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La salida de Mosca abre una pelea de intendentes por la lista de la Séptima

El diputado vidalista, fuera de la boleta seccional de Cambiemos. El hueco y el rol de armador que deja es disputado por los jefes comunales de Azul y de Olavarría.
Por 17/05/2019 11:54

La licencia y aparente salida del esquema político de Cambiemos del diputado Manuel Mosca, involucrado en dos presuntos casos de acoso sexual, mueve también la estructura oficialista en la Séptima sección electoral, donde el vidalista oriundo de Bolívar ostentaba poder de lapicera para lo que iba a ser el armado en esa región del interior bonaerense. Ahora son los intendentes de los principales distritos de la sección –Azul y Olavarría- quienes buscan ganar volumen propio en la discusión de listas, aunque antes deben ordenar la interna local de sus espacios. 

 

 

En la elección de este año se renovarán seis bancas en la Cámara de Diputados bonaerense, de las cuales tres están ocupadas por Cambiemos. Son de Alejandra Lordén, el propio Mosca y Eduardo “Changui” Barragán.  Por ahora, como contó Letra P, Lordén –o el radicalismo, partido al que pertenece- seguiría en carrera en caso de no emigrar a una lista nacional de Cambiemos. Lo que sigue para abajo es incierto.

 

Es casi imposible que Mosca integre la lista de Cambiemos por la Séptima sección electoral. Desde que salieron a la luz las denuncias (dos por el momento) que lo involucran en episodios de acoso sexual –una de ellas expuesta ante la Oficina de Violencia Doméstica (OVD) de la Corte Suprema y luego tramitada en el juzgado del Juzgado Civil N°8 de la Ciudad de Buenos Aires- el diputado denunció ante la fiscalía de Álvaro Garganta en La Plata que era víctima de una extorsión y pidió licencia a su trabajo en la Legislatura, que la Cámara le votó el pasado 9 de mayo.

 

La situación de Mosca impactó en el territorio político en el que el diputado se movía con holgura. El intendente de Olavarría, Ezequiel Galli, y el de Azul, Hernán Bertellys, vislumbraron en la crisis de representación cambiemista la chance de erigirse como armadores de la sección e, incluso, la posibilidad de poner gente propia en la lista.

En el Ejecutivo bonaerense dan por descontado que Mosca no integrará la lista. Pero lo que no se descarta es mantener un canal con el diputado licenciado. Antes del escándalo, el nombre de la actual secretaria legislativa de la Cámara, Cristina Tabolaro, sonaba con fuerza como posible candidata a diputada seccional. También con domicilio en Bolívar, Tabolaro es una persona de perfil técnico y de confianza de Mosca. Su inclusión en el esquema electoral era una de las apuestas del vidalista.

Según supo Letra P, el diputado hoy se mantiene alejado de la discusión política y apenas utiliza su teléfono celular. Mientras, el territorio está cerca de convertirse en un hervidero a cinco semanas del cierre de listas.

Tanto Galli como Bertellys anhelan transformarse en armadores de la sección. Pero en el Ejecutivo mantienen cautela ya que ambos mandatarios primero deberán cerrar los armados oficialistas en sus distritos. Si bien las encuestas que manejan de Olavarría dan arriba a Galli, el candidato de Unidad Ciudadana –el concejal Federico Aguilera- creció en intención de votos. Y crece más cuando se lo pone en la boleta de CFK. Además, otro actor que nunca se fue es el ex intendente José Eseverri, hoy con Roberto Lavagna. Cuando va separado de la boleta de Lavagna, Eseverri también se acerca a Galli. Ambos están al acecho del joven intendente que buscará ir por la reelección.

 

 

Bertellys tiene que evitar, primero, la interna en el tramo local. Los números del intendente de Azul tampoco son lo suficientemente fuertes como para salir del municipio y armar en la sección. Ni Galli ni Bertellys le garantizan a Vidal 50 puntos, aunque en esa zona del interior bonaerense la mandataria tiene volumen propio.

Con este escenario y pese al caso de Mosca, Cambiemos calcula retener, en principio, los municipios de Azul, Olavarría, Saladillo y Alvear. En el ejecutivo tienen la mira puesta en Roque Pérez y la performance del actual concejal Juancho Cravero, quien ganó la elección legislativa de 2017. Tampoco descartan poder dar la sorpresa en 25 de Mayo. Sin Mosca a cargo, parte de la responsabilidad de armar fue delegada en los senadores Alejandro Cellillo (de la UCR) y Dalton Jáuregui (del PRO y con referencia directa con el Jefe de Gabinete, Federico Salvai).

