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En la Legislatura pone en juego tres bancas repartidas entre el Senado y la Cámara de Diputados. El objetivo es, de mínima, revalidar la representación y discutir algunos lugares más.
Por 13/06/2019 17:34

Tras inscribir Juntos por el Cambio, la alianza con la que competirá en la provincia de Buenos Aires, el oficialismo empieza a discutir la conformación de las listas para las ocho secciones electorales, donde pondrá en juego 13 bancas en el Senado y 21 en la Cámara de Diputados. En ese esquema, la Coalición Cívica espera retener lo que tiene y expandirse en una negociación que deberá complacer también a intendentes PRO, a la Unión Cívica Radical y a los bendecidos o bendecidas por el Ejecutivo para darle una cuota de vidalismo a la Legislatura 2019-2023.

Al partido que lidera la diputada nacional Elisa Carrió se le vencen los mandatos de la senadora por la Segunda sección electoral Elisa Carca y su par por la Sexta Andrés De Leo. Además, en la Cámara baja también termina su mandato el legislador Guillermo Castello, que tiene intenciones de ser precandidato a intendente de Mar del Plata.

De base, la Coalición espera retener esos tres lugares, pero dará la pelea en otras secciones. No hay precisiones sobre si serán los mismos nombres o no, pero, en caso de que no hubiera lugar para quienes terminan sus mandatos, el partido iría a la mesa de negociación con el objetivo de cuidar lo que tiene. La paritaria será macro y con la venia de la propia Carrió.

 

 

Para la boleta de la Segunda sección electoral, hay cinco lugares. Un buena ubicación para Carca sería ir segunda. En 2015 fue en el tercer escalón, detrás de Marcelo Pacífico y Marcelo Dileo, e ingresó al filo. Ahora, con la paridad de género vigente, tiene la posibilidad de ir en el segundo lugar. La negociación pasará en buena parte por el acuerdo que cierre el ex intendente de San Nicolás Ismael Passaglia, que pedirá lugares en esa disputa territorial. Asoma una tensión, porque el radicalismo también buscará bloquear el pedido del ex histórico pejotista de la ciudad del norte provincial.

Por su parte, De Leo también fue en el tercer escalón de la lista en 2015 por la Sexta sección electoral y la intención de Carrió es que renueve con un lugar expectante dentro de las seis bancas a elegirse. Preside desde 2017 la comisión de Presupuesto en el Senado y se encargó de defender, tanto en el recinto como en las comisiones, los presupuestos que ha girado Vidal.
 


Jorge Macri (PRO), Daniel Salvador (UCR) y Andrés De Leo (CC) al presentar el frente electoral Juntos por el Cambio (Foto: AGLP) 
 

El caso de Castello es diferente. El diputado trabaja para conseguir la interna en Mar del Plata y ser uno de los precandidatos a intendente por el oficialismo en un distrito clave por peso electoral y donde hoy no está definido cómo será el esquema de Juntos por el Cambio. Hasta hace un tiempo, Castello no tenía intenciones de renovar su banca. Si no hubiera lugar para Castello, la CC buscaría completar ese cupo por otra sección.

SOCIOS Y COMPETIDORES. La Coalición deberá formar parte de una negociación macro que incluye también a la Unión Cívica Radical, al PRO y a algunos sectores de corte peronista que sobreviven en lo que fue Cambiemos.

La UCR pujará por retener el lugar por la Segunda sección que ocupa el senador Dileo y buscará bloquear el avance de Passaglia en esa discusión que también tiene a la CC como protagonista.

Pero en la rosca fina también hay un factor que importa en el entorno de la gobernadora María Eugenia Vidal: poner gente de confianza y poblar de vidalismo la Legislatura. En este escenario, no se descarta que actuales funcionarios del Poder Ejecutivo integren las listas de candidatos a diputados y senadores.

El último faro vidalista fue el presidente de la Cámara de Diputados en uso de licencia Manuel Mosca. En la composición actual, no se detecta un legislador con línea directa a la mandataria, aunque sí algunos diputados y senadores del “equipo de Fede”, como se llama en la jerga cambiemista al jefe de Gabinete, Federico Salvai.

 

 

ALIVIO SIN MASSA. Luego de caerse el plan de colectoras en la provincia de Buenos Aires, Carrió respiró. Según supo este medio, la diputada nacional no quería saber nada con la idea de que el líder del Frente Renovador, Sergio Massa, compartiera boleta a nivel provincial con Vidal, tal como insinuó en su momento el Jefe de Gabinete, Marcos Peña.

Carrió incluso había advertido a los suyos de que poco se iba a involucrar en la campaña si el Gobierno finalmente acordaba con un sector peronista. No le molestó, en cambio, la elección del senador rionegrino Miguel Ángel Pichetto como compañera de fórmula de Macri. 

