10|4|2021

Crisis portuaria: consorcio polémico en San Nicolás y suspensiones en San Pedro

18 de marzo de 2019

18 de marzo de 2019

En la terminal nicoleña los gremios denuncian una “privatización encubierta”. Jornada de protesta este martes. En jaque, el puerto sampedrino tiene 150 puestos de trabajo en riesgo. Tizado en la mira.

El escenario crítico que atraviesa la actividad portuaria bonaerense exhibe por estos días dos focos de marcada tensión: San Nicolás y San Pedro. En el primer caso, la creación del consorcio de gestión para el puerto local ha reavivado las voces de disconformidad, sobre todo de los gremios del sector que, al calificar como una “privatización encubierta” esta medida decretada por la gobernadora María Eugenia Vidal, tienen previsto desplegar este martes una jornada de protesta que tendrá como epicentro el playón del puerto nicoleño.

 

En tanto, en la terminal sampedrina, el retiro de la empresa rusa Baltic Shipping –dedicada a la carga de frutas- hace tambalear a toda la actividad portuaria local y tiene como primer correlato la suspensión de 150 trabajadores. En diálogo con Letra P, voces de ambas plazas portuarias cuestionaron el esquema de consorcio y apuntaron contra la figura del ministro de Producción bonaerense, Javier Tizado.

 

El viernes pasado, el gobierno de Vidal oficializó la conformación del consorcio de gestión del puerto de San Nicolás, figura que ya había sido anunciada en junio del año pasado por Tizado junto con promesas de mayor inyección de recursos para mejorar la operatividad en esa plaza portuaria. Sin embargo, a lo largo del año pasado se registraron problemas por falta de dragado del acceso y reclamos por licitaciones estancadas, sobre todo la que refiere al elevador de granos.


 


Pero en lo que refiere puntualmente al consorcio, esta figura venía siendo resistida por los gremios que advierten que en el directorio de los consorcios existe un fuerte predominio de los privados que operan en el puerto y, por ende, se produce un “virtual retiro del Estado”.

 

“Los consorcios son privatizaciones encubiertas. Se pierde la estabilidad que da el gobierno de la provincia. Antes, se pagaban los sueldos, arreglos en el puerto y dragado. Ahora, esa plata la manejan a su gusto los privados que están operando en el lugar. Es todo una mentira el consorcio privado-estatal”, definió a Letra P el secretario General del Sindicato Único de Trabajadores de Administraciones Portuarias (Sutap), Adolfo Barja, quien apuntó directamente contra el titular de la cartera productiva provincial: “Tizado no nos escucha, no quiere tener ningún tipo de comunicación con nosotros porque sabe que nos oponemos al consorcio. Si ve cómo funcionan los consorcios de la provincia de Buenos Aires va a ver que ninguno gana plata, manejan la operativa para ellos”.

 

“Manejan el temor de la gente, plantean que los van a dejar afuera, los están apretando a nuestros compañeros”, advirtieron dirigentes sindicales sobre la actual situación que se registra en San Nicolás, donde, más allá de la jornada de protesta de este martes, no se descartan medidas de fuerza.

 

LA LETRA CHICA DEL ESTATUTO. La preocupación central gira en torno a la letra chica del estatuto del flamante consorcio nicoleño: “Si bien en el decreto se manifiesta que se va a respetar la antigüedad, la categoría y demás, en el estatuto del decreto hay artículos que dicen que se puede nombrar, promover y remover y despedir a personal del consorcio”, enfatizaron a este medio en la seccional San Nicolás del Sutap.

 

En efecto, esta facultad aparece en el artículo 25 del estatuto que alude a las atribuciones del directorio. “Con lo cual creemos que una vez hecho el traspaso y perteneciendo al consorcio, después te modifican el convenio y perdemos la estabilidad laboral, dejamos de aportar al IPS, tenemos un sueldo conformado con extras que también lo vamos a perder. Es una entrega más de soberanía”, aseveraron.

