08|3|2021

08|3|2021

“La eliminación de las PASO podría romper a Juntos por el Cambio”

29 de enero de 2021

29 de enero de 2021

El dirigente radical ve “un problema” sin primarias. Apuesta un pleno por Posse a la UCR bonaerense. Apunta a Salvador y Abad por "sumisión". Pide protagonismo.

Para el próximo mes y medio, Federico Storani tiene la agenda completa. Junín, Pergamino, Mar del Plata y Bahía Blanca, entre otros puntos de la provincia de Buenos Aires. El objetivo: acompañar los desembarcos de Martín Lousteau en respaldo a la candidatura para presidir el Comité Provincia de la UCR del intendente de San Isidro, Gustavo Posse.

 

En diálogo con Letra P, Storani no escatima elogios para el senador porteño y la fórmula bonaerense alcanzada por el espacio denominado “Protagonismo Radical”, que –afirma– puede poner en valor al Partido y otorgarle un lugar preponderante dentro de Juntos por el Cambio. Critica las candidaturas “a dedo” y destaca la interna boinablanca como puente hacia una unidad sólida del partido. Lo mismo analiza para el ámbito frentista, donde avizora “problemas” y “una ruptura” de suspenderse las PASO y no poder dirimir allí los liderazgos.

 

Al hacer hincapié en la necesidad de una “renovación profunda”, el exdiputado nacional reconoce que, por la candidatura de Posse, está “trabajando muy activamente” junto a otros líderes de trayectoria como Juan Manuel Casella. Pero aclara: “Para predicar con el ejemplo, no he querido postularme a ningún cargo para esta elección interna”.

 

Storani, junto a Lousteau, Posse y dirigentes radicales a principios de 2020, cuando empezó a tomar forma el espacio "Protagonismo Radical".

-¿Qué radicalismo pretende construir con Posse al frente del Comité Provincia?

 

-Lo que postula el nombre: Protagonismo radical. Significa recuperar la identidad, tener un criterio amplio de alianzas, pero que el partido tenga la aspiración a un liderazgo legítimo que tiene que desarrollar por historia, por extensión territorial y cuadros políticos. Hemos construido una síntesis muy buena, por un lado la candidatura de Gustavo Posse, que es el único intendente que el radicalismo tiene en el GBA, con una muy buena gestión, que logró en estos tiempos un equilibrio entre preservar la salud y a la vez tener una fuerte actividad para que no se resienta la economía. Y está acompañado por la vicerrectora de la UNNOBA, Danya Tavela, un cuadro político muy bien formado, con llegada a los sectores juveniles y universitarios.

 

-¿Por qué la UCR no fue protagonista con la actual gestión?

 

-Por dos factores. El primero, había un intento de manejar muy centralizadamente por parte del PRO, que nunca quiso una verdadera coalición de gobierno sino una mera alianza electoral, donde el resto fueran simplemente acompañantes. Lo segundo debo decirlo con pena: la complicidad en esa actitud de las propias autoridades del radicalismo, porque para bailar un tango se necesitan dos y, en este caso, Salvador lo único que intentó fue no hacer olas simplemente para que lo pusieran nuevamente en la fórmula. Así nos fue.

 

-¿Siguió los pasos de Vidal?

 

-Exactamente, no tenía ningún planteo crítico. Incluso, en la Provincia de Buenos Aires se hizo la Convención una semana antes de la Convención nacional y se hablaba de Cambiemos puro, cuando la Convención nacional misma habló de la posibilidad de ampliar Cambiemos para hacerlo más competitivo. Es decir, el planteo bonaerense fue híper conservador, de sometimiento, de sumisión al PRO. Y Maximiliano Abad expresa esa política de sometimiento, de ver qué le dan, como si fuera una migaja y no tener un protagonismo radical como el que pretendemos.

 

-¿De ese protagonismo se deduce también una candidatura radical a la Gobernación en 2023?

 

-Totalmente. Creo que Gustavo Posse, con la buena administración que está haciendo en San Isidro, se está proyectando. Pero, además, tenemos el acompañamiento muy franco y decidido de una figura emergente muy notable, como la del senador Martín Lousteau, con un pensamiento socialdemócrata moderno, que llega a los jóvenes.

