23|1|2021

Los municipios deberán comenzar el proceso para estimar sus ingresos y programar los gastos. ¿Cuentan con las herramientas necesarias para la reactivación?

 

En pocas semanas, los municipios de la provincia de Buenos Aires comenzarán el proceso para estimar sus ingresos y programar los gastos para el presupuesto 2021. Luego de un año que implicó una baja en la recaudación y una reorientación de los recursos para la salud, el nuevo ejercicio presentará desafíos para la programación presupuestaria. ¿Cuentan los gobiernos locales con suficientes herramientas para el escenario de reactivación que vendrá una vez superada la pandemia?

 

La información presupuestaria de cada municipio nos indica no solo los gastos que se devengaron, sino también los alcances y limitaciones que tuvieron en el armado y desarrollo las políticas planificadas. La importancia de realizar este ejercicio en forma responsable consiste en poder optimizar los recursos conforme a un plan estratégico y no como una formalidad sin sentido. Su análisis resulta fundamental para diseñar y evaluar una gestión determinada. En este sentido, es importante manejarlo como un instrumento lo suficientemente riguroso que permita evaluar el ejercicio de gestión y suficientemente flexible para poder adaptarlo a sucesos inesperados que puedan ir ocurriendo sin entorpecer el rumbo general de cada proyecto. 

 

El presupuesto es, en efecto, una herramienta técnica que nos habla sobre la política. De acuerdo con la Ley Orgánica de las Municipalidades, la salud pública no forma parte principal en las funciones deliberativas locales. Sin embargo, algunas municipalidades destinaron alrededor de un 20% de los presupuestos anuales a la salud de la población. Esta es una decisión política, que se aprecia ya en la planificación presupuestaria, y se volvió prioritaria a raíz de la pandemia del COVID-19. Para combatir el virus, estos municipios pudieron volcar hasta $250 millones a los gastos en salud. Este dato nos convence de que frente a los imponderables que vayan surgiendo durante una gestión, el presupuesto debe adaptarse a los desafíos, acompañando y apoyando las políticas locales.  

 

 

 

A pesar de los esfuerzos que los gobiernos locales hacen para responder con buenos reflejos las demandas coyunturales, la libertad que tienen para redefinir sus gastos es limitada. Cada municipio cuenta con importantes aportes de Provincia y Nación en recursos afectados, es decir, reservados para un tipo o grupo de gastos en particular. En general, este tipo de recursos son necesarios para el normal funcionamiento de cada intendencia y representan una gran porción del presupuesto total. Si bien existe cierto margen de decisión para comprometer este crédito, lo cierto es que posteriormente habrá que rendir esos gastos a cada Jurisdicción, o hasta incluso contar con permisos para utilizarlos. 

 

De esta forma, la autonomía municipal que la reforma constitucional de 1994 ha distinguido, se ve restringida a nivel presupuestario, donde el promedio de los municipios de la Provincia de Buenos Aires apenas cuenta con una autonomía de entre el 40% y el 50% del gasto corriente total. Esto, sumado a la arbitrariedad en el reparto de recursos coparticipables y las dificultades para gestionar créditos con organismos internacionales, hace de la autonomía municipal una proclama difícil de poner en práctica. 

 

Resulta entonces de vital importancia planificar juiciosamente el presupuesto anual acorde a un plan estratégico y a la evaluación del ejercicio actual, volviéndose fundamental revisar los circuitos administrativos para que resulten más ágiles y eficientes. Los municipios constituyen hoy territorios fértiles para el desarrollo de políticas locales transformadoras, pero esta importancia normativa y formal debe ir acompañada de autonomía económica y de planificación estratégica del presupuesto para poder ser cierta para sus habitantes. De cara a una etapa que requerirá esfuerzo y trabajo articulado entre los 3 niveles del Estado para poner en marcha la reactivación económica, es oportuno reabrir este debate.