Carrió pedirá que la Coalición Cívica retenga espacios en las listas de Vidal

En la Legislatura pone en juego tres bancas repartidas entre el Senado y la Cámara de Diputados. El objetivo es, de mínima, revalidar la representación y discutir algunos lugares más.

Tras inscribir Juntos por el Cambio, la alianza con la que competirá en la provincia de Buenos Aires, el oficialismo empieza a discutir la conformación de las listas para las ocho secciones electorales, donde pondrá en juego 13 bancas en el Senado y 21 en la Cámara de Diputados. En ese esquema, la Coalición Cívica espera retener lo que tiene y expandirse en una negociación que deberá complacer también a intendentes PRO, a la Unión Cívica Radical y a los bendecidos o bendecidas por el Ejecutivo para darle una cuota de vidalismo a la Legislatura 2019-2023.

Al partido que lidera la diputada nacional Elisa Carrió se le vencen los mandatos de la senadora por la Segunda sección electoral Elisa Carca y su par por la Sexta Andrés De Leo. Además, en la Cámara baja también termina su mandato el legislador Guillermo Castello, que tiene intenciones de ser precandidato a intendente de Mar del Plata.

De base, la Coalición espera retener esos tres lugares, pero dará la pelea en otras secciones. No hay precisiones sobre si serán los mismos nombres o no, pero, en caso de que no hubiera lugar para quienes terminan sus mandatos, el partido iría a la mesa de negociación con el objetivo de cuidar lo que tiene. La paritaria será macro y con la venia de la propia Carrió.

 

 

Para la boleta de la Segunda sección electoral, hay cinco lugares. Un buena ubicación para Carca sería ir segunda. En 2015 fue en el tercer escalón, detrás de Marcelo Pacífico y Marcelo Dileo, e ingresó al filo. Ahora, con la paridad de género vigente, tiene la posibilidad de ir en el segundo lugar. La negociación pasará en buena parte por el acuerdo que cierre el ex intendente de San Nicolás Ismael Passaglia, que pedirá lugares en esa disputa territorial. Asoma una tensión, porque el radicalismo también buscará bloquear el pedido del ex histórico pejotista de la ciudad del norte provincial.

Por su parte, De Leo también fue en el tercer escalón de la lista en 2015 por la Sexta sección electoral y la intención de Carrió es que renueve con un lugar expectante dentro de las seis bancas a elegirse. Preside desde 2017 la comisión de Presupuesto en el Senado y se encargó de defender, tanto en el recinto como en las comisiones, los presupuestos que ha girado Vidal.
 


Jorge Macri (PRO), Daniel Salvador (UCR) y Andrés De Leo (CC) al presentar el frente electoral Juntos por el Cambio (Foto: AGLP) 
 

El caso de Castello es diferente. El diputado trabaja para conseguir la interna en Mar del Plata y ser uno de los precandidatos a intendente por el oficialismo en un distrito clave por peso electoral y donde hoy no está definido cómo será el esquema de Juntos por el Cambio. Hasta hace un tiempo, Castello no tenía intenciones de renovar su banca. Si no hubiera lugar para Castello, la CC buscaría completar ese cupo por otra sección.

SOCIOS Y COMPETIDORES. La Coalición deberá formar parte de una negociación macro que incluye también a la Unión Cívica Radical, al PRO y a algunos sectores de corte peronista que sobreviven en lo que fue Cambiemos.

La UCR pujará por retener el lugar por la Segunda sección que ocupa el senador Dileo y buscará bloquear el avance de Passaglia en esa discusión que también tiene a la CC como protagonista.

Pero en la rosca fina también hay un factor que importa en el entorno de la gobernadora María Eugenia Vidal: poner gente de confianza y poblar de vidalismo la Legislatura. En este escenario, no se descarta que actuales funcionarios del Poder Ejecutivo integren las listas de candidatos a diputados y senadores.

El último faro vidalista fue el presidente de la Cámara de Diputados en uso de licencia Manuel Mosca. En la composición actual, no se detecta un legislador con línea directa a la mandataria, aunque sí algunos diputados y senadores del “equipo de Fede”, como se llama en la jerga cambiemista al jefe de Gabinete, Federico Salvai.

 

 

ALIVIO SIN MASSA. Luego de caerse el plan de colectoras en la provincia de Buenos Aires, Carrió respiró. Según supo este medio, la diputada nacional no quería saber nada con la idea de que el líder del Frente Renovador, Sergio Massa, compartiera boleta a nivel provincial con Vidal, tal como insinuó en su momento el Jefe de Gabinete, Marcos Peña.

Carrió incluso había advertido a los suyos de que poco se iba a involucrar en la campaña si el Gobierno finalmente acordaba con un sector peronista. No le molestó, en cambio, la elección del senador rionegrino Miguel Ángel Pichetto como compañera de fórmula de Macri.