La salida de Mosca abre una pelea de intendentes por la lista de la Séptima

El diputado vidalista, fuera de la boleta seccional de Cambiemos. El hueco y el rol de armador que deja es disputado por los jefes comunales de Azul y de Olavarría.

La licencia y aparente salida del esquema político de Cambiemos del diputado Manuel Mosca, involucrado en dos presuntos casos de acoso sexual, mueve también la estructura oficialista en la Séptima sección electoral, donde el vidalista oriundo de Bolívar ostentaba poder de lapicera para lo que iba a ser el armado en esa región del interior bonaerense. Ahora son los intendentes de los principales distritos de la sección –Azul y Olavarría- quienes buscan ganar volumen propio en la discusión de listas, aunque antes deben ordenar la interna local de sus espacios. 

 

 

En la elección de este año se renovarán seis bancas en la Cámara de Diputados bonaerense, de las cuales tres están ocupadas por Cambiemos. Son de Alejandra Lordén, el propio Mosca y Eduardo “Changui” Barragán.  Por ahora, como contó Letra P, Lordén –o el radicalismo, partido al que pertenece- seguiría en carrera en caso de no emigrar a una lista nacional de Cambiemos. Lo que sigue para abajo es incierto.

 

Es casi imposible que Mosca integre la lista de Cambiemos por la Séptima sección electoral. Desde que salieron a la luz las denuncias (dos por el momento) que lo involucran en episodios de acoso sexual –una de ellas expuesta ante la Oficina de Violencia Doméstica (OVD) de la Corte Suprema y luego tramitada en el juzgado del Juzgado Civil N°8 de la Ciudad de Buenos Aires- el diputado denunció ante la fiscalía de Álvaro Garganta en La Plata que era víctima de una extorsión y pidió licencia a su trabajo en la Legislatura, que la Cámara le votó el pasado 9 de mayo.

 

La situación de Mosca impactó en el territorio político en el que el diputado se movía con holgura. El intendente de Olavarría, Ezequiel Galli, y el de Azul, Hernán Bertellys, vislumbraron en la crisis de representación cambiemista la chance de erigirse como armadores de la sección e, incluso, la posibilidad de poner gente propia en la lista.

En el Ejecutivo bonaerense dan por descontado que Mosca no integrará la lista. Pero lo que no se descarta es mantener un canal con el diputado licenciado. Antes del escándalo, el nombre de la actual secretaria legislativa de la Cámara, Cristina Tabolaro, sonaba con fuerza como posible candidata a diputada seccional. También con domicilio en Bolívar, Tabolaro es una persona de perfil técnico y de confianza de Mosca. Su inclusión en el esquema electoral era una de las apuestas del vidalista.

Según supo Letra P, el diputado hoy se mantiene alejado de la discusión política y apenas utiliza su teléfono celular. Mientras, el territorio está cerca de convertirse en un hervidero a cinco semanas del cierre de listas.

Tanto Galli como Bertellys anhelan transformarse en armadores de la sección. Pero en el Ejecutivo mantienen cautela ya que ambos mandatarios primero deberán cerrar los armados oficialistas en sus distritos. Si bien las encuestas que manejan de Olavarría dan arriba a Galli, el candidato de Unidad Ciudadana –el concejal Federico Aguilera- creció en intención de votos. Y crece más cuando se lo pone en la boleta de CFK. Además, otro actor que nunca se fue es el ex intendente José Eseverri, hoy con Roberto Lavagna. Cuando va separado de la boleta de Lavagna, Eseverri también se acerca a Galli. Ambos están al acecho del joven intendente que buscará ir por la reelección.

 

 

Bertellys tiene que evitar, primero, la interna en el tramo local. Los números del intendente de Azul tampoco son lo suficientemente fuertes como para salir del municipio y armar en la sección. Ni Galli ni Bertellys le garantizan a Vidal 50 puntos, aunque en esa zona del interior bonaerense la mandataria tiene volumen propio.

Con este escenario y pese al caso de Mosca, Cambiemos calcula retener, en principio, los municipios de Azul, Olavarría, Saladillo y Alvear. En el ejecutivo tienen la mira puesta en Roque Pérez y la performance del actual concejal Juancho Cravero, quien ganó la elección legislativa de 2017. Tampoco descartan poder dar la sorpresa en 25 de Mayo. Sin Mosca a cargo, parte de la responsabilidad de armar fue delegada en los senadores Alejandro Cellillo (de la UCR) y Dalton Jáuregui (del PRO y con referencia directa con el Jefe de Gabinete, Federico Salvai).