Sala 1000, el búnker hermético de Larreta para el minuto a minuto de la crisis
Está en la planta baja de la sede de Parque Patricios. Con acceso limitado a un grupo de personas, funciona las 24 horas y maneja el tablero de control completo de la información en la emergencia.
Entran y salen empleados y funcionarios sin cesar, pero es un club restringido. Todos están numerados y tienen un acceso específico para poder ingresar. Está en un lugar de uso común de la Jefatura de Gobierno de Parque Patricios, pero ahora cambió totalmente su fisonomía: la Sala 1000 pasó de ser un lugar de reuniones y hasta de almuerzo (tiene una barra) a convertirse en una oficina dedicada exclusivamente al seguimiento del minuto a minuto de la crisis por el coronavirus en la Ciudad.
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El búnker está repleta de pantallas gigantes, pizarras con gráficos, televisión que transmite en vivo los canales de noticias y cámaras del gobierno distribuidas en las calles de la ciudad.
Denominado Centro de Monitoreo de Incidentes (CMI), la flamante oficina es la central donde el gobierno de Horacio Rodríguez Larreta aloja datos, números, estadísticas y cifras sobre la pandemia.
Ubicada en la planta baja de la sede del Ejecutivo porteño de Uspallata 3160, el búnker está repleta de pantallas gigantes, pizarras con gráficos, televisión que transmite en vivo los canales de noticias y cámaras del gobierno distribuidas en las calles de la ciudad.
Producto de la crisis sanitaria y la necesidad de coordinar las distintas áreas de la administración porteña, allí se montó una especie de tablero de control que coordinan los secretarios Juan José Méndez (Transporte y Obras Públicas) y Álvaro GarcíaResta (Desarrollo Urbano) junto al jefe de Gabinete de la Secretaría de Innovación y Transformación Digital, Juan Manuel Areco.
Esa usina de datos se provee la información que aportan los ministerios, pero, fundamentalmente, los reportes que elabora la mesa de contingencia que se formó para hacerle soporte al Ministerio de Salud, que coordina el secretario de Innovación y Transformación Digital, Fernando Benegas.
Ese dispositivo funciona en paralelo al tablero de control y gestión que sigue las obras y proyectos del gobierno. Ambos están conectados, pero el nuevo tablero se dedica exclusivamente a almacenar información vinculada a la pandemia y, ante la parálisis del gobierno producto de la crisis sanitaria, tiene más actividad.
Este sistema de información es el que dispara, sistemáticamente, alertas vinculadas a la gestión de la emergencia sanitaria. Los 34 empleados que allí trabajan controlan en tiempo real desde el movimiento de pasajeros en las principales arterias de la Ciudad, pasando por el funcionamiento de las ambulancias del SAME y hasta la cantidad de gente que está en las Unidades Febriles de Urgencia (UFU) que acaban de instalarse en las entradas de los hospitales porteños para evitar aglomeraciones en las guardias.
La Sala 1000, donde funciona el Centro de Monitoreo de Incidentes, centraliza la información y la gira a las áreas pertinentes. El objetivo de almacenar toda la información en una sola central responde a la necesidad de aceitar la logística. Sucedió durante los operativos para repatriar a argentinos varados en el exterior: a su regreso de Ezeiza, un equipo de la Ciudad los trasladó a hoteles, otro grupo (mayormente legisladores porteños) los recibió y personal de salud hizo los test correspondientes. La comunicación y la coordinación entre las áreas involucradas -Salud, Transporte, Seguridad- fue gestionada desde la sala secreta.