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Sangra la cúpula: Bullrich y Cornejo, en la mira por la jugada en soledad

Referentes de la radicalización opositora, son señalados por teñir de política el caso Gutiérrez. Reproches cruzados y rebeliones calladas y chats ardientes.

Por 06/07/2020 17:03

El tándem Patricia Bullrich - Alfredo Cornejo lo hizo de nuevo: el comunicado en el que se politizó el asesinato de Fabián Gutiérrez profundizó la interna en la coalición Juntos por el Cambio. En el reparto de responsabilidades, la jefa PRO quedó más expuesta que el presidente de la Unión Cívica Radical (UCR), pero ambos recibieron reproches por apurar un texto de repudio y alarma cuando la investigación sobre la muerte del exsecretario privado de Cristina Fernández de Kirchner recién comenzaba y las primeras declaraciones del juez y los primeras pruebas recogidas no abonaban, ni de cerca, un móvil vinculado a la política.

El texto se discutió entre los presidentes de los partidos que integran la alianza y se sumó a los vicepresidentes para dotarlo de mayor volumen político, pero la base no participó de la redacción. La cúpula de Cambiemos sostiene que, para la producción del texto, no era necesario realizar una asamblea en cada partido. No obstante, en el comunicado de repudio al allanamiento a la casa de Darío Nieto, exsecretario privado de Mauricio Macri, pasó exactamente lo contrario y hubo hasta colecta de firmas para que todos estén al tanto. En esta oportunidad, hubo un debate en el PRO que retrasó la comunicación oficial de la alianza.

 

 

El radical Cornejo se movió rápido y presentó un boceto de comunicado ante Bullrich y el presidente de la Coalición Cívica, Maximiliano Ferraro. El exgobernador de Mendoza no tuvo mayores cortocircuitos: aunque algunos reprochan en privado el tenor y la premura del mensaje, los diputados y senadores radicales depositan en la jefatura partidaria el posicionamiento nacional de la UCR. Si bien hay reproches privados del sub-bloque UCR-Evolución, la mayoría dejó seguir al mendocino.

Cornejo aceleró, presionó para apurar la publicación, pero no hubo acuerdo y la jefa PRO ofreció una versión alternativa autorizada por Macri y redactada por el ex subsecreatario de Comunicación Estratégica Hernán Iglesias Illa. El mensaje titulado "Un crimen de extrema gravedad institucional" fue el definitivo y, a pocos minutos de su salida a la luz, se puso en común a la tropa PRO.

 

 

Ahí estalló el cúmulo de reproches. Mientras Bullrich negociaba con Cornejo, en el chat de WhatsApp del PRO nacional se pedía esperar que se esclarezca el hecho, no politizarlo y hasta uno de sus miembros sugirió armar una reunión por videoconferencia para discutir el texto. Ya era tarde. Bullrich tenía su versión y avanzó, a sabiendas de las imputaciones que le lloverían. La exministra envió el texto final al chat PRO a las 13.31 del sábado 4 de julio y cerca de las 14 ya estaba en las redes sociales oficiales de Juntos por el Cambio.

La reacción del ala dialoguista de Cambiemos fue la esperada. El jefe de Gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta, la exgobernadora María Eugenia Vidal, el jefe del bloque PRO en Diputados, Cristian Ritondo.  Al enojo de Rodríguez Larreta y Vidal se sumaron los intendentes Néstor Grindetti (Lanús) y Jorge Macri (Vicente López). Los dos afirman que no participaron de la redacción del comunicado. El jefe comunal de Lanús pidió explicaciones en el chat de WhatsApp del PRO porque esperaba conocer el texto antes de que llegara a los medios. Aún espera respuesta.

LA FILTRACIÓN. La jefa del PRO venía del debate de horas para afinar un comunicado consensuado de todos los popes de Juntos por el Cambio en torno al allanamiento al exsecretario privado de Macri. El lunes 29 de junio, a pocos minutos de comunicarse con el consenso de halcones y palomas, se filtraron las internas que demoraron la publicación del texto y obligaron a hacer dos comunicados e incorporar la firma de Vidal, por ejemplo. Esta vez, Bullrich intentó adelantarse a esa jugada y no aguardó la aprobación de todo el Consejo para avanzar con la declaración sobre el crimen de Gutiérrez.

En este caso, esperar hubiese sido una ventaja, porque poco tiempo después del comunicado el juez Carlos Narvarte, a cargo de la investigación sobre la muerte del exsecretario de CFK, afirmó que “da la impresión de que lo golpearon por una exigencia de dinero”. “No veo un elemento político que amerite el traslado a la Justicia Federal”, respondió ante el pedido que hiciera Cambiemos en el comunicado.

 

 

¿REBELIÓN? Este lunes hubo cumbre virtual del PRO bonaerense. Vidal, Ritondo, Jorge Macri, Grindetti y el senador nacional Esteban Bullrich aspiran a moverse en bloque para mermar el poder de Bullrich en el PRO nacional. La exministra de Seguridad llegó a la cúpula amarilla y se mantiene por decisión de Macri. Separar los movimientos de Bullrich de lo que piensa y deja hacer el expresidente es olvidar cómo llegó a la presidencia del partido.

Sucede que, como nunca en su historia, el PRO se enfrenta a gestionar políticamente con su principal figura en el despoder. La palabra de Macri no pesa de la misma forma luego de la derrota electoral y la salida de la Casa Rosada. El grupo dialoguista quiere imponer una nueva era de relacionamiento con el peronismo y reclama su parte de la torta en el conglomerado opositor, pero choca con Macri y Bullrich, que entienden que la mejor manera de volver al poder es con una radicalización opositora. En esa lectura también coincide Cornejo y en ese punto es en el que el PRO dialoguista encuentra eco en la UCR, con figuras como el senador Martín Lousteau y el diputado nacional Emiliano Yacobitti, que también están en guerra con lo que consideran "sectores extremistas" del radicalismo.

El PRO no encuentro la manera de suturar esas diferencias. La discusión por el comunicado es simbólica. Bullrich asumió la jefatura PRO porque Macri la eligió y el resto del espacio aceptó sin condicionamientos. No hubo elecciones ni nadie tomó en serio la posibilidad de construir una candidatura alternativa. Posiblemente, el único punto posible para este debate interno -que no es más que una discusión de poder- sea con las próximas elecciones legislativas.