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“Es la manzana podrida, hay que sacarlo del cajón”, advirtió el candidato a diputado nacional Martín Soria a Letra P. Los nombres de la lista negra.

Por 30/08/2019 13:01

Apenas el presidente Mauricio Macri anunció que el senador nacional peronista por Río Negro Miguel Ángel Pichetto iba a acompañarlo en la fórmula presidencial, autoridades del Partido Justicialista (PJ) de su provincia anticiparon que activarían los mecanismos administrativos para su suspensión y posterior expulsión. Con el recuerdo de las elecciones primarias, el intendente de General Roca y ex candidato a gobernador Martín Soria reavivó la polémica sobre el futuro del ahora socio de Juntos por el Cambio. “Es la manzana podrida del cajón, hay que sacarlo ya”, le dijo a Letra P.

La definición transita en paralelo al plan que tiene la junta disciplinaria del partido, que maneja un borrador para empezar la limpieza en un congreso previsto para octubre. A la par, el resabio de afiliados que no comulga con la actual conducción se organiza para que, cuando finalice el mandato del jefe comunal, se abra el partido a una gran interna.

El antecedente más cercano de una depuración fue, justamente, hace cuatro años. A poco de sufrir una contundente derrota, Pichetto dejó la presidencia del PJ para que Soria asumiera el mando. Con la nueva conducción llegaron las penas a los que se fueron a Juntos Somos Río Negro, como el vicegobernador Pedro Pesatti y la gobernadora electa, Arabela Carreras. Desde entonces, la relación entre el peronismo del Alto Valle y el de Viedma, donde manda Pichetto, se deterioró: en la última campaña provincial, por no ser incluidos, dirigentes que siempre respondieron al senador jugaron para la fuerza verde de Weretilneck.

 

 

El órgano disciplinario está activo. Según Soria, desde hace más de cuatro años, cuando Pichetto recuperó “su capacidad de pensar”, llegaron pedidos de expulsión a la sede central del PJ, en la Unidad Básica de Viedma. En 2018, cuando tomó forma el Frente para la Victoria (FpV) y se armó la alianza opositora, las autoridades no creían necesaria la sanción. Pasado el proceso electoral y con “pruebas” de convivencia entre el senador Pichetto y el gobierno rionegrino, llegó el momento de tomar decisiones.

“Hemos visto pichettistas jugando abiertamente a la traición, apoyando al gobernador y a su candidata. Su último salto al vacío (aceptar la candidatura a vicepresidente por el macrismo) lo convirtió en un traidor”, advirtió Soria a este medio.

 

 

La iniciación de los sumarios, que son un hecho, tiene nombres propios: el legislador Ariel Rivero o el intendente de Pilcaniyeu, Néstor “Chango” Ayuelef, quien se fue al partido del gobernador. En total, sería una veintena de afiliados que entrarían en la lista negra en la que también figura Juan Manuel Pichetto, el hijo del senador. Este medio describió cómo Pichetto Jr. inscribió un partido vecinal en la capital rionegrina ante la posibilidad de sanciones.

“La idea, después del próximo Congreso, es sacar a esos traidores que pensaron salvarse. Hay que sacar la manzana podrida del cajón para que no se pudra el resto. También es ejemplificador para los que se quedaron en su casa cuando que había que recorrer la provincia. No me desagrada que un peronista critique a otro, lo que está mal es pasarse a la boleta del adversario ideológico”, explicó el intendente.

CHATS. Un grupo de WhattsApp armaron afiliados que no responden a la conducción de Soria. Su idea, confió un integrante de “Militantes PJ Río Negro” a Letra P, es que cuando venza el mandato del roquense se abra la posibilidad de una interna. Para eso, organizan una reunión para mediados de septiembre en Villa Regina, ciudad gobernada por el peronista Carlos Vazzana y en la que el último fin de semana se desarrolló una dura interna partidaria que dejó al funcionario del área económica Máximo Daga, hombre de confianza de Vazzana, como candidato a sucederlo en octubre.