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Inés Arrondo: “Las mujeres queremos discutir política, economía, estructuras"

La exleona es la primera secretaria de Deportes de la Nación. Su agenda inmediata: atender las necesidades de los clubes y acortar las brechas de género.

Por 25/05/2020 15:41

Algunos nombramientos de este gobierno fueron llamativos. En este caso, no por su trayectoria ni por su experiencia ni por su militancia, sino por su género. La Argentina tiene por primera vez una mujer a cargo del área de Deportes. Esa mujer es Inés Arrondo, que llega a la Secretaría, antes desjerarquizada como “agencia”, con un campeonato mundial, dos medallas olímpicas, dos doradas en Juegos Panamericanos y 125 partidos internacionales jugados con Las Leonas, más experiencia en gestión y mucho más en territorio.

Su tuit fijado la describe feminista y militante: #NiUnaMenos No obliguemos a miles de mujeres a la clandestinidad o a terminar muertas por interrumpir un embarazo. El aborto es un hecho y debe ser legal, seguro y gratuito. #VivasNosQueremos

 

 

Para la entrevista por videonferencia con Letra P, aparece rodeada de su jefa de Gabinete, Jorgelina Bertoni, también exleona y socióloga especializada en políticas públicas, y de Guillermina Gordoa, psicóloga y directora de Políticas de Género de la Secretaría. Así que es una charla a tres voces, símbolo de que Arrondo juega en equipo, siempre. Están en el Cenard, al que concurren sólo si no pueden realizar tareas de manera remota. En estas últimas semanas, producto de la extensión del aislamiento, “la tensión social empieza a sentirse un poco más”, admite Arrondo. Entonces, están concentrándose en el trabajo más territorial, acompañando a los clubes de barrio y de pueblo en su inscripción en un programa de emergencia.

 

Línea de tres. Bertoni, Arrondo y Gordoa, en videoconferencia con Letra P.

 

Para la exleona, el deporte de alto rendimiento y el espacio comunitario no son distintos ni están separados. No hay uno sin el otro. En ese sentido, dice, son las instrucciones del presidente Alberto Fernández: “Tenemos que trabajar en un deporte social y federal y de representación nacional y eso se relaciona con cómo las personas se acercan al deporte, dónde el deporte aparece en la vida de las argentinas y los argentinos y, sobre todo, en nuestras niñas, niños y jóvenes. Tenemos que lograr que aparezca en la plaza, en la escuela, en los clubes... que esos clubes estén mejor y más fortalecidos, que puedan sostenerse, que sean sostenibles como proyecto y que no tengan que estar padeciendo”.

“Estamos dando una fuerte batalla. (El deporte) Es un ámbito donde la mujer está muy postergada, desde todo punto de vista. Desde la participación efectiva y desde los estereotipos."

Como en cada espacio en el que las mujeres irrumpen, el del deporte no es la excepción. De hecho, es la regla. Si existe un mundo dominado por varones, ese es el de los deportes. Ser “la primera mujer secretaria de Deportes” implica dejar marcada la cancha para las que vienen y armar un camino posible para gestionar sin verse obligadas a pelear todos y cada uno de los objetivos.

“Acá estamos, dando una fuerte batalla al respecto. Es un ámbito donde la mujer está muy postergada, desde todo punto de vista. Desde la participación efectiva, desde los estereotipos, pero, también, es un ámbito en donde logramos hacer cuña y poner en discusión también la problemática de género y de masculinidad”, describe Arrondo, siempre en plural.

Uno de los mayores desafíos que esta Secretaría se planteó es achicar las brechas de desigualdad en el deporte y eso supone, necesariamente, romper los pactos entre varones y meterse de lleno en esa pelea para participar en “la rosca”, para desnaturalizar las violencias, romper con los privilegios masculinos y desechar la idea de superioridad biológica. Nada de todo eso las amilana.

Lo explica Gordoa sin eufemismos: “Tenemos un gran trabajo por delante en términos de trabajar el concepto de privilegios en los varones en el mundo del deporte, en todos los mundos, pero acá más aún, porque hay algo que no se termina de comprender y estamos recién comenzando al menos en este mundo: para que alguien llegue y ocupe un lugar, hay otro que también tiene que dejarlo. En ese dejar es donde tenemos la mayor batalla, porque no hay ganas de dejar esos espacios. Y en un concepto de deporte donde supuestamente el varón naturalmente está predestinado ahí y nosotras encima tenemos que hacer el triple, el cuádruple esfuerzo porque no tenemos tampoco ganada la batalla de la triple agenda, la batalla de los cuidados en el ámbito no doméstico, más difícil. Queremos trabajar con estos varones el concepto de privilegio y el concepto de que van a tener que hacer un lugar para que nosotras podamos ocuparlo. Nosotras lo estamos haciendo, a los codazos”.

 

 

Una de las cuestiones recurrentes en este tiempo tiene que ver con la falta de mujeres en los espacios de toma de decisiones en el Gobierno y con la falta de visibilidad de las que, aun con una participación importante, son invisibilizadas.  

“Otra de las cosas que nos pasan es que nos terminan poniendo, a la hora de aparecer, en la discusión de género”, reflexiona Arrondo. “Y lo que queremos -agrega- es discutir política, economía, estructuras. No queremos dar sólo discusiones de género. Las tenemos que dar. Estaría bueno que no tuviéramos que darlas. Pero, si no lo hacemos, no tenemos siquiera la posibilidad de pasar a discutir política.”

"Nos terminan poniendo, a la hora de aparecer, en la discusión de género”, reflexiona Arrondo. “Y lo que queremos es discutir política, economía, estructuras. No queremos dar sólo discusiones de género."

Entre 2013 y 2014, Arrondo empezó un camino de gestión en Mar del Plata y entonces hizo un relevamiento sobre la participación de las mujeres en los clubes. Uno de los datos centrales de ese estudio reveló que había hectáreas, infraestructuras, recursos y mucha gente participando de espacios deportivos, pero las mujeres y las niñas no tenían lugar. Entonces, decidió utilizar el hockey como herramienta y acercar a las niñas y a las mujeres a las canchas. Para ella, una gran marca de Las Leonas es esta demostración de que las mujeres pueden ocupar espacios en las canchas.

Uno de los programas que tuvieron que adaptarse a la pandemia es el de formación continua sobre género y deporte, una “instancia de capacitación que propone avanzar en un proceso de formación y reflexión para pensar y transformar las prácticas diarias en las instituciones deportivas”.

Arrondo lo traduce así: "Cuesta que las mujeres nos veamos, nos desenvolvamos, nos sintamos parte en determinados lugares, porque esas estructuras que han estado hasta el momento nos han golpeado muchísimo. Y cuesta que consigamos que las mujeres se acerquen a desempeñarse en el rol de entrenadoras o en las comisiones directivas, porque, lógicamente, esas comisiones directivas las expulsan. Por eso, pensamos una estrategia que tiene que ver con la formación continua y con la discusión sobre las masculinidades. Este ámbito que estamos pensando está buenísimo para hacer preguntas. ¿Qué te hace hombre? ¿Cagarte a trompadas? ¿Dónde está puesta la violencia vinculada a esa masculinidad claramente establecida en esas estructuras del deporte? Eso es lo que tenemos que erradicar por completo".