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Javkin 2020: rituales, escenas y rosca

Javkin 2020: rituales, escenas y rosca

08/02/2020 20:00

(*) Los autores del artículo son directores de Innova Opinión Pública.

Hay dos caras en el nuevo gobierno de Pablo Javkin: una íntima, cálida y cercana, y otra ambiciosa y sagaz. Esta última fluye por los canales de la micropolítica, con declaraciones teledirigidas hacia quienes cree que deben recibir un mensaje y reuniones que por lo general lo tienen como protagonista principal, o de mínima, como referencia marcada. Sabe que ganó por la suya la principal ciudad de la provincia, catapulta moderna de gobernadores, y ejerce ese liderazgo sin tenuidades.

En ese plan negoció en el Concejo, rompió bloques, se reúne con intendentes, sintoniza con el gobernador, ministros y secretarios, aglomera cabos sueltos y/o extraviados, y raspa a su principal rival interno. Desplazamientos semi privados que plasman su apetito de poder.

Sin embargo, esos movimientos no le impiden perder de foco el afuera, verdadero capital para quienes codician permanecer y/o alcanzar premios mayores. En ese plano, el gobierno municipal apuesta por la escenificación y la construcción de espectáculos políticos como canales por los cuales circulan mensajes y valores. Ambas nociones, escenificación y espectáculo, son métodos que se emplean para construir situaciones y eventos o pseudo eventos con el objetivo de despertar la atención mediática y pública a través de un encuadre cuidado, en el que siempre sube a escena el intendente mostrando un perfil próximo y humanizado, y revelando sus preferencias y gustos que refuerzan la identidad que desea proyectar.

Con esta lógica se hicieron reuniones de gabinete barrial, encuentro con niños y niñas en su primer día como intendente, limpieza de placas en el Monumento a los Héroes de Malvinas, resolución rápida de protesta en la plaza frente a la municipalidad, presencia en los bacheos de las calles, encuentro con músicos y deportistas.

A su vez, la presentación de detalles de la vida personal también forma parte de esta construcción. La autopresentación natural de su núcleo íntimo no es una faceta a la que la política santafesina, al menos cuando hablamos de intendentes rosarinos y gobernadores provinciales, esté acostumbrada.

La convergencia de medios obliga a modificar formatos de comunicación política y toman ventaja de ella quienes logran una continuidad en su posicionamiento, no admite eventos únicos o formidables, pero si abre el escenario para aquellos que logren trasmitir sus valores en contextos emotivos.

Todas estas acciones ilustran gestos, apariencias, producen imágenes, enmarcan palabras que conforman lo que Pierre Leroux denomina “rituales de proximidad”, una dimensión emocional que hace descender al protagonista simbólicamente del pedestal, espectaculariza la gestión y transforma la política en un asunto público-visual diario. El objetivo final es la preciada legitimidad, como siempre, como debe ser, como tiene que ser.