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El frentista garantiza una conducción afín al nuevo intendente Emilio Jatón. El bloque del PJ trasladó al recinto la interna gremial y se partió.

Por 10/12/2019 17:02

En una sesión explosiva, el radical del Frente Progresista Leandro González se quedó con la presidencia del Concejo de la ciudad de Santa Fe para el período 2020. El edil trató de negociar con todos los espacios para que el respaldo fuera unánime, pero la interna peronista le restó cuatro votos. Esa grieta entre Sebastián Pignata, el heredero del histórico dirigente de la Unión del Personal Civil de la Nación (UPCN), Carlos Maguid y Juan José Saleme, el aliado de Jorge Molina, actual conductor del gremio estatal, tuvo un segundo efecto: le allanó el camino y le quitó competencias.

A pesar de lo candente, la sesión preparatoria le dejó un resto positivo al intendente electo de la ciudad capital Emilio Jatón, que se aseguró una conducción del parlamento local afín a su espacio. Y es que si bien González no integraba Santa Fe Puede Más, el bloque distrital que le permitió a Jatón acceder a la intendencia, sí lo acompañó en todas las elecciones que disputó y trabajó de manera articulada mientras compartieron bancada, con un fuerte aporte de experiencia legislativa.

El perfil dialoguista de González y su conocimiento del indoor del Concejo fueron las características que resaltaron sus pares en los 13 votos que lo acompañaron. Sobre todo, teniendo en cuenta el escenario tripartito que dejaron las elecciones locales, con una primera minoría para el Frente Progresista (siete bancas), una segunda minoría para Cambiemos (cinco bancas), cuatro escaños para el PJ y un monobloque para el partido vecinalista Barrio 88.

 

 

Padre de dos, radical desde la cuna, Licenciado en Periodismo en la Universidad Nacional del Litoral y defensor de la universidad pública, a los 40, González repite que quiere generar en el Concejo un espacio plural, de diálogo y que sea una herramienta para producir las transformaciones que los vecinos necesitan. Sus vínculos territoriales los construyó desde los clubes y las organizaciones sociales, pero también desde la gestión. Entre 2008 y 2009 trabajó en la secretaría de Seguridad Pública de la provincia, que en aquel momento estaba a cargo de uno de sus referentes de boina, Carlos Iparaguirre. Ya en 2011 pasó al Concejo, donde ganó experiencia con otro correligionario, Leonardo Simoniello.    

“Todas las personas que sentimos a Santa Fe como nuestro lugar queremos verla crecer y ese objetivo nos tiene que encontrar trabajando en cada rincón de nuestra ciudad. Esta es una gran oportunidad, que asumimos con un equipo de trabajo que hace años transita el Concejo con ideas claras y poniendo el foco en la búsqueda de consensos para mejorar la calidad de vida de los santafesinos. De Carlos Iparraguirre y Leonardo Simoniello, hemos aprendido el valor del diálogo y la importancia de la lucha por honrar con ética el lugar que nos toca ocupar. En estos días la ciudad empieza con fuerza y esperanza un nuevo camino, la gestión de Emilio Jatón y todo el equipo seguramente estará a la altura de lo que los santafesinos merecen. Desde el Concejo vamos a tener muchos desafíos, vamos a trabajar por reflejar las demandas de los vecinos, vecinas e instituciones de cada barrio”, concluyó González, al terminar la sesión.

Sin embargo, el hito de la jornada había comenzado un rato antes, cuando en los pasillos ya se rumoreaba que ni Pignata ni Saleme querían ceder su candidatura a la presidencia. La escisión fue tal, que tampoco pudieron acordar sobre las vicepresidencias. Así, la vicepresidencia primera quedó para Luciana Ceresola, de Cambiemos, y dejaron vacantes la segunda. La disputa demoró el inició de la sesión más de media hora y cuando entraron al reciento, solo los cánticos cruzados de los militantes en los balcones cortaban el aire que se había puesto más que espeso.

 

Pignata le tomó juramento a Saleme, quien le clavó una mirada incendiada y tras la promesa, le negó el saludo.

 

 

En su último acto como presidente, Pignata le tomó juramento a los ediles electos y el último en pasar fue Saleme, quien le clavó una mirada incendiada y tras la promesa, le negó el saludo. Los diputados provinciales Leandro Busatto, Oscar "Cachi" Martínez y el senador perottista Marcos Castelló, vieron la escena a pocos metros y cuando la tribuna empezó a gritar “Pignata traidor”, las caras no fueron buenas. La interna de UPCN había calado hondo en el Concejo. Al término de la sesión, y en conferencia de prensa, Saleme habló de un bloque peronista unido compuesto de tres ediles y así lo borró a Pignata. 

 

 

Así el parlamento local es una muestra más de que al peronismo le está costando armarse. A los bloques detonados en el Concejo de Rosario y las brechas en el Senado provincial, ahora se suma que este jueves tiene que prestar juramento Jatón como intendente y los ediles locales se volverán a encontrar. Desde el sector de Pignata ya avisaron que, en ese contexto, podría haber novedades que trasciendan el ámbito legislativo.