 

 

 

Por lo pronto, cerca de la terminal portuaria se habla de reubicación del personal en la Municipalidad, manteniéndolos como empleados provinciales pero dentro del municipio. Pero, por lo pronto, es sólo una posibilidad a barajar.

 

“El modelo de consorcio es un fracaso. En San Pedro la mercadería que tenía la empresa se la lleva a otro puerto, quedan más de 150 familias en la calle. Eso es el consorcio, cuando no les interesa, dejan a la gente afuera”, resumió Barja para aludir al otro foco de conflicto que hoy flota sobre los ríos bonaerenses.

 

SAN PEDRO EN JAQUE. El Puerto San Pedro registra una de las mayores crisis de su historia. La principal operadora de esta plaza portuaria, la empresa rusa Baltic Shipping, trasladó su negocio a Campana, lo cual dejó a la terminal sampedrina lisa y llanamente en jaque. Las empresas satélite que trabajaban en torno a este gigante en retirada actualmente se encuentran improductivas y, por ende, han decidido suspender a más de 150 trabajadores.

 

“La situación es trágica”, no dudó en afirmar en diálogo con Letra P el abogado de los trabajadores, Carlos Casini, quien detalló que este lunes hubo una audiencia en el Ministerio de Trabajo. Allí, las empresas involucradas -Estibaje San Pedro S.A y Sucesión Carlos A. Saliva S.R.L- argumentaron que, al no hacerse más la carga en el puerto de San Pedro, se tiene que interrumpir el trabajo por el momento por lo que propusieron suspender a los trabajadores sin goce de sueldo hasta 75 días a la espera de posibles nuevas cargas.

 

 

REDUCCIÓN Y VACIAMIENTO. Con el retiro de la empresa rusa, la actividad del consorcio queda reducida a una mínima operatoria cereal que pone en jaque al puerto, ya que, sin más del 65% de los ingresos que representaba la carga de frutas rumbo a Europa, se hará cuesta arriba la persistencia de algunas empresas satélite como las que se encuentran en crisis actualmente. Sobre éstas, los trabajadores piden que descubra todos los activos que tienen las empresas para poner las garantías necesarias para el pago de las indemnizaciones “por si esto termina mal”. “Lo que no queremos es que nos estiren la respuesta y en ese ínterin hagan cualquier maniobra de vaciamiento”, advierten en San Pedro.

 

Al rechazar esta postura, los trabajadores plantearon dos cuestiones: que esas suspensiones sean con compensaciones económicas mensuales y que las empresas pongan las garantías suficientes para asegurar las indemnizaciones en el caso de que en el futuro se produzcan los despidos.

 

“Se accedió a discutir el pago mensual sin montos ni plazos. La exigencia de garantías fue hecha este lunes y estamos a la espera de lo que diga la empresa”, detalló Casini, para luego recalcar que la crisis se disparó cuando Baltic Shipping “se fue a Campana a hacer la misma carga que hizo durante 20 años acá”, por lo que “la empresa Estibaje perdió todo el trabajo que tenía porque su único cliente era éste. No hay carga para el puerto de San Pedro”.

 

En cuanto al rol del Ministerio de Producción bonaerense, el letrado señaló que a la cartera que conduce Tizado “se le pidió intervención antes de este desenlace para que interviniera con la Baltic Shipping, con los exportadores, para que la carga no se fuera del puerto de San Pedro. Hicieron esas gestiones pero, a pesar de eso, el negocio se fue”.

 

De esta forma, el abogado de los trabajadores pidió: “Será cuestión a futuro de que el Estado, si esto termina mal, asista de la manera que pueda a los trabajadores o bien se mueva para darle nuevas cargas al puerto de San Pedro. La empresa está buscando un impasse a ver si consigue nuevas cargas, lo cual se ve muy difícil y, si eso no sucede, se van a producir despidos masivos y habrá que hablar de indemnizaciones y 150 trabajadores que quedan en la calle.