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El partido que maneja Soria debe renovar autoridades. Qué rol juegan La Cámpora y los intendentes relegados en el armado. Pichetto, uno de los históricos en la lista negra.
Por 18/02/2020 15:13

El PJ vive una secuencia normal de su historia en Río Negro: en permanente ebullición, luego de ser derrotado. Desde tiempos en que Carlos Soria y Miguel Ángel Pichetto competían por la presidencia, se turnaban para encabezar una fórmula a gobernador o cerraban filas en las elecciones nacionales, el partido atraviesa tormentas. Esta vez le toca a Martín Soria sufrir el escarnio por una dolorosa caída que hizo retroceder el armado territorial. En este plano, suenan algunas opciones que ayuden a descomprimir: que conduzca María Emilia Soria, que tome las riendas el senador camporista Martín Doñate o que una mujer reemplace al apellido Soria. También se manejan alternativas de dirigentes externos para que, en un acuerdo, se alcance la mejor propuesta de unidad.

En el transcurso del agitado verano, se reavivaron críticas. Con varios históricos en la lista de expulsión, que tiene a Pichetto como número uno, se trazó la agenda que tomó relevancia en las últimas horas. Para reordenarse, coinciden varios actores, es necesario acomodar a la tropa desde lo orgánico. Es así que se le reclamaron elecciones al ex intendente de General Roca –hoy diputado nacional.   

Los nombres surgieron solos: Emilia Soria, Doñate, la legisladora Alejandra Más y hasta Alejandro Marinao, otrora jefe de bancada peronista en la Legislatura de Río Negro. Hasta se anotó Luis Albrieu, actual diputado, que solo entraría en un esquema de acuerdo entre los más ortodoxos con el kirchnerismo duro.

 

 

Lo de la intendenta de Roca, según pudo averiguar Letra P, está en análisis. Si bien en el entorno destacan que solo tiene en radar la gestión, pensaría tomar el mando para evitar mayores cortocircuitos. “Hoy no es un tema que esté pensando”, contó uno de sus más estrechos colaboradores. El planteo de que ella se encargue del PJ, advirtieron a este medio, sirvió para acomodar a los referentes del peronismo en la estructura que se viene.

Albrieu, un ultrasorista hasta 2019, buscó mostrarse como alternativa real. “Los próximos años del peronismo no deben sufrir exclusiones”, reclamó el anterior jefe comunal de Villa Regina, al solicitar “un (José Luis) Gioja” para que acerque partes en vez de dinamitar las relaciones de una punta a la otra de Río Negro.

Doñate es otra de las posibilidades, aunque ratifica que no es prioritario. Vocero del gobierno nacional, coordina las designaciones de funcionarios en las delegaciones del Estado. A la par, mantiene una buena relación con la gobernadora Arabela Carreras. En el último tiempo se mostró cercano a los hermanos Soria en diferentes actividades como la visita del ministro de Turismo y Deporte, Matías Lammens, al aeropuerto San Carlos de Bariloche o en la primera jornada de la Fiesta de la Manzana, en Roca. “Si estuvieran todos de acuerdo asumiría el desafío con orgullo”, se sinceró en declaraciones radiales.

 

 

El atenuante es la postura que tomó Doñate ante el avance de las sanciones. Como explicó Letra P, Soria diseñó las expulsiones de aquellos afiliados -la mayoría en cargos de relevancia- que se acercaron a Juntos Somos Río Negro (JSRN), pero todavía no las ejecutó. “No creo en expulsiones ni en exclusiones”, se diferenció el senador de La Cámpora, citando los casos del presidente de la Cámara de Diputados, Sergio Massa, el canciller Felipe Solá o Emilio Monzó, socio fundador de Cambiemos.  

En cuanto a Más y a Marinao, se pusieron en agenda para abrir la cancha. La primera fue intendenta de General Conesa, de buena relación con todas las vertientes; Marinao es parte del pichettismo que se mantuvo orgánico al PJ y, en el último período, empezó a conversar con los sectores díscolos. Resta saber la influencia de la senadora Silvina García Larraburu, quien se mantiene al margen de las últimas actividades.