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El cierre peronista se transformó en una oleada de alertas por el 28-O

Lejos de la euforia, los dirigentes dieron por sentada la victoria de los Fernández pero mostraron preocupados por lo que pasará el lunes. Dólar y reservas, al tope de los temores por la transición.

Por 24/10/2019 21:45

MAR DEL PLATA (Enviada Especial) A diferencia de lo que ocurrió en Rosario antes de las primarias, el acto de cierre de campaña del Frente de Todos en Mar del Plata no tuvo una cuota de euforia desmedida. En el tramo final, el entusiasmo por la probable victoria de Alberto Fernández en las elecciones del domingo se mezcló con la preocupación que comparten gobernadores, intendentes y dirigentes de todo el país por cómo será la herencia económica que dejará Mauricio Macri y qué pasará el lunes posterior a los comicios.

La preocupación sobre el día después fue el eje de las conversaciones que mantuvieron los dirigentes que se encontraron en la previa del acto en el salón de la planta baja del hotel Hermitage, mientras Cristina Fernández de Kirchner y Alberto Fernández recibían a su círculo más cercano en las habitaciones que ocuparon desde el miércoles por la noche.

“El lunes tiene que haber feriado cambiario”, coincidieron ante Letra P dos gobernadores peronistas, que analizaban con preocupación la salida de reservas del Banco Central desde las primarias y el nivel de endeudamiento. Y agregaron que el Gobierno deberá “endurecer el cepo” para evitar más fugas, en paralelo a las reuniones que deberán tener Fernández, Macri y sus respectivos equipos económicos, si las urnas confirman el domingo el resultado de las PASO de agosto. Alguno se animó a especular, incluso, sobre las condiciones en las que se llegará al traspaso de mando, el 10 de diciembre. “¿Con qué autoridad va a llegar el Presidente? La gente el domingo va a decir que ya no le tiene confianza”, dijo un mandatario.

 

Cristina presentó a Fernández como "el nuevo presidente de los argentinos" (Ignacio Amiconi/AGLP)

 

En sus respectivos territorios, relataron, ya se encargaron de pedirle a la dirigencia y a los votantes que bajen la ansiedad y tengan paciencia a la hora de pedirle resultados al nuevo presidente. “Ni siquiera sabemos con qué nos vamos a encontrar”, apuntó un gobernador que también analizó los problemas de recaudación en los distritos, en un contexto de recesión.  

A la preocupación por el día después, en el círculo íntimo de Fernández se sumó otra duda: qué pasará el mismo día de la elección, con un Gobierno embanderado en un mensaje duro, que les promete a sus votantes que dará vuelta el resultado de las elecciones primarias y que explica la derrota, en gran medida, como un problema de fiscalización.

 

 

“Pero la diferencia va a ser muy grande, no van a tener margen para disfrazar nada ni salir a negar los números”, tranquilizó un intendente del conurbano. Un miembro del círculo íntimo albertista se mostró menos positivo. “Me da miedo que se quieran ir rompiendo todo”, dijo un dirigente que espera una reunión el lunes “a primera hora” entre Fernández y Macri. “Hoy solamente perdieron 800 palos verdes de reservas. El lunes es una calamidad”, definió un invitado que vio el acto desde las gradas reservadas a la derecha del escenario.  

 

 

Los números en las urnas estuvieron lejos de ser una preocupación. Entre las decenas de gobernadores, intendentes, ex y futuros ministros y secretarios, los miembros fundadores del albertismo y los miembros de la mesa chica actual, ninguno mostró dudas sobre el resultado de las elecciones, que creen asegurado.

La misma postal de cierre lo confirmó. La foto federal de todos los gobernadores frente al Monumento a la Bandera, antes de las PASO, contrastó con el mensaje local del acto de Mar del Plata, en el que los Fernández junto al candidato a gobernador bonaerense, Axel Kicillof, pidieron el voto para la candidata a intendenta del Frente de Todos, Fernanda Raverta, acompañados en el escenario por un puñado de mandatarios provinciales y vices. Un grupo grande de gobernadores del noroeste y nordeste había hecho su propio cierre este miércoles en Chaco, con Jorge Capitanich como anfitrión. El formoseño Gildo Insfrán fue el único que repitió foto al lado de Fernández. Sincronizados, todos emitieron este jueves mensajes de apoyo desde sus cuentas de Twitter.

 

 

A Insfrán se sumaron, en Mar del Plata, el entrerriano Gustavo Bordet, la catamarqueña Lucía Corpacci y el santiagueño Gerardo Zamora, los electos Sergio Ziliotto, Oscar Herrera Ahuad y Omar Perotti, que estuvieron en el escenario junto a la vicegobernadora electa de Entre Ríos, Laura Stratta, Kicillof y su compañera de fórmula, Verónica Magario, y el candidato a jefe de gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, Matías Lammens. Todos alentaron a Raverta y Kicillof y aplaudieron cuando Fernández llamó a votar “boleta completa” en los distritos, en un mensaje local y bonaerense. Para cuando le tocó su turno en los discursos, el candidato a presidente ya se había emocionado dos veces, cuando Raverta y Cristina mencionaron a Néstor Kirchner. "El 27 de octubre le rendimos homenaje a Néstor desde Mar del Plata, la provincia y la Nación”, dijo la candidata a intendenta. El candidato a presidente lloró.

 

La CGT, presente en Mar del Plata.

 

Abajo del escenario, la emoción de la unidad y la posibilidad de la victoria ya estaban procesadas. El lunes y la transición, decían en las gradas, están al alcance de la mano para alegría y preocupación.