05|1|2022

Arroyo cubre la purga con firma propia y un lugar para un intendente

15 de abril de 2020

15 de abril de 2020

El ministro ubicará a dos personas de su extrema confianza en el área donde se generó el escándalo de los sobreprecios. Entrará un hombre cercano a Juanchi Zabaleta. El resto de los cargos, vacantes.

El ministro Daniel Arroyo le hará marca personal al área de Articulación de Política Social, en la que se generó el escándalo de los sobreprecios en la compra de alimentos y provocó la salida prematura de 15 funcionarios de la cartera. Tras la purga, el titular de Desarrollo Social llenará dos de los casilleros vacíos con gente de su confianza y le cederá un tercero al intendente de Hurlingham, Juan Zabaleta. En tanto, el resto de los lugares quedarán por ahora vacantes.

 

Luego de la denuncia por sobreprecios en la compra de alimentos que terminó en la renuncia del exsecretario de Articulación de Política Social Gonzalo Calvo y de 14 funcionarios de su línea, Arroyo puso a cargo del área de forma interina a Erika Roffler, su jefa de gabinete. Roffler no viene de la política, tiene un frondoso currículum académico y responde directamente al ministro.

 

 

Arroyo dejó abierta, además, la revisión del sistema de compras y sigue de cerca el funcionamiento de otros sectores del ministerio que controlan distintas líneas políticas: los movimientos sociales, los intendentes, el kirchnerismo y La Cámpora. En principio, decidió aceptar la renuncia de toda la línea de Calvo. Los 15 lugares vacantes de Articulación de Política Social entraron en la puja interna pero el ministro decidió, por ahora, llenar solo tres.

 

 

 

Será Roffler quien, con o sin cargo formal, será la encargada de quedarse "con la firma" del área. En definitiva, todo pasará por sus ojos, "que es como si pasara" por el propio Arroyo, que no quiere quedar salpicado por ninguna sospecha de corrupción. El titular de Desarrollo Social también aprovechará para ubicar en ese sector a otra persona de su confianza, que actualmente ocupa un cargo de director, y le cederá la tercera silla a un hombre de Zabaleta, Gustavo Aguilera. El intendente de Hurlingham es uno de los jefes territoriales de mayor llegada a la Casa Rosada.

 

Aguilera es actualmente subdirector de la Agencia Nacional de Seguridad Vial, que depende del Ministerio de Transporte, pero tiene un contacto fluido con Desarrollo Social, e incluso compartió varias actividades con el ministro Arroyo. Desde afuera del Ministerio, ya articuló con Arroyo la entrega de la Tarjeta Alimentar en algunos distritos.

 

 

Aguilera con Arroyo, en un acto junto al gobernador de Catamarca, Raúl Jalil. 

 

 

En tanto, el resto de los lugares que quedaron vacantes tras las renuncias, por ahora no tienen reemplazo asegurado. El ministro tentó con un cargo al secretario de Desarrollo de San Martín, Oscar Minteguía, cercano a Gabriel Katopodis, pero prefirió quedarse en el municipio. También puso la lupa sobre otras áreas.

 

Según pudo saber Letra P, tras las denuncias, el ministro fijó como prioridad la necesidad de cambiar el sistema de compras para evitar que el episodio se repita. En ese sentido, pidió la opinión del secretario de Asuntos Estratégicos, Gustavo Béliz, especialista en materia de transparencia y mano derecha de Alberto Fernández. El Presidente dejó en claro que confía en la honestidad del ministro pero le pidió que ordene su área.