20|1|2022

Bitácora, día 1: mi vecina Kristalina, un hotel conocido y una ciudad militarizada

30 de octubre de 2021

30 de octubre de 2021

Dónde se aloja Alberto Fernández y dónde la jefa del FMI. Fuerte despliegue de seguridad en una Roma que va volviendo a la normalidad prepanemia. 

ROMA (Enviada especial) A su llegada a esta ciudad, el viernes por la tarde, el presidente Alberto Fernández se instaló junto a la comitiva oficial en el hotel Regina Baglioni, ubicado en la calle Vittorio Veneto, cerca del gran parque Villa Borghese. El hotel está ubicado en diagonal a la embajada de los Estados Unidos en Italia.

 

No es la primera vez que Fernández pisa el Regina Baglioni. El Presidente había estado allí a mediados de mayo, durante su gira europea. En el primer piso del mismo hotel, el mandatario argentino mantuvo entonces una reunión con John Kerry, el enviado de Joe Biden para el cambio climático. Durante aquel encuentro, el argentino y el estadounidense sellaron la organización de una cumbre sobre cambio climático de Latinoamérica junto a Estados Unidos. El evento se concretó finalmente a principios de septiembre, con Fernández como anfitrión.

 

Coincidencias del destino, apenas arribó a su hotel, Fernández se convirtió en vecino temporal de Kristalina Georgieva. La titular del Fondo Monetario Internacional (FMI), con quien el Presidente tiene agendado un encuentro crucial para este sábado por la tarde en la embajada argentina en Roma, está alojada en el Grand Hotel Palace, ubicado a escasos metros del Regina Baglioni, sobre la misma calle. Georgieva llegó a Roma el mismo viernes por la tarde y se instaló en el hotel apenas unos minutos antes de que Fernández desembarcara en el suyo.

 

La ciudad está doblemente convulsionada. Por el G20, se despegó un operativo de cinco mil policías que patrullan las calles de manera constante. Las sirenas suenan con cada movimiento de los líderes mundiales, que se mueven con comitivas numerosas y transitan en caravanas que incluyen autos y camionetas con custodia. Además, sobrevuelan helicópteros en forma permanente que monitorean la seguridad.

 

El centro histórico está vallado y varias calles permanecen bloqueadas para la circulación. Los hoteles donde se alojan los presidentes son fácilmente identificables: en la puerta suele haber filas de autos estacionados, con agentes de seguridad y custodias policiales oficiales. El viernes por la tarde hubo un fuerte operativo por la visita de Biden al papa Francisco en el Vaticano. El jefe de la Casa Blanca se aloja en Villa Taverna, en la residencia del embajador de Estados Unidos. 

 

Como suele suceder durante las reuniones del G20, en Roma también hubo protestas. Este sábado, a primera hora, la policía italiana intervino para eliminar un bloqueo formado por aproximadamente medio centenar de manifestantes a favor del medioambiente que hicieron una sentada sobre la avenida Cristoforo Colombo al grito de “Si no hay cambios, bloquearemos la ciudad”.

 

Casi pospandemia 

A diferencia de lo que ocurrió en la anterior visita de Fernández a Roma, en plena pandemia, la ciudad está ahora casi libre de restricciones. En las calles se puede circular sin barbijo, que solo es obligatorio para comercios y lugares cerrados. Además, tiene una gran afluencia de turismo interno, ya que en Italia este fin de semana es largo debido al feriado del 1 de noviembre, el Día de Todos los Santos.