30|1|2023

31 de diciembre de 2019

31 de diciembre de 2019

Jugó en la elite europea del rugby. De regreso, invirtió en el biocombustible y tendió un puente sólido con el gobernador. Su última gran jugada: puso un pie en el influyente diario La Capital.

En el rugby, el pilar es el encargado de hacer la mayor fuerza en el scrum para ganar terreno contrario. En ataque, busca llevarse puestos rivales y allanarles el camino a los rápidos. Federico Pucciariello pasó de traccionar en la elite europea de ese deporte a hacerlo en la dirigencia empresarial del sector del biodiesel nacional y en los medios de comunicación de Rosario. De esta forma, tejió vínculos en su retorno de Europa y terminó siendo parte del Círculo Rojo empresarial de Santa Fe. Ahora apuesta por Omar Perotti, a quien respeta “porque tiene valores y coherencia” y porque apuntala a la energía renovable de la provincia. 

desPertar

Un análisis útil para enfrentar
una realidad desafiante

Recibilo todas las mañanas en tu mail

desPertar

Un análisis útil para enfrentar

una realidad desafiante

Recibilo todas las mañanas en tu mail

 

A los 21 años se fue a Europa a competir y se mantuvo 14 años entre las ligas de Italia, Francia, Inglaterra e Irlanda, donde algunos rugbiers suelen ser más considerados y mejores pagos que los futbolistas. En 2007 pegó la vuelta y fundó Rosario Bioenergy SA, la primera planta de biodiesel de Argentina con colegas europeos que sirvieron de inversores. De a poco se fue metiendo en un sector que crecía al amparo de la reina de los commodities y la pujante industria del crushing del Gran Rosario.

 

Hoy no sólo es referente del sector de energías renovables, sino que se metió en el mundo de los medios: junto a empresarios de peso compró el histórico Diario La Capital al Grupo América, de Daniel Vila. Su porción accionaria en el poderoso multimedio será una nueva plataforma por la cual se moverá en el delicado mundo empresarial-político, una nueva faceta que recién comienza a transitar.

 

 

Dice no casarse con ningún espacio político y entiende válido aportar a las distintas campañas “porque se necesita financiamiento genuino, legal y transparente". Este año estuvo en la mesa N°1 junto a Perotti en la cena de recaudación de fondos para la campaña. En 2017 contribuyó con una donación privada de dinero al PRO, pero rápidamente el partido de Mauricio Macri lo defraudó. "Apostábamos a que fuera un gobierno más práctico, con previsibilidad con (Juan José) Aranguren como referencia en Energía. Ocurrió todo lo contrario", lamentó a mediados de 2018 en diálogo con el portal Rosarioplus.com.

 

“Tengo buenos amigos en todos los partidos. Si me inclino por alguien será por quien defienda lo que verdaderamente somos y nuestros recursos naturales”, sostuvo a Rosario3. Ese justamente es uno de los puntos de conexión con Perotti, a quien conoce desde hace una década, etapa en que retornó desde Europa y daba sus primeros pasos como empresario.

 

 

BIO. Nació en Rosario en 1975. Fue jugador de rugby profesional. A los 21 años se fue a Europa a competir y se mantuvo 14 años entre las ligas de Italia, Francia, Inglaterra e Irlanda. Jugó para la selección italiana. A la vuelta fundó Rosario Bioenergy, la primera planta de biocombustible en el país. Es un activo dirigente del sector. Desde 2019 es accionista del multimedio La Capital tras la venta de Daniel Vila.

 

Con los años cimentó la relación al punto que colaboró en la transición y preparación de los temas energéticos con el encargado de la cartera de Perotti. Es que viene trabajando con el gobierno santafesino para el federalismo energético y está empapado en las políticas. “Hay políticos más conscientes que otros sobre el cambio climático. Miguel Lifschitz tomó esa bandera”, repartió.

 

Con Perotti es distinto. El vínculo es más estrecho, no una contingencia política. Lo atrae el pragmatismo político del rafaelino. “Tengo un vínculo de respeto absoluto. Me parece un tipo de bien, no esconde intenciones y las cosas las dice en la cara. Él quiere hacer las cosas una sola vez bien y no veinte mal. Es derecho y en política no es común. Respeto a la gente que tiene valores y coherencia, es fundamental”, definió a Letra P.

 

La relación terminó de consolidarse cuando Perotti, en abril de 2019, apoyó abiertamente políticas para el biocombustible en momentos en que el sector sentía que el macrismo le soltaba la mano. Desde su banca de senador, ya candidato a gobernador, se arremangó y le escribió una nota al ministro de Hacienda de ese momento, Nicolás Dujovne, donde lo instó a tomar medidas “urgentes”.

 

 

 

El acompañamiento de Perotti no fue sólo por los precios del biodiesel sino que apuntó al futuro al respaldar el reclamo número uno del sector: la nueva ley de biocombustibles. La norma que rige hoy expide en 2021 y las empresas privadas la ven como una fecha de vencimiento.

 

En los últimos meses trabajaron en la redacción del proyecto junto a gobiernos provinciales de la Liga Bioenergética pero será en 2020 cuando se haga una presentación formal y el lobby comience a rodar. Pucciariello apuesta a que la provincia haga fuerza sobre todo ahora que existe buena sintonía con la administración central.

 

 

 

En su pedido a la Nación, Perotti afirmó que “resulta imperioso” dictar una regulación que ofrezca “mayor previsibilidad” a la matriz productiva de la bioenergía que “apoye los esquemas de valor agregado a la producción de soja y maíz”. El sector encierra los preferidos de Perotti: el campo más la industria.

 

Por eso su apuesta pública al perottismo es respecto al desarrollo energético. “En lo provincial es muy importante el tema de la industria del biodiesel. No se debe detener, pero aparte porque a cualquier gobierno provincial le conviene tener su propia independencia en decisiones que son clave y no tener que ir a pedir a Buenos Aires”, dijo.

 

La Cámara de Empresas Pyme Regionales Elaboradoras de Biocombustibles (Cepreb), la Federación de Industriales de Santa Fe (Fisfe) y la Unión Industrial Argentina (UIA) son ámbitos que camina el ex rugbier. No descansa en un pedido a un legislador o algún comunicado de la entidad. Se reúne, hace saber posturas, aplica el scrum. Un ejemplo es que se reunió parte del equipo de Alberto Fernández que entiende en la materia de los biocombustibles.

 

“Me quisieron tentar muchas veces para la política -reconoció-, pero creo que mi participación en la sociedad es generar trabajo. Los empresarios tenemos una responsabilidad enorme que es defender el empleo de los trabajadores. No descarto a futuro participar si considero que tendrá más impacto este objetivo”.