10|4|2021

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“En Acindar, con cero ventas y 2.700 empleados, acordar suspensiones es la mejor opción”

21 de abril de 2020

21 de abril de 2020

El gerente de Comunicaciones de la firma dice que la pandemia los encontró “muy golpeados”. Cocinan acuerdo con sueldos a la baja con el gremio. El “miserables” del Presidente no los afecta.

La gigante siderúrgica Acindar fue de los primeros que avanzó en un esquema de suspensiones con baja de salarios. El gerente ejecutivo de Comunicación y Asuntos Públicos de la firma siderúrgica, Facundo Velasco, argumentó que impulsaron ese esquema porque las ventas “bajaron a cero de un día para el otro” debido a la cuarentena y ya venían de meses en picada. La calificación de “miserables” que el presidente Alberto Fernández le asestó a quienes piensan ajustar en los trabajadores se desvanece en el establishment. “Más que lo subjetivo”, esto es la “realidad económica”, sostuvo durante una entrevista con Letra P.
 

 

BIO. Abogado. Ex jefe de asuntos jurídicos de Trenes de Buenos Aires S.A. En 2005 ingresó a Acindar del Grupo Arcelor Mittal donde fue gerente pymes, de Créditos y cobranzas, de Legales y Relaciones Institucionales, y de Servicios Financieros hasta que en 2019 recaló en Comunicación, Asuntos Públicos y Fundación Acindar. Una de sus tareas es la representación ante el Ministerio de Trabajo de la Nación por negociaciones paritarias.

 

 

-¿Van a reactivar la producción en la planta de Villa Constitución?

 

-Recibimos autorización de la provincia para operar (…) para la agroindustria y comercio exterior que siempre se llevó gran parte de la producción. En 15 días podríamos estar produciendo, siendo optimistas, a un 20% de la capacidad de la empresa. Es un nivel muy bajo por ahora. Pero es un escenario complejo, porque se habilita a producir, pero también debe habilitarse para que puedan comprarte en el mercado interno.

 

-¿Van a cerrar el acuerdo de suspensiones y baja de salarios con UOM?

 

-La idea es ponernos de acuerdo para tener a toda la gente adentro de la planta cobrando un porcentaje de su sueldo. Empezamos a negociar en un 65% del neto, y todo indica que el acuerdo será del 75% del neto por seis meses y después habrá otro rango hasta fin de año elevándolo a un 85%.

 

-¿Cómo es la negociación con el gremio y en qué instancia está?

 

-Todos entendemos que es una situación muy compleja y delicada. Lo distinto son los tiempos en que podés acceder o no a un resultado de la negociación. La empresa necesita tomar decisiones rápidas, y lo que nos costó con la seccional Villa Constitución de UOM es encontrar los tiempos que la emergencia nos demanda. Vamos a empezar la cuarta semana y todavía no pudimos cerrar la negociación. Estamos cerca, pero hasta que no está firmada… Uno lo ve al gremio con una visión de los tiempos distinta a los de la empresa y eso modifica la negociación.

 

 

 

-¿Por qué se llega a que una multinacional como Arcelor Mittal no pueda garantizar el 100% de los sueldos?

 

-Primero, veníamos de un verano de los más bajos de los últimos 15 años. Nos agarra muy golpeados. Las empresas de capital intensivo tienen costos fijos muy altos. Y de un día para el otro Acindar dejó de facturar. Para afrontar la pandemia y el pago de sueldos, la alternativa que te provee la misma ley es un acuerdo de suspensiones.

 

-Alberto Fernández tildó de “miserables” a las grandes empresas que piensen avanzar en suspensiones y despidos. ¿Qué entendieron con ese término?

 

-Las decisiones que toman las empresas son en el marco de la ley. Ante la necesidad de administrar la compañía en un momento inusual, en nuestro caso dimos las herramientas que teníamos al alcance. Es mucho más que lo subjetivo hacia una empresa determinada. Esto es la realidad económica misma: dejaste de vender de un día para el otro con 2.700 empleados. Y en el menú de herramientas, este acuerdo nos parece que es la mejor ecuación, la mejor opción.

 

 

 

-La crítica es que el factor de ajuste siempre termina siendo el trabajador.

 

-Las empresas van administrando sus crisis en función de los elementos que tienen y lo hacen con todos los costos. Hicimos una política de reducción de costos fijos y de cuidado. El aspecto de la mano de obra es uno de todos los trabajados. Cuando se enfrenta a estas situaciones la empresa se pregunta "cómo salgo mejor de esto", y ataca todos los frentes. No se toma una única definición y se espera. Se trabaja en varios frentes.

 

-¿Qué sensaciones hay en el sector siderúrgico?

 

-Todos tenemos la misma preocupación. Tenemos las plantas paradas, una administración que abordar en la crisis, con una salida poco visible. La sensación de incertidumbre es algo común en todo el sector. Hay mucha incertidumbre porque no se saben muchas cosas y las decisiones que se toman son con información imperfecta.