10|4|2021

El Gobierno, por escrito: no hay más ofertas para los bonistas privados

25 de julio de 2020

25 de julio de 2020

"La del 6 de julio es la oferta definitiva y representa el máximo y último esfuerzo que el país puede sostener", sostuvo en un comunicado de Economía.

"La propuesta del 6 de julio es la oferta definitiva de la República a sus acreedores y representa el máximo y último esfuerzo que el país puede sostener", ratificó este sábado el Ministerio de Economía a través de un comunicado en el que "alienta a la comunidad de acreedores a aceptarla, sabiendo que de no ser así toda negociación futura será más compleja porque más difícil será la situación que enfrente Argentina".

 

El texto, publicado en el sitio oficial de la cartera que conduce Martín Guzmán, cierra señalando que "Argentina tiene la plena intención de llegar a un acuerdo sostenible que no someta a su pueblo a más sufrimientos y angustias" y que, "sobre la base de esas premisas, el gobierno argentino manifestó que la propuesta del 6 de julio es la oferta definitiva de la República a sus acreedores y representa el máximo y último esfuerzo que el país puede sostener".

 

En el documento hay una crítica solapada al gobierno de Mauricio Macri cuando se señala que “si la historia financiera reciente de Argentina nos ha enseñado algo es que el objetivo de corto plazo de conseguir el apoyo de los acreedores no puede echar por la borda la disciplina de asumir compromisos sólo en la medida en que éstos puedan cumplirse a largo plazo”.

 

 

 

En el mensaje, se repasa el proceso de negociación de la deuda externa, cuya primer oferta fue presentada el 21 de abril. Según Economía, a lo largo de la discusión con los bonistas “Argentina ha permanecido comprometida de buena fe con sus acreedores internacionales". "Durante las diez semanas que siguieron a su oferta inicial, mantuvo numerosas rondas de discusiones y conversaciones con diferentes grupos de inversores. Ese diálogo, a pesar de sus deficiencias, fue de gran utilidad tanto para los inversores como para Argentina. Los inversores pudieron identificar mejoras en la oferta de Argentina que aumentarían el valor de sus títulos de deuda modificados, a la vez que éstos continuaban siendo compatibles con el análisis de la República y el FMI sobre la sostenibilidad de la deuda pública argentina”, agrega el comunicado.

 

Por otra parte, Guzmán buscó destacar el trato de "equidad" a todos los acreedores a raíz del envío al Congreso de un proyecto de ley para tratar de igual modo a los titulares de bonos en dólares bajo ley argentina. En el texto se repite la idea del presidente Alberto Fernández en torno a la “cartelización” de los acreedores que “en lugar de comprometerse a cooperar con la Argentina para superar sus dificultades y crear oportunidades de crecimiento” se pusieron de acuerdo “para rechazar la oferta”.

 

“A pesar de este lamentable paso atrás”, dice el mensaje, la Argentina examinó las “nuevas solicitudes en forma constructiva y de buena fe”, y rechaza “aquellos aspectos de la contrapropuesta que buscan imponer cargas adicionales a una economía que se está ahogando en plena crisis del COVID-19, en donde se ha hecho un esfuerzo enorme por preservar la vida humana a costa del bienestar inmediato de la población, deben saber que sus reclamos no pueden ser acomodados". "No sólo sería irresponsable, sino que también sería injusto. Con más del 50% de las niñas y los niños argentinos viviendo en la pobreza, no podemos mejorar las ganancias de corto plazo de nuestros acreedores a costa de detraer recursos necesarios para darle a nuestras niñas y niños al menos la oportunidad de un futuro mejor”, cierra el comunicado.