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Leonardo Boto corre con unos 10 mil votos de ventaja sobre el radical Ricardo Casset, que representa a Cambiemos tras el corrimiento de Luciani. Ambos frentes buscan disipar diferencias internas.
Por 13/09/2019 10:38

Un poco más de 10 mil votos es la distancia que separa a los principales candidatos que se disputan el control municipal del distrito bonaerense de Luján. Cruzado por las críticas a su gestión, el intendente Oscar Luciani se corrió de la reelección y dejó que el candidato de Juntos por el Cambio se definiera en internas. El respaldo fue para la propuesta radical, que quedó segundo en la global. El peronismo volvió a jugar disperso y en el cruce partidario la victoria fue para el kirchnerismo, líder de la elección. En el medio de la transición, los distintos sectores de los principales frentes apuntaron a silenciar las diferencias y en crear escenarios de unidad. En ese marco, el candidato a la jefatura comunal por el Frente de Todos, Leonardo Boto, se encamina a recuperar la intendencia para el peronismo, corriendo hacia octubre con la ventaja de unos 14 puntos lograda en las Primarias sobre la alianza electoral del oficialismo, que en octubre estará representada por Ricardo Casset. De lograrlo, el kirchnerismo lograría recuperar para el peronismo el distrito que Luciani le arrebató en 2011, cuando derrotó a Miguel Prince, quien fuera intendente de la “capital de la fe” durante cuatro periodos.

 

 

 

La salida del escenario electoral del intendente cristalizó una grieta en el armado local de Cambiemos. “Luciani no hizo ninguna manifestación pública ni antes ni después de la elección. El hace tres años que no es más afiliado de la Unión Vecinal porque se sumó al PRO”, indicó a Letra P Agustín Musso, referente del espacio vecinalista e integrante de la lista que encabezaba Ana Rita Sallaberry, secretaria de Gobierno municipal, nómina que perdió la interna contra el radical Fernando Casset, presidente del Concejo Deliberante.

Alejado institucionalmente del espacio vecinalista, Luciani atravesó los últimos cuatro años de gestión en una coalición estratégica con el PRO, referentes de Elisa Carrió y los radicales, quienes posibilitaron su reelección con el sello de Cambiemos. Aquel encuadre partidario no sólo le valió que a nivel local fuera señalado responsable de las políticas económicas nacionales sino que lo empujó a una salida rápida sin bendecir a ningún candidato. Al ring se subieron una funcionaria municipal (Sallaberry) miembro del espacio vecinalista que el jefe comunal abandonó y un concejal de la UCR (Casset).

 

 

De buen vínculo pero alejados políticamente los espacios que representan, se encaminan a cumplir con el reglamento e integrar las listas. El acuerdo, según expresó Musso, incluye una campaña conjunta, pero nada dice de un eventual gobierno de coalición. 

“Estamos convencidos de que la lista del frente Juntos por el Cambio encabezada por Fernando Casset es la mejor opción de cara a la contienda electoral de octubre próximo, como así también reafirmamos nuestra defensa a la gobernadora María Eugenia Vidal y al presidente Mauricio Macri con miras a las elecciones generales”, señalaron en un comunicado los distintos espacios que integran Juntos por el Cambio a nivel local.

 

La Unión Vecinal, el PRO, Confianza Pública, el Movimiento Social por la República y la Corriente Gobernar Bien...

Publicado por Unión Vecinal de Luján en Martes, 27 de agosto de 2019

 

PERONISMO POST DERROTA. En las PASO de hace cuatro años, Luciani quedó al borde del precipicio. Si bien fue el candidato más votado con el 29.2%, la suma de los precandidatos del Frente para la Victoria (41,95%) lo superó ampliamente. La irrupción de la ola amarilla en el territorio provincial lo ayudó a remontar y en octubre pudo mantener el control municipal.

Aquella derrota al filo del triunfo no alcanzó para ordenar al peronismo local y, a pesar de que se sellaron algunos acuerdos, en las elecciones del 11 de agosto pasado hubo tres propuestas. Quienes lideraron el cruce interno en 2015 –Leonardo Boto y Ariel Notta- se aliaron, sumando a sectores del peronismo y también a Patria Grande. El primero, dirigente del kirchnerismo, se anotó como candidato a intendente y el segundo, liderando la nómina de concejales. Además, compitió el ex intendente y actual concejal Miguel Prince, que consensuó el armado con el Frente Renovador; y el tres veces concejal Silvio Martini, quien hace cuadro años integró la lista de Boto.

