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El ministro de Justicia defendió la creación de un nuevo Régimen Penal Juvenil. Dijo que costará entre $ 600 y 700 millones en siete años.
Redacción 13/01/2019 13:58

El Régimen Penal Juvenil que propone el Gobierno y que baja la edad de imputabilidad a los 15 años "permitirá que el Estado, cuando un joven tome la senda del delito, poder sacarlo del espiral delictivo”, dijo el ministro de Justicia, Germán Garavano.

Según el funcionario, la aprobación del controvertido proyecto, que será tratado en las sesiones extraordinarias del Congreso el mes que viene, apunta a saldar “una deuda de la democracia” al establecer un de rehabilitación de menores que delincan desde los puntos de vista socio-educativo y de  reintegración social y trabajo, según dijo en una entrevista este domingo al programa Toma y Daca de Radio Cooperativa.

“Nuestra meta es que el Régimen Penal Juvenil y el Código Penal tengan al menos media sanción este año”, explicó.

Consultado sobre la inversión que requeriría la creación de dicho sistema para menores que violen la ley, Garavano habló de “entre 600 y 700 millones de pesos para los próximos 7 años”, cifra que calificó como “razonable”.

 

 

"La nueva ley prevé que en los casos (en los que los menores) son inimputables, los jueces puedan avanzar en quién es responsable y en si el joven es imputable o no cuando haya homicidios o violaciones, En caso de robos es más difícil, pero es importante saber quién cometió (el delito) y actuar en consecuencia. Hoy eso queda en una nebulosa", dijo.

"Una vez que se comete el delito, el Estado tiene que ver cómo saca al joven de de esa carrera delictiva”, insistió. Por eso “es importante fijar (la edad de imputabilidad) en los 15 años, porque es (en ese punto) donde se da ese salto", insistió Garavano.

El ministro se refirió también a los frecuentes ataques que le lanza la diputada por la Coalición Cívica Elisa Carrió. "Con Carrió no tengo problemas. Puede haber diferencias pero tenemos objetivos comunes”, aclaró, tratando de evitar sumar elementos a una polémica recurrente.

Para Garavano, la baja de edad de imputabilidad es “una deuda de la democracia”

El ministro de Justicia defendió la creación de un nuevo Régimen Penal Juvenil. Dijo que costará entre $ 600 y 700 millones en siete años. 

El Régimen Penal Juvenil que propone el Gobierno y que baja la edad de imputabilidad a los 15 años "permitirá que el Estado, cuando un joven tome la senda del delito, poder sacarlo del espiral delictivo”, dijo el ministro de Justicia, Germán Garavano.

Según el funcionario, la aprobación del controvertido proyecto, que será tratado en las sesiones extraordinarias del Congreso el mes que viene, apunta a saldar “una deuda de la democracia” al establecer un de rehabilitación de menores que delincan desde los puntos de vista socio-educativo y de  reintegración social y trabajo, según dijo en una entrevista este domingo al programa Toma y Daca de Radio Cooperativa.

“Nuestra meta es que el Régimen Penal Juvenil y el Código Penal tengan al menos media sanción este año”, explicó.

Consultado sobre la inversión que requeriría la creación de dicho sistema para menores que violen la ley, Garavano habló de “entre 600 y 700 millones de pesos para los próximos 7 años”, cifra que calificó como “razonable”.

 

 

"La nueva ley prevé que en los casos (en los que los menores) son inimputables, los jueces puedan avanzar en quién es responsable y en si el joven es imputable o no cuando haya homicidios o violaciones, En caso de robos es más difícil, pero es importante saber quién cometió (el delito) y actuar en consecuencia. Hoy eso queda en una nebulosa", dijo.

"Una vez que se comete el delito, el Estado tiene que ver cómo saca al joven de de esa carrera delictiva”, insistió. Por eso “es importante fijar (la edad de imputabilidad) en los 15 años, porque es (en ese punto) donde se da ese salto", insistió Garavano.

El ministro se refirió también a los frecuentes ataques que le lanza la diputada por la Coalición Cívica Elisa Carrió. "Con Carrió no tengo problemas. Puede haber diferencias pero tenemos objetivos comunes”, aclaró, tratando de evitar sumar elementos a una polémica recurrente.