad, Javier Milei en La libertad Avanza y Topo Rodríguez, en Identidad bonaerense.

Los únicos bloques que tienen a mujeres en la presidencia son Encuentro Federal, a cargo de Stolbizer; el Frente de Izquierda-Unidad, encabezado por Myriam Bregman, y el monobloque del Partido Obrero, con Romina del Plá.

 

Esta falta de representación femenina en las jefaturas de bloques fue duramente criticada por la diputada nacional por Buenos Aires Graciela Camaño (Interbloque Federal). "Estoy casi segura de que nuevamente vamos a enfrentarnos al espectáculo de todos los hombres presidiendo esta casa. Por eso, aquello por lo que decimos que venimos bregando va a estar absolutamente ausente; nos quedamos sin discurso", aseguró.

 

"De qué nos sirve ponerle la A, la E o la letra que quieran si desde este lugar, donde decimos que tiene que haber paridad, donde bregamos para que haya perspectiva de género en la sociedad, no tenemos la capacidad de reconocer las cualidades políticas de nuestras compañeras mujeres", subrayó y llamó a "poner a una mujer" entre las autoridades de la Cámara de Diputados.

 

En el Senado, con menos participación en las bancas, las principales posiciones institucionales quedaron para mujeres. La presidencia del cuerpo está a cargo de la vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner, secundada por Claudia Ledesma Abdala como presidenta provisional. Además, dos de las tres vicepresidencias fueron para mujeres. Sin embargo, igual que en la Cámara baja, los principales bloques están presididos por hombres: José Mayans está a la cabeza del Frente de Todos y Alfredo Cornejo preside el interbloque Juntos por el Cambio, mientras que Luis Naidenoff y Humberto Schiavoni están al frente de las bancadas de la UCR y el PRO, respectivamente.

 

En 2019, Sergio Massa firmó una resolución que dispuso la paridad de género en las comisiones permanentes de trabajo parlamentario, es decir que debe haber igual cantidad de presidencias de comisiones para hombres y mujeres. Se trató de un paso importante, aunque todavía se reproduce, en la Cámara de Diputados, lo mismo que en otros ámbitos: las mujeres no encabezan las comisiones de los temas considerados más “duros” y tampoco hay paridad internamente.

 

Desafíos pendientes
 


"Luego de 4 años de aprobada la ley de paridad y sin cumplirse el famoso 50 y 50, es importante repensar cuestiones como los reemplazos. Hay proyectos interesantes sin debatir, como aquel que indica que, ante una situación de reemplazos en la Cámara, tiene que asumir una mujer hasta alcanzar el 50%", aseguró a Letra P Dolores Gandulfo, directora de Política Institucional de la Defensoría del Pueblo de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.

Además, la especialista puso énfasis en la necesidad de avanzar con la legislación en Tucumán, Corrientes y Tierra del Fuego, las tres provincias argentinas que no tienen ley de paridad. "Son distritos que requieren de una militancia activa en favor de la paridad provincial, pero no hay que perder de vista que distritos pioneros en la materia, como la Ciudad de Buenos Aires, no incorporaron ni una mujer como autoridad para el periodo 2021-2024. Incluso, retrocedieron respecto de periodos anteriores", agregó. "La democracia partidaria requiere pasar de la mera presencia a la representación real y, para ello, necesitamos mujeres no solo en el poder, sino con poder", concluyó.

 


Por su parte, la exdiputada nacional peronista, impulsora de la ley de cupo femenino e integrante fundadora de Ojo Paritario, Marcela Durrieu, sostuvo que "fueron años muy fructíferos para la paridad". "A pesar de la pandemia, logramos sancionar las leyes provinciales en casi todo el país y allí donde no, está el tema en debate. La contracara de esto es que también, tal como como lo suponíamos, el resultado en muchas provincias fue muy malo, con lo cual, a pesar del avance simbólico, habrá que seguir trabajando ya no en incorporar una ley, sino, en muchos casos, modificar los sistemas electorales provinciales para que la ley sea realmente efectiva. Respecto de la ley nacional, también habrá que hacer algún ajuste para lograr que los reemplazos no terminen perjudicando la situación de las mujeres", agregó.

 

Para Durrieu, hay un debate más profundo. “En este momento tenemos la representación femenina más alta de nuestra historia, si consideramos la cantidad de mujeres que nos representan en el Congreso y la existencia de varios ministerios con funciones específicas en el país. Sin embargo, parecería ser que no podemos aplicar ese alto nivel de poder formal e institucional a las transformaciones que hacen falta”, plantea la dirigente y sostiene: “Avanzamos mucho en el número de representantes y poco en el ejercicio del poder".

 

* Esta nota fue realizada en el marco de la cobertura conjunta entre Letra P y Ojo Paritario, con el apoyo de Fundación Friedrich Ebert (FES).

 

Nicolás Massot y Miguel Pichetto. 
Facundo Moyano cobrando un peaje. 

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