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Kichi revancha: el fixture de reestructuración que intentará Kicillof

Los mecanismos utilizados por el gobernador para evitar el default. De la postergación de los bonos vía Anses al plan B para el BP21. Uno por uno, los compromisos que buscará reprogramar.

Por 05/02/2020 11:14

Finalmente, se evaporó el fantasma del default bonaerense que sobrevoló –promovido en parte por el propio discurso del Ejecutivo de incapacidad de pago– durante el primer tramo del tortuoso camino de la deuda. No fue como lo había planeado inicialmente el gobierno de Axel Kicillof. El fondo Fidelity forzó a la provincia de Buenos Aires a desembolsar la totalidad de los 250 millones de dólares correspondientes al segundo tramo de amortizaciones del bono BP21, algo que efectiviza tras financiarse en parte vía deuda corta con la emisión de Letras del Tesoro por más de $9.300 millones el viernes pasado.

El Plan B fue la suculenta licitación de Letras que superó marcadamente la primera que había realizado el gobierno bonaerense a finales de diciembre, por poco más de $ 6 mil millones. En esta oportunidad, se adjudicaron Letras a 28 días por casi $ 2.500 millones a una tasa de interés del 35,5%, otra a 60 días por otros $ 2.500 millones a una tasa del 36,5% y una tercera a seis meses por más de 4.300 millones con seguro de tipo de cambio.
 


Fuentes cercanas a la Gobernación deslizaron que una porción significativa de quienes ofertaron por estas Letras corresponde a entidades públicas y municipios. Pero, a ntes de recurrir a este mecanismo para poder afrontar el pago parcial del BP21, Kicillof logró patear para mitad de año otro pesado obstáculo que aparecía en el camino durante enero: el pago de más de 265 millones de dólares correspondientes a uno de los tres bonos que Vidal colocó vía ANSES. Cómo había anticipado Letra P a principios de año, la reprogramación de este pago era uno de los objetivos del Ejecutivo en su primer mes.
 


Teniendo en cuenta que se trata de una deuda intra sector público, no hubo inconvenientes para posponer para el 17 de julio el pago inicialmente estipulado para el 17 de enero.

Queda para los próximos meses avanzar en el proceso de reestructuración de la deuda en moneda extranjera, algo que a primeras luces asoma nebuloso, teniendo en cuenta la primera experiencia infructuosa de Kicillof de posponer el pago del BP21 a mayo. Por lo pronto, cerca de la Gobernación deslizan que ya identificaron a varios acreedores de los próximos bonos a cancelar.

 


Como contó Letra P el año pasado, casi la mitad de la deuda que tiene que afrontar solo este año el gobierno de Kicillof fue generada por la pasada administración de María Eugenia Vidal.

Específicamente, casi el 47% del total de deuda en moneda extranjera que tendrá que pagar el gobierno actual en su primer año corresponde a intereses y amortizaciones de títulos de deuda en moneda extranjera (dólares y euros) que emitió el vidalismo entre marzo de 2016 y diciembre de 2018, cuatro de ellos bajo ley extranjera (Nueva York) y tres bajo legislación local, por un monto superior a los 5 mil millones de dólares.

A la vista, aparecen pagos significativos a mitad de año: una amortización por casi 500 millones de dólares y los bonos vía Anses que tomó el vidalismo, uno de los cuales ya reperfiló Kicillof días atrás.

Por lo pronto, ya afrontó el primer desembolso pesado este martes: