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El economista traza un perfil de la coalición peronista, dice que Macri fue "un traidor a su clase" y retrata "el reducido grupo" de fugadores de capitales.

Por 31/05/2020 11:57

Dos caras de la misma moneda, la deuda y la fuga de capitales son los ejes centrales de la valorización financiera que nace con la dictadura militar y se extiende hasta nuestros días, dice Eduardo Basualdo. El reconocido historiador y economista de Flacso y la CTA de los Trabajadores explica que la valorización financiera es un patrón de acumulación “equivalente pero al mismo tiempo opuesto” al modelo agroexportador y a la sustitución de importaciones. Basualdo acaba de reeditar “Endeudar y fugar, el análisis de la historia económica argentina de Martínez de Hoz a Macri”, un libro en el que analiza el endeudamiento y la formación de activos externos en el último medio siglo y llega hasta el experimento récord de Cambiemos. “La dictadura militar contrajo deuda por un promedio de 10.300 millones de dólares al año y (Mauricio) Macri, por 32.500 millones de dólares. El de menor endeudamiento externo fue el kirchnerismo, que tuvo 920 millones de dólares de promedio anual a lo largo de sus 12 años”, dice. Afirma que Macri fue un “traidor a su clase”, que el Frente de Todos es una alianza de los perjudicados de la era amarilla con un sector de los grupos económicos locales y que en la crisis de la postpandemia el Estado tendrá que ayudar a los trabajadores y también a las empresas. Aunque aclara: no gratuitamente.  

 

BIO. Economistas. Estudió el comportamiento de los grupos económicos locales durante la última dictadura y la democracia. Coordina el Área de Economía y Tecnología y la maestría de Economía Política de Flacso. Fundó e integra el Centro de Investigación y Formación de la CTA. 



-¿En qué medida representa una excepción o se distingue la gestión Macri en nuestra historia de endeudamiento?

-Hasta 2001, la deuda privada fue muy relevante y el sector privado oligopólico conducía el endeudamiento estatal, la provisión de dólares para la fuga. De 2003 a 2015 viene el kirchnerismo, que intenta redefinir esa dinámica. Y finalmente viene una restauración de la mano de Cambiemos. El gobierno de Macri implicó un retorno a la valorización financiera, pero no es una réplica sino una nueva modalidad. Ya no fueron los grupos económicos los que condujeron ni la fracción hegemónica, como ocurrió entre el 76 y 2001. La proa del endeudamiento fue el Estado, tomado por el capital financiero internacional. Las Lebac, las Letes y las Leliq son la forma de garantizar una altísima valorización que termina en fuga. 

“Cambiemos buscó una revancha social contra los trabajadores y también intentó dirimir contradicciones secundarias dentro de los sectores dominantes.”

-¿Por qué usted escribe que Macri fue un traidor a su clase?

-Porque Macri es un grupo económico, viene de ahí, se consolida durante la primera etapa de la valorización financiera. Es un par que intenta disciplinar severamente a los grupos económicos locales. Tanto, que los alude como el Círculo Rojo. Cambiemos no implicó un proceso que únicamente buscó y en buena medida logró una revancha social contra los trabajadores, sino que, también, intentó dirimir contradicciones secundarias dentro de los sectores dominantes con los grupos económicos. Hay varios conflictos, pero, el mayor es la causa de los Cuadernos, que no es solamente la persecución al kirchnerismo. Es la persecución a la patria contratista.

-Siendo alguien que viene del sector empresario, Macri le cede el gobierno al sector financiero. 

-Sí, a los fondos de inversión, a los fondos de pensión, al capital financiero internacional. Durante los primeros tres años de Macri, la deuda pública fue de 103.800 millones de dólares y se fugaron 93.700 millones de dólares, equivalentes al 90% de ese endeudamiento. 

 

 

-¿Considera que la fuga y la formación de activos externos de residentes locales son sinónimos?

-Son la misma cosa. Tradicionalmente, se llamó fuga de capitales y, a partir de una revisión que hizo el Fondo Monetario en los años noventa, la fuga se incorporó como un renglón más de la cuenta capital de la balanza de pagos. Hay cifras oficiales sobre la fuga, antes no las había y se incorporaron debido a su importancia a nivel internacional.