 

 

Pese a la diáspora con la que el Frente de Todos llegó a la elección, los distintos sectores se niegan a hablar de tensiones y destacan una transición ordenada y en unidad. Antes del cierre de alianzas y listas, los actores políticos del frente firmaron un pacto de principios que apuntaba a evitar “descalificaciones o agravios” entre los ocasionales adversarios internos y crearon una mesa de campaña para “coordinar actividades del proceso electoral”.

“Después de tantos desencuentros, nos juntamos con la responsabilidad y seriedad de enfrentar este modelo económico que encabeza Macri y en ese contexto acordamos llegar a la PASO de manera ordenada y con propuestas”, señaló a este portal el concejal César Siror, parte del armado de Prince, quien destacó que, tras la derrota en 2011 y 2015, el peronismo comenzó a reordenarse en 2017.

Con el mismo tenor se expresó el ganador de la interna y, de repetirse los resultados, futuro intendente, Leonardo Boto. “Quisimos recrear, en la medida de los posible, el frente de Santa Fe. No hubo campaña sucia porque nos comprometimos en llegar a las PASO de manera ordenada, en unidad, con seriedad y responsabilidad. Y hoy transitamos lo que resta en un marco de tranquilidad y unidad”, destacó Boto. Y sostuvo que ante un eventual gobierno se sostendrá el acuerdo pre PASO. “Sería un error pensar el frente sólo en términos electorales”, indicó el candidato del peronismo.

“Fue una elección excelente porque se superaron las expectativas. En estos días estamos trabajando la integración de la lista y en los puntos programáticos. Si hay plena coincidencia en la direccionalidad debería ser un gobierno de unidad”, señaló por su parte Siror.

 

 

OCTUBRE. Rumbo a octubre, el oficialismo retomará la campaña con un recorrido cuesta arriba. Como hace cuatro años, deberá redoblar el esfuerzo para quedarse con la victoria. Boto, vencedor de la interna del Frente de Todos, obtuvo 15.149 votos de un total de 33.100. Casset, 11.918 de los 22.948 cosechados por toda la coalición oficialista.

“Más allá del arrastre de la mala elección nacional y provincial, hay un desgaste en la gestión local”, analizó un dirigente local a este portal y advirtió que muestra de ese diagnóstico es la performance distrital que alcanzó la gobernadora María Eugenia Vidal. Obtuvo 7,8 puntos más que la global local.

Los resultados de los circuitos electorales del distrito demuestran que los pueblos periféricos al casco les pasaron factura de la gestión de Luciani a los candidatos de Juntos por el Cambio. Si bien en línea general los lujanenses acompañaron la propuesta que respaldaba las candidaturas de Alberto Fernández y Axel Kicillof, en la ciudad cabecera y en la localidad de Torres el oficialismo registró óptimas performances, pero no alcanzó para traccionar y ganar. En Pueblo Nuevo, Carlos Keen, Jáuregui, Open Door y Olivera, el Frente de Todos fue superior en las distintas categorías. 

 

 

De hecho, ya en salida, Luciani enfrenta pedidos de interpelación en el Concejo Deliberante y reclamos por el mal servicio de salud pública. Mientras políticamente los principales actores reorganizan la campaña para las generales, el jefe comunal atraviesa sus últimos meses al frente de la gestión entre duros cuestionamientos.

En la última sesión, la oposición volvió a insistir con un pedido de interpelación para que “informe sobre el estado económico y financiero del Municipio, la grave situación social y los problemas en el Hospital Municipal”. Horas después, organizaciones sociales, políticas y gremiales y vecinos encabezaron un abrazo al hospital municipal y cuestionaron la administración local por el estado del nosocomio. “A todos y cada uno le pedimos un gesto político, pero sobre todo un poco de humanidad, porque la indiferencia y la falta de acceso a la salud matan”, señalaron los manifestantes.

El escenario actual favorece al peronismo, mejor posicionado en términos de cifras. En el trasfondo partidario, aunque ahora oculto, ambos frentes tienen un pasado de disentimientos, atado a las aspiraciones propias de cada sector.  

En iguales condiciones en el recinto y en la disputa de bancas, mientras los escollos principales del oficialismo están atados a los resultados adversos de las PASO y a construir una escudería para atender las críticas asociadas a la administración local, en la oposición -a la luz de los buenos pronósticos– el objetivo apunta a sostener la performance y, ante un eventual gobierno, revalidar en la conducción el acuerdo preelectoral.