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Declara el ex Señor 5 de la AFI macrista

Gustavo Arribas lo hará por teleconferencia frente al juez de Dolores Ramos Padilla. Mañana será el turno de Majdalani. Las acusaciones que enfrentan.

Por 29/09/2020 10:58

Dos de las causas por presunto espionaje político a opositores durante el gobierno de Mauricio Macri en provincia de Buenos Aires entran en etapa de definiciones con las indagatorias a las que deberán presentarse los procesados exjefes de la Agencia Federal de Inteligencia (AFI) Gustavo Arribas y Silvia Majdalani. Otro de los que está en la lista es Darío Nieto, excolaborador directo del expresidente.

Según el cronograma judicial, el escribano Arribas y la licenciada Majdalani enfrentarán dos indagatorias cada uno. El ex “Señor 5” y la ex “Señora 8” deberán presentarse ante el juez Federal de Dolores y pesadilla del macrismo Alejo Ramos Padilla, en el marco del caso Marcelo D’Alessio, en el que se investiga a una supuesta asociación ilícita dedicada al espionaje ilegal y la extorsión con terminales en los tres poderes del Estado. Resta definir si la presencia de los acusados será de manera física o vía remota.

Según informó la agencia Télam, el viernes, el juez Ramos Padilla emitió resoluciones aclaratorias en las que indicó que los citados podrán elegir la modalidad siempre que se comuniquen con el juzgado con tiempo suficiente. Este martes 29 de septiembre, a las 11, es el turno de Arribas. Un día después, a la misma hora, deberá hacerlo Majdalani.

 


Alejo Ramos Padilla, juez federal de Dolores.

 

En el caso D’Alessio, el juez Ramos Padilla citó a Arribas y Majdalani como los responsables de la implementación del “Proyecto AMBA”, que implicó el despliegue de seis nuevas bases operativas de la AFI en la provincia de Buenos Aires (y tres históricas) que habrían sido utilizadas para realizar maniobras de espionaje político ilegal, sobre todo, en relación a las elecciones legislativas de 2017, tal como informó Letra P.

De la sola lectura y análisis del resolutorio se desprende que se trató de espionaje político, gremial y social, sobre una gran cantidad de dirigentes, en particular los de la Tercera sección electoral bonaerense, bastión histórico del peronismo.

También se hicieron tareas de inteligencia sobre otros espacios políticos. Siempre según el documento judicial, las intromisiones se realizaron sobre el Frente de Izquierda, Nuevo Encuentro, Miles, GEN, Kolina, Nuevo Encuentro y hasta un local partidario del PRO ubicado en la localidad de Morón.

 

 

Según la investigación, uno de los objetivos centrales fue la entonces candidata a senadora hoy vicepresidente Cristina Fernández de Kirchner. También se encontraron evidencias de seguimiento al entonces diputado nacional y actual gobernador Axel Kicillof.

El derrotero de Arribas y Majdalani, que ya están procesados por las maniobras de espionaje ilegal desplegadas sobre el Instituto Patria y el domicilio de la vicepresidenta CFK, se reanudará el martes próximo con la citación dispuesta por el juez federal de Dolores.

Según el documento judicial al que accedió este medio, Arribas fue el “funcionario que ordenó expresamente la realización de tareas de inteligencia con orientación política al momento de disponer las funciones específicas de la Dirección de Reunión Provincia de Buenos Aires”, mientras que Majdalani “habría sido la funcionaria que se nutría diariamente de la información de inteligencia reunida por las nueve delegaciones provinciales”, sostuvo Ramos Padilla.

 

 

En la misma resolución, el magistrado indica que Majdalani habría sido quien, de acuerdo a sus funciones específicas en la central de espías, “fijaba los objetivos de inteligencia y adoptaba las decisiones en base a la información recopilada por sus dependientes”.

Uno de los elementos de prueba en contra de Arribas es la resolución 558/17, en la que él mismo definió las funciones de la Dirección de Reunión Provincia de Buenos Aires y estableció que una de ellas era la de “planificar, dirigir y supervisar las actividades de reunión de información que se requieran sobre los factores de poder político, económico, psicosocial y en el componente científico tecnológico”.

De la información recolectada en ese expediente surge que las bases AMBA –proyecto que duró un año– se utilizaron para espiar organizaciones sociales, políticas y hasta comedores comunitarios mientras que no surge ningún elemento que permita inferir que trabajaron en el combate del crimen organizado, motivo por el cual habían sido supuestamente creadas.

 

 

En el marco de esta causa, el juez Ramos Padilla les impuso a los ex jefes de la AFI cauciones reales de 20 millones de pesos que tendrán que pagar la semana que viene, les prohibió salir del país y les exigió la entrega de sus pasaportes.

CONEXIÓN LOMAS. La semana siguiente, el escribano Arribas y Majdalani están citados a prestar declaración indagatoria ante el juez federal de Lomas de Zamora Juan Pablo Auge y los fiscales Cecilia Incardona y Santiago Eyherabide en la causa en las que se les atribuyen estar al frente de una organización que realizó tareas de espionaje ilegal contra al menos 15 objetivos.

Según la investigación, entre las víctimas de ese espionaje estuvieron CFK; el jefe de Gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta; el periodista Hugo Alconada Mon; la diputada nacional Graciela Camaño, su marido sindicalista Luis Barrionuevo; y el exintendente de La Plata Pablo Bruera, entre otros.

 

 

“Consideramos que el gran conjunto de actividades ilegales claramente era dirigido y controlado por las máximas autoridades de la Agencia Federal de Inteligencia, Gustavo Arribas y Silvia Majdalani (…) pues eran ellos los que dominaban y detentaban el poder sobre toda la estructura institucional de la Agencia Federal de Inteligencia, y a quienes reportaban el resto de los imputados”, sostuvieron los fiscales en la imputación de los exjefes de la AFI.

En ese expediente también está citado a indagatoria el secretario privado de Macri, Dario Nieto, quien para los investigadores también recibía información de parte de los espías a través de la exempleada de la Dirección de Documentación Presidencial Susana Martinengo.