 

-Recientemente, Lousteau habló de una socialdemocracia moderna y, para eso, pidió sumar a JxC a dirigentes como Facundo Manes, que está cerca del armado bonaerense de Abad…

 

-Es que Manes no está reportando a ese armado, sino su hermano Gastón… Nosotros queremos una construcción amplia. Yo estuve en la convención de Gualeguaychú, fui vocero del espacio que hizo ese armado. Nosotros no queremos romper, queremos la unidad, pero con un protagonismo del radicalismo mucho más influyente. Y como decía Raúl Alfonsín: con un pensamiento socialdemócrata moderno, que llegue a los sectores sociales a los que les dirigimos nuestro mensaje, con sensibilidad popular, una política económica de crecimiento, que se presente con una alternativa al actual gobierno.

 

-¿Por qué varios intendentes respaldan la conducción partidaria?

 

-Eso fue al principio, después comenzaron a tomar una actitud muy prudente. Al principio parecía que se iba a imponer por inercia, cuando hace más de un año hicieron un lanzamiento, en el que estuvo Sanz, Salvador y Abad, excluyendo al resto. Parecía que no iban a tener competencia, pero después, cuando se armó una competencia que empezó a crecer mucho, vimos que había muchísima gente descontenta, entre otras cosas porque no había participación ni posibilidad de democracia interna, gente con legítimas aspiraciones, cansadas del dedo que solo satisface expectativas personales y muy mezquinas.

 

-Con esas diferencias, tras la elección del 21 de marzo, ¿se puede construir una unidad entre todos los sectores o quedarán heridas sin cicatrizar?

 

-Es que la interna es el camino para mantener la unidad. Si se usara el procedimiento anterior, que entre tres o cuatro se reparten, la mayoría va a quedar muy descontenta y va a tomar otros rumbos directamente. En cambio, si se ofrece un planteo democrático, todo el mundo va a respetar, como en mi caso lo he hecho siempre. Ahora, lo que no puede dejar de hacerse es la participación democrática cuando ya ha pasado suficiente tiempo para hacer un balance, tanto del Gobierno nacional de Macri, que para nosotros fue muy deficitario, y también de la gestión de Vidal, que tiene muchos puntos vulnerables.

 

- ¿Qué rol debería tener Vidal en la estructura bonaerense de JxC, acompañamiento o liderazgo?

 

-En principio, con respecto a la interna radical, no tiene que tener ninguno, tiene que tener respeto.

 

-¿No lo ha tenido?

 

-Hasta ahora, ha querido meterse, lo mismo que Carrió, que ha salido públicamente a querer meterse en la interna radical. Nosotros somos respetuosos de que el PRO resuelva su interna, no nos metemos. Esperamos lo mismo del PRO. Después, están las PASO para dirimir cómo pueden ser los liderazgos.

 

-¿Son necesarias entonces las Primarias?

 

-Mucha gente cuestiona las Primarias, simplemente, porque es un gastadero de dinero, porque no se usan, porque entre tres decidían los cargos, tomala vos, dámela a mí. Pero hay que presentar los proyectos de cara a la sociedad para que la gente decida, y utilizar las Primarias en el buen sentido de la palabra. Es una ley que está vigente y que si se emplea es muy buena. Han pasado seis años desde que se constituyó Cambiemos y ahora hay que legitimar los liderazgos.

 

-¿Qué sucedería en Juntos por el Cambio si se suspendieran las PASO?

 

-Sería un problema, porque podría terminar en una ruptura, en cuanto a que si no se pueden dirimir aspiraciones legítimas que pueden tener muchos… Ya en la última elección, como no se dejó competir a muchos candidatos a intendente, porque en los únicos lugares donde se habilitaron internas fue en Mar del Plata y Avellaneda, hubo gente con pergaminos y aspiraciones legítimas que tuvo que ir por afuera. Y eso empobreció el esquema de la ampliación y unidad. Si uno las utiliza bien, las PASO enriquecen, fortalecen. Ya no hay liderazgos naturales que se impongan por arriba.