22|11|2021

La política por otros medios: de youtubers, tiktokers y streamers

11 de octubre de 2021

11 de octubre de 2021

La suerte dispar de quienes se lanzaron a la carrera por atraer a las audiencias jóvenes. La convivencia de nuevos y viejos lenguajes y protagonistas.

El ingreso de la dirigencia política y los contenidos políticos a plataformas como YouTube, TikTok Twitch parece seguir caminos diferentes. Mientras que la suerte de la primera en las nuevas plataformas suele ser errática, los contenidos de información, opinión y debate sobre temas de coyuntura producidos por actores no tradicionales ganan espacio en estas redes dominadas por el entretenimiento.

 

“Hoy les quiero presentar mi nuevo desafío: Ser el primer youtuber político”, decía el actual ministro de Agricultura, Julián Domínguez, en mayo de 2016 cuando, en los inicios del gobierno de Cambiemos y luego de volver al llano, presentaba su canal en YouTube. En una veintena de videos breves, Domínguez habla pausado sobre temas de la agenda política sin más recurso que un escritorio y una cámara. El proyecto nunca llegó a despegar y fue abandonado a menos de un año. El frustrado primer “youtuber político” no había alcanzado a desarrollar un formato atractivo para esa plataforma, donde, al igual que en otras redes que alojan videos en internet, lo divertido o lo polémico; lo visual, lo dosificado, lo rápido y lo simple se imponen (en general) a contenidos más densos y complejos.

 

El  actual precandidato a legislador porteño por Juntos Yamil Santoro también se presenta en su canal como “youtuber político”, aunque la mayoría de los contenidos son cortes de sus intervenciones en programas televisivos que alcanzan en internet escasas reproducciones. Su video más popular data de 2012, donde se lo ve caminando de noche en ropa interior alrededor de la Pirámide de Mayo mientras enumera críticas al gobierno de entonces. Tampoco consigue números significativos de reproducciones Javier Milei con su altisonante programa Demoliendo Mitos, que puede verse en el canal de YouTube de la radio nativa digital Conexión Abierta.

 

En oposición a estos ejemplos vernáculos, la congresista estadounidense Alexandra Ocasio-Cortez, fenómeno viral en redes desde su aparición en la vida pública, supera el millón de seguidores en Twitch. En tierra de gamers e interacciones en vivo, AOC aprovechó su primera transmisión para jugar y hacer mención a aspectos políticos, sociales y económicos antes de la subida al poder de Joe Biden. Antes y después de Ocasio-Cortez, figuras suecas y coreanas de la política habían seguido una estrategia similar para Twitch: aprender a jugar primero, hablar de política después.

 

La cacería del voto joven en espacios como TikTok por parte de postulantes argentinos durante la campaña para las PASO se pareció a un desfile de boomers sin miedo al ridículo. Teniendo en cuenta que alrededor del 50% del público usuario de esa red social tiene menos de 34 años, las intenciones de la dirigencia política profesional allí son tan evidentes que resulta dudosa la eficacia de su uso como herramienta electoral, aun cuando los equipos de campaña parecen tener claro que deben crear allí mensajes que poco o nada tienen que ver con la comunicación política tradicional.

 

 

La presencia de los contenidos políticos en redes se extiende mucho más allá de los que producen en primera persona los políticos profesionales. Algunos medios tradicionales, otros nativos digitales e influencers “independientes” abordan la coyuntura política nacional en internet, aunque con resultados dispares.

 

Telefe Noticias, los diarios Clarín y La Nación y la señal de noticias TN hacen punta en TikTok y producen para distintas plataformas contenidos exclusivos. El número de reproducciones y seguidores de sus cuentas oficiales pareciera acompañar las propuestas, aunque no es claro que redunde en una fuente de ingresos significativa para estos actores. Por su parte, figuras reconocidas del periodismo político como Baby Etchecopar y Jonatan Viale también buscan presencia regular en la red social más joven, aunque en general publican allí recortes de los segmentos editoriales de sus programas televisivos.

 

Es habitual encontrar que usuarios nativos de TikTok consiguen mayor alcance que figuras de los medios tradicionales. Apenas 22 perfiles “nativos” agrupados en la categoría política argentina alcanzan cerca de 500.000 mil seguidores en TikTok; estos son también los que presentan narrativas más disruptivas. El usuario @Fran_con_f tiene 162 mil seguidores y 2,3 millones de me gusta, en base a videos en los que utiliza segmentos de la serie animada Los Simpsons para realizar críticas referidas a la política nacional. Se suma una larga cola de perfiles que en gran número expresan simpatías con la extrema derecha libertaria. Se encuentran allí numerosos videos de abierta reivindicación a la figura de Jorge Rafael Videla.  

 

 Nuevas entrevistas viejas. Raros influencers nuevos

En YouTube, el canal Filo News, que araña el millón de suscriptores, da espacio al ciclo de entrevistas Caja Negra, que consiguió este año una extensa conversación con el presidente Alberto Fernández que ya supera las 700 mil reproducciones, un alcance similar al que obtuvo la entrevista de Luis Novaresio a Cristina Fernández de Kirchner en 2017 en el canal oficial del portal Infobae, el más consultado del país. El humorista Pedro Rosemblat también entrevistó en 2021 al presidente en la Quinta de Olivos. El encuentro fue transmitido en simultáneo por Twitch, Facebook y YouTube.

 

 

 

El periodista de El Destape Tomás Rebord creó este año su canal El Método, donde da espacio a entrevistas sin límite de tiempo (algunas llegan a durar hasta tres horas) con personajes de la vida pública y política del país.

 

 

Muchas de las propuestas de medios tradicionales, medios nativos y cuentapropistas de la red traen consigo algunas novedades y muchas reminiscencias. A fin de cuenta, dos sillones enfrentados, una mesa con botellas de agua y luz tenue para crear un clima intimista es la televisión que ya conocíamos pero a demanda.  

 

Desde distintas adscripciones políticas se destacan también en YouTube los canales Revolución Popular Noticias, El Destape, El Presto, Diario K País de Boludos, que, con diferentes recursos estéticos y narrativos, abordan temas espinosos de la agenda política nacional. Con la excepción del último, se trata de espacios polarizantes con líneas editoriales que difícilmente alcancen audiencias por fuera de las comunidades que simpatizan con las ideas que defienden.

 

El concepto del político youtuber que en primera persona intentaba trasladar su capacidad de influencia a otras plataformas se combina ahora con espacios online creados por medios tradicionales o nativos y youtubers, tiktokers o streamers “independientes” que conforman un ecosistema al que los equipos de campaña ingresan con la esperanza de traducir influencia en votos.