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DNU 690: ampliar la mirada y complejizar el debate en los medios digitales

La medida ocupó amplio espacio en los portales de noticias. El foco fue la sorpresa que causó y la disputa polarizada por el sentido de sus implicancias.

La medida ocupó amplio espacio en los portales de noticias. El foco fue la sorpresa que causó y la disputa polarizada por el sentido de sus implicancias.

Por 28/09/2020 13:13

Hasta el histórico debate por la sanción de la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual, en 2009, las medidas regulatorias que afectaban el funcionamiento del sector de las comunicaciones solían quedar fuera de las agendas de los grandes medios, en parte, porque su capacidad para influir en el comportamiento de ciertos actores en un sentido favorable a sus propios intereses radicaba también en ocultar determinados asuntos. Como ya lo ha dicho Héctor Borrat, la actuación política de los medios se expresa en aquello que publican, pero también –y más aun– en aquello que deciden no publicar.

Cuando las medidas de política de comunicación se vuelven una cuestión de discusión pública, cobran visibilidad también las disputas por encuadrar las medidas e incidir, así, en la interpretación general que predomina del asunto.

El DNU N° 690, que el presidente Alberto Fernández firmó el mes pasado, irrumpió como una noticia relevante en todos los medios de comunicación. En efecto, la medida tiene importantes implicancias para el sector. Bernadette Califano destaca cuatro de ellas: primero, la suspensión de los aumentos de precios hasta diciembre de este año; en segundo término, la restitución de la definición de “servicios públicos esenciales y estratégicos en competencia” para los servicios de tecnologías de información y comunicación (TIC) y la facultad del Estado para regular precios, que el gobierno de Mauricio Macri había derogado con otro DNU (el 267/2015); en tercer lugar, el reconocimiento del carácter de servicio público para la telefonía móvil; por último, la obligación para los prestadores de ofrecer un servicio básico universal en condiciones de igualdad.

 

 

Del análisis de las noticias publicadas por Ámbito, Clarín, El Cronista, Infobae, La Nación, Página/12 y Perfil surge que todos le reservaron un lugar relevante al DNU durante las primeras dos semanas, hasta que fue avalado por el Senado. Ahora bien, ¿qué aspectos del asunto fueron más destacados en las noticias? En relación con ello, ¿cuáles fueron los actores con capacidad de hacer oír sus argumentos?

En primer lugar, la controversia política que desató la medida modeló las coberturas de los medios digitales más importantes. Se destacó lo inesperada que resultó la decisión del Presidente para las empresas del sector y el rechazo que causó en la oposición política, que no tardó en expresar públicamente su desacuerdo: “La oposición cuestionó el intervencionismo del Gobierno en telefonía, Internet y TV paga” (Clarín, 22 de agosto); “‘Es el modelo Venezuela’. La dura crítica de la oposición al DNU” (El Cronista, 22 de agosto); “Telefonía, cable e internet. Sorpresa entre las empresas por el decreto que establecerá que son servicios públicos esenciales” (La Nación, 22 de agosto); “La oposición, en contra del congelamiento de tarifas de celulares, internet y televisión” (Página/12, 22 de agosto); “Alberto F vs. Clarín: la segunda guerra” (Perfil, 23 de agosto).     

La reducción de la complejidad del DNU a la controversia entre actores con intereses contrapuestos se observa, también, en la baja diversidad de fuentes que disputaron el sentido de la medida. De cada diez voces citadas en las noticias, casi 9 pertenecen a tres sectores: el oficialismo (39,7%), la oposición (21,7%) y el ámbito empresario (14%). Los académicos y especialistas en la materia, capaces de ofrecer una interpretación contextualizada y completa de la medida, son consultados en poco más del 10% de los casos. La palabra de organizaciones de consumidores y de los sindicatos aparece citada en apenas el 2,4% de las noticias.  

 

 

Por una parte, el presidente Fernández a través de su cuenta de Twitter, el vicepresidente del Enacom, Gustavo López, y algunos legisladores del Frente de Todos fueron los portavoces de los argumentos del Gobierno. Por la otra, los principales referentes de Juntos por el Cambio y las empresas telefónicas expresaron la postura opositora a la medida. El freno al desarrollo de la industria, la afectación de derechos adquiridos y la eliminación de incentivos para la competencia fueron algunas de las razones centrales que esgrimieron estos actores, en sintonía con las respuestas corporativas recurrentes cada vez que el Estado da un nuevo paso hacia la regulación del las comunicaciones, tal como lo expresa Ana Bizberge.

 

 

El tipo de fuentes consultadas en las notas y sus visiones polarizadas del DNU fue homogéneo en todos los medios analizados. En cambio, las posturas editoriales que se desprenden del tratamiento de este asunto difirieron según se ubicaron en uno u otro polo de la controversia. Por un lado, en Página/12 y Ámbito predominó un tratamiento favorable a la medida: “Más pasos adelante que hacia atrás” (Página/12, 24 de agosto). Por el otro, Infobae, La Nación, Clarín y Perfil prevaleció una mirada negativa, consonante con el planteo corporativo de las empresas: “Argentina continúa su caída al abismo” (Perfil, 24 de agosto); “Para el cable, internet y celulares llega una regulación oxidada en un mundo digital” (La Nación, 22 de agosto); “El kirchnerismo refrendó en el Senado el DNU que avanza sobre las telecomunicaciones” (Clarín, 4 de septiembre).

El tratamiento que los medios hacen de las medidas que apuntan a regular la estructura y servicios del sector de las comunicaciones merece especial atención. A través de los aspectos que destacan, las voces que convocan y las valoraciones que hacen, aportan argumentos que contribuyen a modelar el debate público sobre la materia. En ese marco, la participación de voces diversas, como las organizaciones sociales, la comunidad educativa, los sindicatos de diversos sectores de la producción y los/as especialistas, que nutran de contexto la discusión, ayuden a identificar a las partes interesadas y los encuadres que promueven, se vuelve necesario para una comprensión informada de un fenómeno con profundas implicancias para nuestra vida cotidiana.