-En el debate en la Bicameral de Deuda, la oposición planteó que se trata de cuestiones distintas.  

-En la balanza de pagos está discriminados el pago de patentes, la remisión de utilidades, la inversión directa y la fuga de capitales. Hay una oficina específica que evalúa los activos en el exterior en base a información internacional e interna.

-También está incluida la plata de ahorristas en cajas de seguridad.

-Está incluida y separada dentro de ese tipo de activos la tenencia en dólares. Hay dos tipos de fuga. Una de los sectores medios y la burguesía argentina, para quienes efectivamente es un recurso contra regímenes inflacionarios como el nuestro, dolarizar sus ahorros y guardarlos en cajas de seguridad o abajo del colchón. Pero hay otra que forma parte del proceso de acumulación de capital de los sectores oligopólicos. Es totalmente distinto.

 

 

-Los voceros del mercado igualan el comportamiento empresario con el del ahorrista común.

-Es típico: mimetizarse como si fuese todo lo mismo. Pero es cualitativamente distinto. Porque, además, esa retención de divisas por parte de los sectores medios es minoritaria. La fuga de capitales está concentrada en un número reducido de personas y sociedades. El núcleo central son las sociedades y hay entrecruzamiento entre personas y sociedades porque muchas de esas personas son dueños o accionistas de grupos oligopólicos. El informe del Banco Central lo deja muy claro. 

-Siendo comportamientos tan arraigados, ¿cómo se pueden revertir y cuánto tiempo puede llevar?

-Tendríamos que entrar en la caracterización del actual gobierno. No es la continuidad del último kirchnerismo, es un Frente Nacional que implica una parte mayoritaria de la clase trabajadora y los sectores populares, pero también a los grupos económicos.

"Viene un proceso de crisis profunda en la postpandemia y numerosas empresas, incluso oligopólicas, van a necesitar la ayuda del Estado, que va a tener que ayudar a los trabajadores y también al capital. Pero no gratuitamente."
 

-Están adentro.

-Están adentro. Si el Gobierno mantiene sus criterios actuales en la postcrisis de la pandemia, necesariamente tiene que aumentar la incidencia del Estado en la economía. Y no para apropiarse de las empresas, como dice la oposición, sino para regular y tener incidencia en la estructura productiva. La propuesta de la diputada Vallejos no es alocada. No es que los ATP van a convertirse en participaciones accionarias. Viene un proceso de crisis profunda en la postpandemia y muchas empresas, incluso oligopólicas, van a necesitar del Estado, porque no hay demanda. El Estado va a tener que ayudar no sólo a los trabajadores, sino, también, al capital. Pero no gratuitamente. Esto vale también para YPF. Si el Estado tiene que ayudar, no está mal que capitalice y aumente su participación accionaria. 

-¿Dice que hoy grupos como Clarín son parte de ese Frente Nacional?

-No todos, pero están incidiendo y están presentes en esta alianza. Esta es una alianza de los perseguidos y perjudicados por el capital financiero internacional que encarnó Cambiemos con sectores empresariales también perjudicados relativamente, porque, si uno mira la fuga, esos sectores están muy presentes. No es que los únicos ganadores de la fuga fueron los capitales golondrina: se puede percibir en la lista de 100 principales fugadores. La persecución judicial de Cambiemos a los grupos económicos tenía que ver con la dificultad para subordinarlos al capital financiero. Hay antecedentes. La ruptura de la Convertibilidad tuvo como protagonistas no sólo a los sectores populares: también incidió la disputa entre los grupos que promovieron la devaluación y el capital financiero que quería la dolarización.

 

 

-¿Qué pasó con la fuga de capitales durante el kirchnerismo?

-Se mitigó muy significativamente. El Banco Central sitúa la fuga de capitales durante los 12 años en alrededor de 100.000 millones de dólares. Eso da un promedio de 7.000 millones por año. 

-Pero usted marca que es muy acentuada a partir de 2008.

-Si. Tiene que ver con la sobrefacturación de importaciones y la subfacturación de exportaciones. El juicio buitre impidió que el kirchnerismo pudiera tomar nuevo endeudamiento para paliar la restricción externa. El sector industrial, automotriz y Tierra del Fuego eran un peso muy fuerte, lo mismo que el déficit energético. No hubo un planteo alternativo de un perfil industrial. Eso también es cierto.