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Con la cuarentena aumenta el riesgo para las víctimas de las violencias machistas. La reacción dispar de los gobiernos y la sororidad como herramienta política clave.

Por 23/03/2020 16:20

“No estás aislada.” Esa frase se repite como un mantra para hablar con las mujeres en situación de violencia de género y acompañarlas a salir del círculo en el que están atrapadas. Hoy, la interpretación literal es imposible. Ya cuando se especulaba con la posibilidad del aislamiento social obligatorio, desde las organizaciones de la sociedad civil se alertaba sobre las consecuencias de estas medidas en las víctimas de violencias machistas que deberían guardar cuarentena atrapadas con su agresor. De hecho, según los datos del INDEC de marzo de 2019, en el 82% de los casos relevados por el Registro Único de Casos de Violencia contra las Mujeres, las agresiones provienen de parejas y exparejas. Entonces, sin la posibilidad de salir a la calle a buscar ayuda, entrar en contacto con otras personas o siquiera llamar por teléfono al 144 (en general, los violentos controlan todos los movimientos de las víctimas), se hacía necesario activar nuevos protocolos de contención, en particular, para estas situaciones.

La reacción estatal es dispar. El Ministerio de las Mujeres, Géneros y Diversidad reforzó el equipo de atención de la línea 144 -según dijo la ministra Elizabeth Gómez Alcorta, aumentaron alrededor de un 30% los llamados a partir de la emergencia sanitaria- y crearon nuevos canales para que las personas en situación de violencia también puedan comunicarse vía WhatsApp (11-2771-6463, 11-2775-9047 y 11-2775-9048) o correo electrónico (linea144@mingeneros.gob.ar). También dispusieron una app gratuita y un mapa de recursos.

 

 

En la provincia de Buenos Aires, el Ministerio de las Mujeres, Políticas de Género y Diversidad Sexual, a cargo de Estela Díaz, comunicó una serie de líneas de trabajo a todas las áreas de género de los municipios para fortalecer la atención de la violencia por razones de género que incluyen, en términos generales, intensificar y mejorar los canales de comunicación con las víctimas, no sólo a través de la línea 144.

Los feminismos tienen la particularidad de trabajar en red. La herramienta política más efectiva es la sororidad, que implica solidaridad, hermandad y empatía.

El comunicado incluye la recomendación específica para los municipios que no cuentan con áreas de género (alrededor de un tercio del total) que “en forma urgente” conformen equipos de emergencias para atender a las personas en situación de violencia machista. Buenos Aires es, además, la primera provincia en articular con el Poder Judicial para que se dé continuidad a las medidas cautelares (exclusión del hogar, restricción de acercamiento, otorgamiento de botón antipánico o tobillera) que vencen en este período. También lo hicieron la Ciudad de Buenos Aires y Córdoba, entre otras, mientras que el ministerio nacional envió a todos los tribunales superiores de las provincias una nota expresando preocupación sobre esto y, según explicó Gómez Alcorta a Clarín, también planteó la preocupación de que en este tiempo “se otorguen libertades a presos por violencia de género o delitos sexuales” con la advertencia de que se aseguren las medidas de protección. 

En Catamarca, la Dirección provincial de Mujer, Género y Diversidad circuló una serie de recomendaciones para la sociedad civil, organismos del Estado y áreas de género de los municipios -como en la provincia de Buenos Aires, instan a disponer personal específico para elaborar y poner en marcha planes de contingencia frente a las consecuencias del aislamiento en las víctimas de violencia de género- y hacia el Poder Judicial, en términos de asegurar la continuidad de las medidas de protección y garantizar el acceso a la justicia más allá de la cuarentena obligatoria. 

 

 

En otras provincias se reforzó la atención telefónica, como en los casos de Córdoba (el Ministerio de la Mujer habilitó el WhatsApp 351 814 1400 y el 0800 888 9898 las 24 horas y reforzó el personal del Polo de la Mujer), Salta (el Polo Integral de las Mujeres habilitó la línea 387 5719316 para recibir llamadas y mensajes de WhatsApp), La Rioja (cuyas redes de la Secretaría de la Mujer y Diversidad difunden el teléfono móvil 380 4640054), Santiago del Estero (la Dirección de Género inauguró dos líneas de WhatsApp: 0385 155054514 y 0385 155072526) y Jujuy (el Consejo Provincial de la Mujer e Igualdad de Género informó que, ante la suspensión de la atención al público, habilitó también la línea 424-4061 y tres números de celular para comunicarse por WhatsApp: +5493885853335, +5493885754633 y +5493885846872).

En provincias como San Juan, Mendoza y Formosa no hay ninguna medida especial destinada a víctimas de violencia de género, sino que mantienen sólo la línea 144, que muy difícilmente alcance para recibir todos los pedidos de ayuda. En Tucumán, únicamente reforzaron el número del cuerpo de abogados para víctimas de violencia de género.

 

 

No se puede decir “no estás aislada”, pero sí “no estás sola”. Más allá de las políticas públicas orientadas a contener y ayudar a las personas en situación de violencia, la sociedad civil tiene una responsabilidad mayor en estos tiempos. En el aislamiento obligatorio, pretender que las víctimas sean las únicas responsables de salir de la violencia multiplica la carga de angustia y soledad. Los contactos virtuales permanentes, el seguimiento, la solidaridad de quienes viven cerca son fundamentales para acompañar e intervenir en casos de urgencia. Una palabra clave puede activar a una amiga a acompañar y a ser la voz que la víctima se ve obligada a silenciar, una vecina que escucha gritos o golpes puede intervenir sin necesidad de contacto físico, un mensaje de texto puede ser la ayuda que esa persona en convivencia con su agresor necesita para sentir que no está atrapada.  

Los feminismos tienen la particularidad de trabajar en red. La herramienta política más efectiva es la sororidad, que implica solidaridad, hermandad y empatía. Parece el instrumento más efectivo para este momento histórico en donde no hay otra salida más que la colectiva. En la configuración de un nuevo paradigma, algunas corren con la ventaja de ejercitar la sororidad. Ojalá se contagie más rápido que el coronavirus.