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¿Se acabó el mito Vidal?

¿Se acabó el mito Vidal?

13/08/2019 13:30

 

Era la gran esperanza. Frente al desgaste profundo de Mauricio Macri se tejieron todo tipo de caminos alternativos. Desde el famoso “Plan V” hasta el adelantamiento de las elecciones en la Provincia de Buenos Aires.

Ahora ya todo es contra fáctico. Será un hit por estas horas el “era obvio que Macri lo debería haber hecho”. El entorno del presidente podrá replicar: “con el diario del lunes…”. Lo cierto es que ninguna de las 2 operaciones eran sencillas por sí mismas. La primera porque en una situación económica delicada habría convertido a Macri en un pato rengo, o sea sin poder, y la habría sobre expuesto a ella a explicar qué iba a hacer si llegaba al sillón de Rivadavia. Vistos los resultados del domingo, la segunda tampoco hubiera garantizado nada.

María Eugenia Vidal perdió con la misma profundidad que perdió Macri en territorio bonaerense. Solo 300.000 votos más obtuvo la gobernadora en un universo de 9 millones y medio de electores. Solo habría habido 3 puntos de corte neto. Eso indica que el mensaje fue global y contundente para ella también: “vos sos socia, también te vas”. No hubo atenuantes que pudieran hacer pensar que salvaba la ropa.

La política tiene situaciones injustas. Vidal había mostrado la cercanía que a Macri nunca le salió, selló un acuerdo político con Massa para la gobernabilidad que en presidencia no querían, tuvo una línea discursiva más empática, se convirtió en la figura de mejor imagen a nivel nacional, etc. Sin embargo, es difícil tener salvación en el infierno.

 

 

La elección para gobernador le dio ventaja a María Eugenia Vidal en las seccionales 6, 7 y 8, pero sin diferencias abrumadoras, y logrando paridad en la 4 y 5. Eso da una pauta de que la reserva anti K que habitualmente tienen los candidatos no peronistas en el interior no respondió a pleno, así como le sucedió a Macri en la zona centro del país (Entre Ríos, Santa Fe, Córdoba y Mendoza).

Toda la línea discursiva referida a pelear contra las mafias, a hacer las obras que hacían falta, a combatir la droga, a poner en caja la policía provincial y la seguridad cayó en saco roto. Tampoco sirvió la teoría de “el primer metro cuadrado”, el metrobus ni el SAME. Todo eso quedó enterrado en la elección de este domingo. Se subestimó algo esencial: todo eso sirve si la gente puede pagar sus cuentas. Si no, es como invitar a alguien a recorrer Disneylandia sin poder subirse a ningún juego.

Tampoco alcanzó con todo el profesionalismo de la campaña, la organización, la disciplina, la micro segmentación en redes, el big data, los datos de las demandas ciudadanas cuadra por cuadra, “la Nasa” (como lo calificó Pichetto). De vuelta: cuando se subestima lo esencial y la sociedad quiere dar un mensaje contundente, no hay tecnología de punta que lo arregle.

Salvo que ocurra un milagro, la maldición de Ugarte seguirá vigente: gobernador de la provincia de Buenos Aires no llega a presidente.