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Su stock ya supera el billón de pesos. Están en poder de los bancos, pero son una promesa de emisión futura de pesos. ¿Desarmarlas se hace urgente? Vencen cada siete días.
Redacción 26/05/2019 12:11

Las Letras de Liquidez (Leliq) dividen opiniones entre los economistas que aconsejan eliminarlas en el corto plazo y los que sostienen que no son una prioridad a resolver y que recién en tres o cuatro años podrían convertirse en un problema.

El economista Miguel Kiguel consideró que "no es un tema que tendría que ser la prioridad del pensamiento económico", ya que "representan la mitad, tanto en dólares como en porcentaje del PBI, de lo que llegaron a ser las Lebac (Letras del Banco Central)".

Kiguel sostuvo que "no vemos inconvenientes para financiar" el pago de las Leliq, aunque identificó como "un problema" la tasa de interés, superior al 70% anual.

 

 

Estas letras "pueden ser un problema de acá a tres o cuatro años", pero "en un contexto razonable en el que baje la inflación y en el que el Banco Central no tenga que financiar al Tesoro, dejan de ser un problema", sostuvo el director de la consultora Econviews.

Con una visión similar, Alejandro Bianchi dijo que las Leliq "hoy no son un problema, es presión contenida, pero se pueden seguir renovando".

Bianchi sostuvo que "es un factor que, en el orden de las preocupaciones, no debería estar entre las prioridades. Mucho más importante es controlar el tipo de cambio, porque si baja la volatilidad, la inflación debería bajar".

"En algún punto, las autoridades deberán convencer al mercado y lograr que la inflación se estabilice", de manera de "poder bajar la tasa y así hacer que la bola de las Leliq sea más manejable".

Con otra mirada, la economista Luz García Balcarce advirtió que "las Leliq son un problema como lo fueron las Lebac en su momento", porque "generan presiones sobre el mercado cambiario".

García Balcarce consideró "muy difícil" establecer "cuándo las Leliq pueden ser una bomba contra el dólar, pero lo que estamos viendo son presiones todas las semanas" debido a sus vencimientos, con el agregado de que "una noticia negativa en el plano político puede despertar una reacción" en la tasa.

En su opinión, "una solución posible podría ser estirar los plazos, que vayan a títulos más largos, pero eso genera incertidumbre".

A su turno, el economista Diego Giacomini recordó su propuesta de eliminar las Leliq con dólares del Fondo Monetario Internacional (FMI).

"La eliminación de las Leliqs reduciría gran parte de la inconsistencia dinámica de la política monetaria, permitiendo que no haya permanentes cambios que destrozan la reputación y credibilidad del BCRA", dijo.

Si se logra el cometido, también se "desplomarán las expectativas de devaluación e inflación, dando lugar a que baje la inflación observada", agregó.

 

 

"Sin eliminar las Leliq y sin limpiar el balance del BCRA, lo más probable es que la caída de la demanda de dinero se acentúe, las expectativas de devaluación y de inflación se incrementen, el dólar y la inflación y la tasa de interés continúen subiendo mucho más", consideró, para rematar que "es lo que está comenzando a suceder", advirtió Giacomini.

Las Leliq fueron creadas durante la presidencia de Federico Sturzenegger en el Banco Central, a principios de 2018. Son títulos a siete días de plazo que se licitan diariamente y solo pueden ser suscriptas por los bancos. El instrumento fue usado por el sucesor de Sturzenegger, Guido Sandleris, para desarmar la más peligrosa "bola de nieve" de las Lebac, que estaban en poder del público y constituían una constante amenaza de dolarización de inversiones.

Ocho meses después de su puesta en marcha, las Leliq pasaron a ser la referencia de la política monetaria, en reemplazo de las Lebacs. A fines de septiembre de 2018, tras la asunción de Guido Sandleris como presidente del BCRA, el protagonimso de las Leliq creció aún más. En la actualidad su stock supera el billón de pesos.

