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Etchevehere, Del Solar y Torello cruzaron al Consejo Agroindustrial por la reunión. Documento ácido de la Sociedad Rural y adhesión de un gigante bodeguero.

Por 31/07/2020 18:09

Como se esperaba, la foto de la vicepresidenta Cristina Fernández junto al campo negociador levantó polvareda en los sectores más ultra de la producción agropecuaria, rechazo al que se plegaron dirigentes del PRO vinculados a la actividad. En paralelo, hubo quejas fuertes de dos de las entidades de la Mesa de Enlace por la postal con tres dirigentes del Consejo Agroindustrial Argentino (CAA).

Luis Miguel Etchevehere, exministro de Agricultura del gobienro de Mauricio Macri, hizo arder los grupos de WhatsApp del campo cuestionando la imagen y yendo a uno de los fondos de la cuestión: la pelea que existe, a raíz de la creación del CAA, entre el campo productor de materias primas y el que se dedica a industrializar. Algo de eso exteriorizó en su cuenta de Twitter cuando se quejó del regreso del arancel diferencial para la soja procesada que el Gobierno anunciaría en breve y que el propio Etchevehere se encargó de quitar en el año 2018.

 

 

Se le sumaron el diputado Pablo Torello, que chicaneó a los del CAA preguntándose si le habían comentado ese tema a la titular del Senado. En el mismo tono, aportó Santiago del Solar, exjefe de Gabinete de Agroindustria, y también se hizo presente Nicolás Pino, el matarife que apadrina Etchevehere como candidato para pelearle la presidencia de la Sociedad Rural (SRA) a Daniel Pelegrina.

 

 

El Consejo, que ya reúne a casi 50 cámaras de la agroindustria, a la Unión Industrial (UIA) y a toda la Mesa de Enlace con excepción de la Rural, vio a CFK para presentarle un proyecto de ley orientado a favorecer con menos impuestos a quienes exporten más producción industrializada. En el PRO apuntan que el armado es netamente ideológico y que le hace el juego a un peronismo con el que el campo está fuertemente enemistado desde los años de la 125. Desde la entidad, aclaran que el paso por el Senado fue uno más de tantos, que seguirán el próximo lunes con una reunión con el radical PRO Mario Negri y hacia adelante con el espacio que preside Roberto Lavagna. En paralelo, aseguran en el CAA que hay más entidades que están adhiriendo. La última, Bodegas de Argentina, uno de los gigantes que agrupa a productores y exportadores de diferente tamaño.

 

La foto de la discordia. 

 

Pero el armado generó tensiones innegables en algunos sectores, algunos por el fondo de la cuestión y otros por la foto. Sobre esto último se quejó Jorge Chemes, titular de Confederaciones Rurales (CRA), en diálogo con La Nación. “Es muy difícil sentarse a dialogar, de golpe, con alguien que te maltrató”, expresó.

También salió dura la Rural. La entidad que conduce Pelegrina elaboró un documento interno en el que justifica las razones de su ausencia en el CAA. “No tenemos certezas de que dicho plan contemple los lineamientos de las propuestas del campo”, expresaron sus dirigentes.

Naturalmente, el armado del CAA tiene un objetivo central de conseguir beneficios en articulación con la política, pero el inicio de la escisión entre el campo primario y los industriales llegó a su zénit, precisamente, por la política y la militancia cercana a Cambiemos que mostró buena parte de los armados de productores.