10|4|2021

Medios y negocios del patriciado santafesino

31 de diciembre de 2020

31 de diciembre de 2020

Al frente de El Litoral, el empresario demostró visión y perspectiva para el sector sin descuidar otros intereses del Círculo Rojo capitalino.

En un período corto, Carlos Nahuel Caputto se puso al frente del centenario diario El Litoral, gestionó la reestructuración de la planta impresora AGL y compró diarios en Santa Fe y también en Entre Ríos. Así, se consolidó como uno de los dos principales actores de los medios de comunicación de La Bota. De vínculo con el Círculo Rojo de la capital provincial y los gobiernos de turno, mantuvo una estrecha relación con las gestiones del Frente Progresista, particularmente con la del exgobernador Miguel Lifschitz, en cuyos mandatos fue un privilegiado de la pauta oficial del Ejecutivo y de organismos provinciales (Lotería, las empresas estatales de Energía y de Aguas, etc.).

 

Tanto, que la acumulación de facturas impagas durante el último año de Lifschitz marcó el inicio de la relación con el gobierno del peronista Omar Perotti. Causó sorpresa el nivel de belicosidad con el que El Litoral recibió al rafaelino, golpeando por derecha y por izquierda y alejándose del estilo comedido que lo caracteriza. De fondo, estaba la pelea por el reconocimiento y pago de esa deuda, que se eleva a varios millones de pesos. A mediados de 2020, se selló la paz, pero con un acuerdo muy alejado de las pretensiones de Caputto.

 

Nahuel Caputto junto a Miguel Lifschitz

Un siglo de periodismo

La composición societaria de El Litoral S.R.L. evidencia el devenir histórico de uno de los diarios más antiguos y tradicionales del país, fundado en 1918 en la ciudad de Santa Fe por Salvador Caputto y Pedro Vittori. En la actualidad, más de una decena de herederos se reparte el paquete accionario.

 

Entre ellos, se destaca el presidente del directorio desde 2016 -Carlos Nahuel Caputto-, cuando suscribió el 100 por ciento de las acciones en una operación de ampliación de capital social, pasó a ser el socio mayoritario y tomó las riendas del diario para comenzar un proceso de modernización de la empresa, seguido por un raid de compra de medios, sobre todo, diarios en las provincias de Santa Fe y Entre Ríos.

 

A diferencia de otros empresarios relacionados a la comunicación, Caputto se apoya en su historia familiar para exponer un verdadero interés sobre el futuro del negocio, reflexionar sobre los problemas de la profesión periodística y los dilemas de la digitalización. Previo a su llegada a la presidencia del grupo, se hizo visible con la consultora Arcadia S.A., especializada en comunicación, publicidad y marketing, y una cartera de clientes que incluye desde municipios y oficinas provinciales, pasando por los partidos Socialista y Radical, hasta radios y casinos.

 

El camino de ascenso coincidió con el aniversario número 100 del diario y en el portal web se presentó una serie de diez capítulos llamada “Un siglo de periodismo: la historia de El Litoral”, donde él mismo refiere al destino digital inexorable de los medios pero con un rol reservado para los diarios impresos, vinculado a la información para la toma de decisiones de ciertos sectores que “necesita otro tiempo de análisis”. Para su empresa, sentencia: “Estamos transitando el camino de un diario a un multimedio”.

 

Alianzas estratégicas

La gravitación del modelo que dirige Caputto se cimenta en una doble alianza: a nivel nacional con el Grupo Clarín y a nivel provincial con Televisión Litoral. Junto con Gonzalo Scaglione, adquirió en 2019 el 60 por ciento del paquete accionario de La Capital Multimedios, que incluye al otro diario tradicional de la provincia, La Capital, y también a los diarios Uno de Santa Fe y Entre Ríos, entre otros medios, movida que lo llevó a hacer pie en el sur de la provincia.