El nuevo dilema de los economistas: ¿qué hacer con las Leliq?

Su stock ya supera el billón de pesos. Están en poder de los bancos, pero son una promesa de emisión futura de pesos. ¿Desarmarlas se hace urgente? Vencen cada siete días.

Las Letras de Liquidez (Leliq) dividen opiniones entre los economistas que aconsejan eliminarlas en el corto plazo y los que sostienen que no son una prioridad a resolver y que recién en tres o cuatro años podrían convertirse en un problema.

El economista Miguel Kiguel consideró que "no es un tema que tendría que ser la prioridad del pensamiento económico", ya que "representan la mitad, tanto en dólares como en porcentaje del PBI, de lo que llegaron a ser las Lebac (Letras del Banco Central)".

Kiguel sostuvo que "no vemos inconvenientes para financiar" el pago de las Leliq, aunque identificó como "un problema" la tasa de interés, superior al 70% anual.

 

 

Estas letras "pueden ser un problema de acá a tres o cuatro años", pero "en un contexto razonable en el que baje la inflación y en el que el Banco Central no tenga que financiar al Tesoro, dejan de ser un problema", sostuvo el director de la consultora Econviews.

Con una visión similar, Alejandro Bianchi dijo que las Leliq "hoy no son un problema, es presión contenida, pero se pueden seguir renovando".

Bianchi sostuvo que "es un factor que, en el orden de las preocupaciones, no debería estar entre las prioridades. Mucho más importante es controlar el tipo de cambio, porque si baja la volatilidad, la inflación debería bajar".

"En algún punto, las autoridades deberán convencer al mercado y lograr que la inflación se estabilice", de manera de "poder bajar la tasa y así hacer que la bola de las Leliq sea más manejable".

Con otra mirada, la economista Luz García Balcarce advirtió que "las Leliq son un problema como lo fueron las Lebac en su momento", porque "generan presiones sobre el mercado cambiario".

García Balcarce consideró "muy difícil" establecer "cuándo las Leliq pueden ser una bomba contra el dólar, pero lo que estamos viendo son presiones todas las semanas" debido a sus vencimientos, con el agregado de que "una noticia negativa en el plano político puede despertar una reacción" en la tasa.

En su opinión, "una solución posible podría ser estirar los plazos, que vayan a títulos más largos, pero eso genera incertidumbre".

A su turno, el economista Diego Giacomini recordó su propuesta de eliminar las Leliq con dólares del Fondo Monetario Internacional (FMI).

"La eliminación de las Leliqs reduciría gran parte de la inconsistencia dinámica de la política monetaria, permitiendo que no haya permanentes cambios que destrozan la reputación y credibilidad del BCRA", dijo.

Si se logra el cometido, también se "desplomarán las expectativas de devaluación e inflación, dando lugar a que baje la inflación observada", agregó.

 

 

"Sin eliminar las Leliq y sin limpiar el balance del BCRA, lo más probable es que la caída de la demanda de dinero se acentúe, las expectativas de devaluación y de inflación se incrementen, el dólar y la inflación y la tasa de interés continúen subiendo mucho más", consideró, para rematar que "es lo que está comenzando a suceder", advirtió Giacomini.

Las Leliq fueron creadas durante la presidencia de Federico Sturzenegger en el Banco Central, a principios de 2018. Son títulos a siete días de plazo que se licitan diariamente y solo pueden ser suscriptas por los bancos. El instrumento fue usado por el sucesor de Sturzenegger, Guido Sandleris, para desarmar la más peligrosa "bola de nieve" de las Lebac, que estaban en poder del público y constituían una constante amenaza de dolarización de inversiones.

Ocho meses después de su puesta en marcha, las Leliq pasaron a ser la referencia de la política monetaria, en reemplazo de las Lebacs. A fines de septiembre de 2018, tras la asunción de Guido Sandleris como presidente del BCRA, el protagonimso de las Leliq creció aún más. En la actualidad su stock supera el billón de pesos.