X

“Nos unimos y somos la verdadera oposición”, dijo. “Ni Lavagna ni los funcionales”, bramó. Sugirió cambiarle el nombre a JxC para “ampliar” hacia la derecha.

Por 23/09/2020 10:43

Patricia Bullrich continúa en su cruzada para radicalizar Juntos por el Cambio (JxC) con el objetivo de evitar dispersión de votos en la coalición opositora. Convencida de una estrategia golpe por golpe con el Gobierno para “ampliar” por derecha, la jefa del PRO tiende puentes con los ultras liberales y pide por un entendimiento con Ricardo López Murphy para derrotar al Frente de Todos (FdT). Lleva su búsqueda al extremo: sugiere cambiar la denominación de la coalición para avanzar con esa confluencia.

Bullrich y López Murphy compartieron el martes por la noche una videoconferencia organizada por Fundación Naumann de Alemania y coordinada por Alejandro Bongiovanni, abogado y economista de la Fundación Libertad. Repartieron elogios y coincidieron en que la derecha liberal “debe” confluir en un espacio unificado para “derrotar” al Frente de Todos (FdT). Sin embargo, rápido de reflejos, ninguno quiso arriesgar la fecha de ese esquema de alianza electoral.

 

 

López Murphy explicaba su visión sobre el peronismo y la estrategia que debería poner en práctica la oposición cuando se metió en el terreno de Juntos por el Cambio. Lanzó algunos “puntos de convergencia” y Bullrich, aprovechando el micrófono abierto de la videollamadas, lo interrumpió. “Te tomo la palabra, vamos en 2021”, le habló encima la exministra de Seguridad.

Hubo risas y miradas cómplices y López Murphy prosiguió. “La elección parlamentaria va a ser clave para ver cómo estamos”, devolvió, pero luego vaticinó que en 2023: “Solo vamos divididos si podemos asegurar que le ganamos al peronismo y La Cámpora”.

“La convergencia es en base a un programa” y abrió la puerta a un acercamiento a Juntos por el Cambio al subrayar, en referencia al Gobierno, que, “si no terminamos con esto, esto termina con la República”. Bullrich devolvió el guiño y confesó que “siempre lo hemos buscado”. “Tenemos la esperanza de estar juntos, pero respetamos lo que Ricardo plantea. Nos encantaría que esté en Juntos por el Cambio o en una alianza con un nuevo nombre”, admitió la presidenta del PRO.

 

 

Dueña de una disciplina y una presencia mediáticas que envidian sus propios compañeros de coalición, Bullrich crece como la abanderada del antikirchnerismo dentro del PRO. Bajo esa lógica, azuza la tensión con el "ala moderada" de JxC, que encarnan María Eugenia Vidal, Horacio Rodríguez Larreta y exfuncionarios como Emilio Monzó y Rogelio Frigerio. Lo hace, admite ante propios y extraños, para alimentar al núcleo duro amarillo y también para mantener el vínculo con votantes inorgánicos que ante la -sostiene Bullrich- "pasividad" de la oposición puede migrar hacia las costas de otros armados en ciernes, desde los liberales y libertarios que siguen a Espert hasta López Murphy y su espacio Encuentro Republicano.

Este análisis explica, en parte, la persistencia de Bullrich en las convocatorias a las marchas contra el Gobierno en plena pandemia por coronavirus; concentraciones donde aparecen manifestantes ni-ni: ni militan ni convocan. Solo se acercan para protestar contra el Gobierno y no se les conoce referencia partidaria. A ese público quiere “alambrar” Bullrich.

 

 

Es un diagnóstico que, sottovoce, comparte Rodríguez Larreta. El jefe de Gobierno porteño repite como un mantra: “Tenemos que ampliarnos hacia el centro, no ir hacia el centro”. Esto implica fortalecer JxC en base a un armado que contemple tanto a la presidenta del PRO como a Monzó; abarcar los dos polos de la grieta opositora para robustecer la alianza y no dejar a nadie afuera, ni por izquierda ni por derecha. 

Mientras tanto, López Murphy arma tropa propia y apuesta a medirse en las elecciones de 2021. Con su frente Encuentro Republicano, quiere disputar bancas en Diputados y estudia un acuerdo electoral con el PRO para el Senado. "Hay que evitar que Cristina Kirchner alcance la mayoría de dos tercios en el Senado", coincidieron López Murphy y Bullrich como base de un proto acuerdo electoral. El economista lanzó su espacio en Córdoba y Tucumán, al tiempo que explora una alianza con el Partido Demócrata Nacional y el Partido Autonomista Nacional.

“El Gobierno peor no puede ser. Viola las instituciones, viola los reglamentos del congreso, vota sesiones para imponer para sostener la impunidad, se distrae porque lo único que le preocupa es cambiar a los jueces”, rugió el exministro de la Alianza en la videoconferencia con Bullrich.