 

Una frase recurrente que brota de boca de Caputto versa sobre la influencia de El Litoral en “el centro-norte de la provincia de Santa Fe” y la adquisición de La Capital le completa el mapa local y lo afirma en el tablero regional, ya que cuenta con medios en localidades entrerrianas de las más importantes como Paraná y Concordia, aunque es cierto también que, por más integrante de La Capital Multimedios que sea, no logra tener influencia en Rosario y en la edición del decano.

 

De la mano del “Gran diario argentino” y a través de Plural S.A., de Federico Salvador Caputto, hermano de Nahuel, se realiza Mirador Provincial y Mirador Entre Ríos, suplementos con una agenda orientada a la economía y los negocios que se distribuye dentro del diario Clarín en ambas provincias. También desde 2009 tienen conjuntamente la unidad de negocios sobre la que Caputto rediseñó su grupo, que es Artes Gráficas del Litoral S.A.

 

Según la memoria y balance del Grupo Clarín de 2019, en AGL se imprimen “los diarios Clarín, Olé (para la Región Litoral), El Litoral vespertino y matutino, el Diario Castellanos de Rafaela, el Mirador Provincial (Santa Fe), el Mirador Provincial (Entre Ríos) y El Diario de Paraná” y, además, durante ese año “comenzó a imprimir los diarios La Capital de Rosario, Diario Uno de Paraná y El Ciudadano de Rosario”.

 

A la reestructuración del circuito de impresión y distribución, Nahuel Caputto le pone la etiqueta de “sinergia” y es el hito fundacional de su gestión. Para ello, cerraron otras tres plantas impresoras, entre ellas la del centro rosarino que pertenecía a La Capital, y concentró la producción en la planta del parque industrial de Sauce Viejo. Sinergia y escalabilidad para darle viabilidad al papel.

 

Círculo rojo

El patriciado de la capital provincial mantiene un entramado de relaciones aceitadas que le permite estar a la picota de cada negocio importante que aparece en la ciudad. Particularmente desde hace unos años, el Círculo Rojo, como se conoce al grupo informal que nuclea a la Unión Industrial, la Bolsa de Comercio, la Cámara de la Construcción y otras entidades con poder económico, tiene entre ceja y ceja la ubicación del nuevo puerto de Santa Fe, donde el negocio inmobiliario, la concesión de la operatoria y el manejo de un sector sensible para la macroeconomía regional y nacional son sustanciosos.

 

En 2013 estalló el escándalo conocido como “Causa Puerto”, proceso judicial en el que se incluyen dádivas, defraudación y peculado y tiene a Marcelo Vorobiof con procesamiento firme en la justicia provincial y presentaciones en la justicia federal. Vorobiof siempre fue un hombre del radicalismo santafesino cercano a los exintendentes Mario Barletta y José Corral y en 2009 fue designado por el exgobernador Hermes Binner como presidente del Ente Portuario de Santa Fe. En el contexto del proyecto de reconversión de la terminal portuaria, contra todas las recomendaciones especializadas, se eligió desarrollar el plan que utiliza los terrenos que pertenecen, entre otros, a Caputto.

 

Años después, cuando todavía no terminaba de retirarse de la agenda pública el escándalo del puerto, una operación quedó en observación de la Agencia Federal de Ingresos Públicos (AFIP) tras detectarse que Caputto se vendió a él mismo la isla “Los Mellados”, las mismas tierras sobre las que se pensaba construir el negocio de la terminal.

 

El perfil que delinea la actividad reciente muestra a Nahuel Caputto como un empresario de los medios con un interés que trasciende la ecuación económica, atento a las discusiones sobre el futuro de la comunicación y los procesos de modernización. Ese es su mascarón de proa. Atento a las posibilidades de negocios inmobiliarios en 2019, se produjo la subasta de terrenos fiscales de la Agencia de Administración de Bienes del Estado ganada por el presidente del Grupo El Litoral para construir en el tradicional barrio Candioti Sur. Caputto no deja de pertenecer a una familia patricia de la capital santafesina que tiene intereses diversificados y buenas relaciones políticas para tener en sus manos algo más que las riendas de un multimedio.