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En medio de rumores, el paquete anticrisis deja a Dujovne en la cuerda floja

Mientras se espera a la misión del FMI, hay versiones que dan al ministro fuera del Gobierno. La danza de nombres para ocupar Hacienda y los otros movimientos que alimentan especulaciones.

“Cambiaron las prioridades y lo entendemos. Hay que ayudar a la gente que la está pasando mal”, dicen en el Ministerio de Hacienda. La cabeza de la cartera, Nicolás Dujovne, vive horas aciagas en medio del plan electoralista de repartir dinero y compensar los daños por la crisis luego de la derrota de Cambiemos en las PASO. El ministro, cancerbero de la caja y garante del ajuste fiscal que reclamó el Fondo Monetario Internacional (FMI) luego de prestarle más de 54.000 millones de dólares a la Argentina, debió ceder en sus objetivos a favor del intento de recuperación de votantes.

Cuentan en su entorno que llega a su despacho todos los días a las 8 y se va a las 19 y que hasta estuvo trabajando en los números de las medidas que comunicó Mauricio Macri codo a codo con su par de Producción, Dante Sica. Niegan que quiera renunciar y garantizan que “estamos esperando la misión del Fondo”, que llega la próxima semana al país. Desde el domingo, nunca habló con directivos del organismo para consultar por el paquete que incluyó quita de IVA a alimentos, congelamiento en los precios de las naftas, consideración con los que tomaron créditos UVA y suba del piso del mínimo no imponible de Ganancias, además de los bonos de 5.000 pesos a estatales.

"Si es necesario sacar partidas de otras dependencias, lo haremos. Pero trataremos de mantener las metas que nos pusimos", se sinceraron en Hacienda. 

 

 

En el Ministerio aclaran que “nada es definitivo” y admiten los rumores que circularon sobre posibles cambios en el gabinete, que incluyen a Dujovne. El paquete de paliativos que lanzó el Gobierno avanza con velocidad al calor de la crisis, aunque para algunos le falta una pieza: un cambio en el gabinete que le permita al Presidente relanzar su gestión y ganar tiempo cuando la economía parece no darle chance de sobre vida política.

La serie de medidas desautoriza por completo la firmeza fiscal que mantuvo el ministro de Hacienda para aplicar el ajuste y jactarse de las metas "sobre cumplidas" con el Fondo. Su nombre resuena como una de las cabezas que el Presidente haría rodar para ganar tiempo y acompañar los paliativos con una autoridad económica que oxigene al Gobierno y lo despoje de los errores cometidos en la gestión de la economía.

 

Lacunza, uno de los nombres que sonó para Economía. En Provincia lo niegan. 

 

Sin embargo, el principal interrogante que siembra dudas sobre un cambio en el gabinete es quién aceptaría hacerse cargo de las papas calientes que están sobre el sillón de cada ministro. La respuesta es que sólo lo aceptaría otro que ya las padece y que estuviera en condiciones de afrontar esa tensión. Quizás por esa razón, la danza de protagonistas de un posible cambio en el equipo de gobierno se circunscribe a miembros de ese mismo elenco, hoy apesadumbrado por la crisis y por la carrera contra el tiempo para retomar “la agenda positiva”.

El debilitamiento de Dujovne incrementa el que padece su superior inmediato, el jefe de Gabinete, Marcos Peña. Pero el impacto de la crisis también ha transformado al titular de Hacienda en un lastre difícil de llevar. En la lista de reemplazantes ante una posible salida de Dujovne, el primer ministro que apareció en el horizonte es el titular de la cartera de Interior, Rogelio Frigerio, el mismo que este jueves se encargó de desmentir cambios en el gabinete. “No tiene ningún sentido y no va a pasar, no hay chances, en este momento es el principal interlocutor del Gobierno con el Frente de Todos”, aclaró un colaborador del ministro.

 

Lopetegui, el secretario de Energía, golpeado por la aplicación de la Ley de Abastecimiento. 

 

En otros despachos con ventana hacia a la Casa Rosada no descartan esa posibilidad y abrevan en los enroques de funcionarios que ya están en funciones. En ese caso, apuntan a la salida de Dujovne como una posibilidad muy concreta. “Nicolás está con ganas de irse, han pasado tres días de anuncios económicos y la cara la están poniendo Sica y Frigerio. Si se concreta la partida de Dujovne es posible que Sica absorba todo, o que el área quede en manos de (Hernán) Lacunza, siempre y cuando (la gobernadora María Eugenia) Vidal lo entregue”, aclaró otro funcionario de primera línea, que no pierde de vista la cantidad de reclamos irresueltos que tiene la gobernadora bonaerense sobre el titular de Hacienda, como la actualización por inflación del Fondo del Conurbano, que nunca sucedió. 

Otro candidato posible es Luciano Laspina, presidente de la Comisión de Presupuesto de la Cámara de Diputados. Si Frigerio no protagoniza el enroque que más especulaciones desata dentro de Balcarce 50, otras chances podrían diluirse, como su reemplazo en la cartera política por el diputado y titular del interbloque de Cambiemos, Mario Negri, también desmentido desde su entorno.

 

Ni Peña zafó de los rumores de cambios de gabinete. 

 

Si el resultado de las PASO implicó una crisis inesperada en la intimidad del primer piso de la Casa Rosada, la conferencia de prensa que ofreció el Presidente al día siguiente echó más leña al fuego y aumentó el cisma interno. Desde el martes, la estrella de Peña se opacó a la velocidad del giro abrupto que adoptó Macri para reducir los daños de esa primera ronda de prensa. Ahora, el futuro de Peña también es materia de especulaciones y cada vez son menos los que aseguran que “el día que Marcos se vaya, se irá Mauricio”. 

En el inesperado escenario post PASO que transita el Gobierno, se delinea un horizonte de emergencia y relanzamiento de la gestión donde Peña podría ser destinado a la Cancillería en reemplazo de Jorge Faurie, que siempre se desempeñó bajo la supervisión de Fulvio Pompeo, secretario de Asuntos Estratégicos de Peña, con atribuciones sobre Relaciones Exteriores, Seguridad y Defensa.

Otro de los que podrían terminar golpeados es el secretario de Energía, Gustavo Lopetegui. Cuentan en su entorno que se negó hasta donde pudo a aplicarles a las petroleras la Ley de Abastecimiento para congelar por tres meses el precio de las naftas. La orden se la impusieron “desde arriba”, en una mesa chica que sigue gobernada por los mismos actores de siempre.