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El presidente de Chile aceptó el reclamo de reforma de Carabineros de Human Rights Watch. Pero su ministro de Defensa, Alberto Espina, atacó a Amnistía, cuya titular fue amenazada de muerte.
Redacción 27/11/2019 12:52

El gobierno de Chile reaccionó de modo confuso a informes de organizaciones internacionales sobre graves violaciones de los derechos humanos cometidas por efectivos de Carabineros en el marco de las protestas sociales que se desataron a partir del 18 de octubre. El presidente, Sebastián Piñera, prometió recoger las recomendaciones de Human Rights Watch (HRW) para reformar ese cuerpo policial militarizado, pero su ministro de Defensa, Alberto Espina, refutó las conclusiones de Amnistía Internacional (AI) y defendió este miércoles al cuerpo de seguridad al indicar que está "absolutamente sobrepasado y desbordado" por la violencia que persiste en las calles.

“Miembros de la policía nacional de Chile (Carabineros) cometieron graves violaciones de derechos humanos, que incluyen un uso excesivo de la fuerza en las calles y abusos en detención” de participantes de las protestas, dijo HRW el martes durante una presentación en Santiago

La entidad, que ha mantenido una conducta coherente y ha sido muy crítica de la situación de los derechos humanos en Venezuela y otros países de la región, señaló en su informe que en Chile hubo “centenares de preocupantes denuncias sobre uso excesivo de la fuerza en las calles y abusos contra detenidos tales como golpizas brutales y abusos sexuales que no pueden quedar impunes y deben ser pronta y rigurosamente investigadas y sancionadas”, según dijo su director para las Américas, José Miguel Vivanco.

HRW “recabó pruebas consistentes de que Carabineros utilizó la fuerza de manera excesiva en respuesta a las protestas e hirió a miles de personas, con independencia de si habían participado en hechos violentos o no”.

“Nosotros creemos que los abusos no son casos aislados, no son coincidencias”, insistió Vivanco, quien explicó que corresponderá a los tribunales chilenos determinar si eso fue producto de una política sistemática.

Piñera recibió el informe con “dolor y preocupación” e instruyó a Carabineros para que concrete los cambios en su estructura que sugiere el organismo.

 

 

“Valoramos el informe de Human Rights Watch y las recomendaciones que nos han realizado, las cuales hacen un llamado a incorporar reformas profundas en Carabineros y un mayor control efectivo de la acción policial, en situaciones de disturbios y de detención”, afirmó Lorena Recabarren, subsecretaria de Derechos Humanos.

Las protestas sociales estallaron en Chile el 18 de octubre pasado y, a pesar de haber sido en su mayoría pacíficas, derivaron varias veces en episodios de extrema violencia, con saqueos, incendios y destrucción de propiedad pública. La represión dejó hasta el momento 23 muertos, miles de heridos (entre ellos unos 200 con daños oculares por disparos de perdigones a la altura de la cabeza) y unos 16.000 detenidos.

El ministro de Defensa Espina relativizó este miércoles la acogida positiva inicial a las críticas internacionales y apuntó especialmente contra un informe previo, elaborado por Amnistía Internacional, al que consideró “calumnioso” porque "estigmatiza" a una institución que está "velando por el orden público".

"La situación que está viviendo el país hoy día es extremadamente crítica. En materia de seguridad, se está llegando a niveles de violencia que no se registraban en Chile desde el retorno a la democracia y bajo ninguna circunstancia: asaltos, saqueos, enfrentamientos en la calle entre ciudadanos, policías y carabineros absolutamente sobrepasados y desbordados", defendió la labor policial, según recogió el sitio Emol.

Cabe recordar que la directora ejecutiva de Amnistía Internacional Chile, Ana Piquer, denunció haber sido amenazada de muerte tras la divulgación del informe de si organización

“Recibí a mi correo electrónico un correo con contenido amenazante (…) que “dice que si sigo haciendo lo que estoy haciendo, puedo terminar en un ataúd”, aseveró.