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El aumento del “dólar fuga” hace temer un endurecimiento del cepo

Los “rulos” financieros para eludir el control de cambio le ponen presión al billete verde informal. Las presunciones del mercado. El peligro inflacionario. ¿Volver al futuro?
Por 11/09/2019 14:26

Los atajos para evitar las limitaciones a la compra de dólares que llegaron con el cepo cambiario, conocidos como “rulos”, están provocando a apenas diez días de su lanzamiento, un aumento sensible de la cotización de algunas modalidades informales, indicio de una presión y, según especula el mercado financiero, de un refuerzo del cepo que llegará más temprano que tarde.

El tipo de cambio que surge de la operatoria conocida como “contado con liquidación” (CCL), que consiste en la adquisición en pesos de un título o acción que también cotiza en Nueva York. El mismo, de inmediato, es vendido en dólares en el exterior, donde queda depositada la ganancia.

 

 

Cerca del cierre de este miércoles, el dólar “contado con liqui”, también conocido como “dólar fuga”, cotizaba por debajo de los $67, pero en la rueda había llegado a superar los $67,40, indicio de una presión compradora intensa por parte de individuos o empresas que quedaron atrapados en el cepo, que impone a los primeros un límite de compras de 10.000 dólares mensuales y directamente les impide a las segundas el acceso a la divisa. Ese máximo superó en un 20% la del dólar mayorista, considerado por analistas consultados por Letra P un nivel crítico.

Desde la perspectiva del mercado, una brecha entre el CCL y el mayorista que se sostenga en niveles superiores al 20% o al 25% podría obligar al Gobierno a apretar más el control de cambios, reduciendo el tope de compras. La cercanía de las elecciones del 27 de octubre, con todo, puede ser un factor que lleve a demorar esa decisión todo lo posible, de modo de no incrementar la irritación de la clase media.

La lógica detrás del razonamiento es que, como sucedió con el cepo aplicado por Cristina Kirchner en 2011, el contado con liquidación se convierte con el paso del tiempo en una referencia para el dólar informal o blue y, por esa vía, terminar impactando en la inflación.

 

Desde la perspectiva del mercado, una brecha entre el CCL y el mayorista que se sostenga en niveles superiores al 20% o al 25% podría obligar al Gobierno a apretar más el control de cambios, reduciendo el tope de compras.

 

Si bien la lógica del control de cambio apunta a desenganchar la cotización de las divisas que ingresan vía exportaciones o se destinan a pagar las importaciones, en ciertos segmentos del mercado doméstico predomina la idea de que trasladar la devaluación de hecho entre el dólar oficial y el paralelo a los precios. Esto puede considerarse en gran medida como un reflejo especulativo, pero para las empresas que buscan dolarizarse a través de ese “rulo” se trata simplemente de reflejar en su estructura de precios un costo más.

Cabe recordar que durante el kirchnerismo, el contado con liquidación estaba mucho más reglamentado que hoy, que permite realizar compras y ventas instantáneas que maximizan las ganancias. Hasta fines de 2015, en cambio, se separaba con tres ruedas la compra y la venta del título que permitía la dolarización, plazo que llegó a ser de cinco días para incrementar el riesgo de precio de la operación.

Si bien el Decreto de Necesidad y Urgencia (DNU) firmado por Mauricio Macri el domingo 1 de este mes parecía vedar ese tipo de operatoria, esta fue ampliamente tolerada por las autoridades económicas.