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El bloque opositor está dispuesto a acompañar el proyecto para reperfilar compromisos externos, pero pide cuatro puntos para aliviar la situación financiera de las cuatro provincias que administra.

Por 27/01/2020 16:50

Entre el pedido de gestos para acercar posiciones y un pliego de reclamos financieros para destrabar la negociación. Así se mueve el interbloque de diputados de Juntos por el Cambio para definir cómo acompañará en extraordinarias el proyecto que envió el Poder Ejecutivo con el objetivo de renegociar la deuda externa.

El texto será debatido en el recinto de la Cámara baja este miércoles a partir del mediodía, pero en las entrañas de cada bancada opositora aguardan la realización de tres reuniones clave durante este martes para terminar de definir una posición común. El ordenador de la agenda opositora no gira en torno a las explicaciones que puedan ofrecerles ese día los funcionarios del Ministerio de Economía, sino a cuatro puntos que Cambiemos puso sobre la mesa de negociación a cambio de respaldar la iniciativa del oficialismo.

Los ejes responden a las necesidades de los cuatro gobernadores que tiene Cambiemos: el macrista Horacio Rodríguez Larreta (CABA) y los radicales Rodolfo Suárez (Mendoza), Gerardo Morales (Jujuy) y Gustavo Valdés (Corrientes). Los mandatarios opositores se reunirán este martes por la mañana con las autoridades del Interbloque para “pulir” una hoja de ruta financiera, donde Juntos por el Cambio le pide al oficialismo la inclusión de cuatro puntos vinculados a sus pasivos, que encabezan la lista de vencimientos para 2020. 

El punto más caliente tiene que ver con la prórroga hasta diciembre de 2024 para todos los vencimientos de capital e intereses de las deudas que las provincias tienen con la Nación, incluso aquellas contraídas con el Fondo de Garantía de Sustentabilidad de la ANSeS.

 

 

La lista suma otros tres cambios al proyecto original: que la futura ley autorice a las provincias a incorporar sus deudas a la renegociación que realizará el Ejecutivo, pero, a la vez, que autorice a cada estado provincial  “a tomar créditos de bancos y colocar letras o títulos cumpliendo con la ley de responsabilidad fiscal, ya que el nuevo gobierno cerró todas las posibilidades de financiamiento de las provincias”.  

Los negociadores de Cambiemos también le piden al oficialismo que incluya un artículo que obligue al gobierno nacional a incluir los requerimientos de las provincias cuando salga a colocar letras o títulos de endeudamiento. El objetivo: que cada administración local “pague esos financiamientos a las tasas que logre la administración central, que siempre son más bajas que las que puedan lograr las provincias”.

 

 

FRAGILIDADES DE UN EQUILIBRIO INESTABLE. El oficialismo busca que el proyecto obtenga la aprobación en Diputados con 200 votos, una cifra que supera ampliamente los 120 escaños que tiene el Frente de Todos y que, al menos en los cálculos, incluye los votos de los minibloques que suman 18 manos y de una porción de las 116 voluntades que controla Juntos por el Cambio.

En esa búsqueda de acuerdos, los diputados macristas, radicales y lilitos pidieron la semana pasada que el ministro de Economía, Martín Guzmán, asistiera este martes a explicar el proyecto. El funcionario está en Nueva York desde este domingo para convencer a los bonistas de Wall Street, pero enviará a sus segundas líneas para responder las preguntas opositoras en la reunión conjunta de las comisiones de Presupuesto y Hacienda y de Finanzas, que está prevista para el mediodía. La asistencia de los funcionarios del Palacio de Hacienda juega un segundo lugar en las prioridades de la mayor fuerza opositora dentro de Diputados, que ahora trabaja en un ambicioso pliego de postergaciones y ayudas financieras del Estado nacional para sus provincias.

 

 

“Nos mandan segundones a dar explicaciones, pero el tema principal está concentrado en ver si la Nación acepta algunos puntos del mangazo que está en los cuatro puntos”, resumió uno de los miembros del interbloque opositor que sigue el detalle de la negociación.

INTERBLOQUE FEDERAL. Por fuera de la tropa de Cambiemos, el texto también está bajo la lupa de los minibloques que apoyaron en diciembre la Ley de Emergencia y le permitieron sortear la negativa cerrada del PRO, la UCR y la Coalición Cívica. En el Interbloque Federal, que reúne a los diputados de Córdoba Federal, que responden al gobernador Juan Schiaretti, y a los de Consenso Federal, dirigidos por el ex ministro de Economía Roberto Lavagna, confiaron a Letra P que tendrán una posición común este martes.

 

 

Un importante diputado de ese espacio explicó que, “en una primera impresión, es un proyecto necesario, que corresponde acompañar en este momento. Hay que estar en la lógica de la negociación internacional de la deuda, porque, en ese contexto, el aval del Congreso es un valor agregado en el exterior”, razonó la fuente para graficar el impacto que tiene dentro del Poder Legislativo el envío de este proyecto para renegociar la deuda externa, una instancia que podría haberse efectuado mediante un Decreto de Necesidad y Urgencia, pero fue girada por el Ejecutivo para sumar legitimidad en una negociación donde el presidente Alberto Fernandez juega parte de su futuro.