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Macri: “Estamos en emergencia”

El Presidente anunció el recorte a la mitad de su gabinete, más retenciones y refuerzo de asistencia social por "más pobreza". Adelantó shock de ajuste y habló de los "predicadores del miedo".
Redacción 03/09/2018 9:50

En un mensaje grabado de 15 minutos en el que exprimió al máximo el discurso fundacional del cambio con la verdad y la transparencia y en el que aseguró que los últimos cinco meses fueron "los peores" de su vida desde la experiencia del secuestro, el presidente Mauricio Macri llamó una vez más a "equilibrar nuestras cuentas” para construir "un Estado que gaste menos de lo que ingresa”, anunció una reducción a "menos de la mitad" del esquema de ministerios, avisó que les va a pedir un esfuerzo a los que tienen "más capacidad de contribuir", en referencia a la implementación de un esquema universal de retenciones a las exportaciones, impuesto que consideró "malísimo" pero necesario, y una serie de medidas destinadas a contener a los sectores que "necesitan más acompañamiento" porque, admitió, "con esta devaluación la pobreza va a aumentar".

Nervioso, Macri puso el foco de la crisis lejos de sus herramientas de control. Habló del escándalo de los cuadernos, la guerra comercial entre Estados Unidos y China, la devaluación de la lira turca y volvió, a casi tres años de gestión, a descansar discursivamente en la herencia recibida del gobierno de Cristina Fernández de Kirchner. Todo ese combo, al que agregó el abandono de respaldo por parte de los mercados, llevó al Presidente a admitir lo que hasta ahora eludía con comparaciones elípticas, usando términos como "turbulencia" o "tormenta". En el mensaje más esperado desde que ocupa la Casa Rosada, Macri habló de "emergencia".

 

 

"Estamos en emergencia", advirtió Macri. Antes, había hecho un llamamiento solapado a la oposición, retrotrayéndose a aquel refundacional acto en el CCK, tras el triunfo de Cambiemos del año pasado, cuando convocó a todos los sectores a coincidir en algunos "Consensos Básicos", propuesta de la que surgió, entre otros temas, la reforma previsional y tributaria y el pacto fiscal con las provincias. En ese paquete estaba también la reforma laboral que finalmente resistió el sindicalismo y el peronismo.

Para ratificar la crisis de su gobierno, Macri apeló a medidas muy contrarias al liberalismo que venía a imponer Cambiemos. Además de la restitución de los impuestos a las exportaciones que minutos después anunció el ministro de Hacienda, Nicolás Dujovne, Macri adelantó que van a "a reforzar el programa Precios Cuidados, con foco en la canasta básica” y que también habrá ampliaciones de "los programas alimentarios de todo el país". Esto responde a otro dato deslizado por el Presidente en su discurso grabado: el efecto inflacionario de la mega devaluación de los últimos días repercutirá en el índice de pobreza, que marcará un alza en su próxima publicación. “Sabemos que con esta devaluación la pobreza va a aumentar”, dijo.

"Estos fueron los peores cinco meses de mi vida después del secuestro.”

En un gesto de manipulación estadística, Macri comparó el amplio respaldo que tuvo su gestión por parte del mercado crediticio en enero de 2016, cuando recibió un Estado desendeudado, con el revés que sufrió en las últimas semanas. “El mundo volvió a decirnos que vivimos por encima de nuestras posibilidades”, afirmó. Y amplió: “El golpe que recibimos en estos cinco meses es duro. La realidad nos dijo que tenemos que ir más rápido” con el ajuste. “Nuestro problema es que tenemos que equilibrar nuestras cuentas” para construir "un Estado que gaste menos de lo que ingresa”, insistió.

“Todos tenemos que ceder en algo si queremos avanzar”, explicó el Presidente para justificar el giro de su gobierno con respecto a las retenciones. Y buscó llevar tranquilidad diciendo que entre estas medidas económicas, el nuevo acuerdo con el FMI -este lunes viaja Dujovne a Washington para cerrar las nuevas condiciones- y el recorte de ministerios alcanzará para capear la crisis..

“Estamos cansados de vivir con miedo", arrancó Macri en la parte emocional de su discurso. “Este camino es difícil, pero es el camino real, de largo plazo”, continuó. Y siguió: "Hoy nos toca enfrentar un momento difícil: pero miremos la película, no la foto. Sé que estos dos años y medio han sido difíciles".

“Los que se oponen al cambio pronostican el caos para generarnos miedo.”

“Todo lo que cuesta vale la pena y nadie te lo saca -avanzó el jefe de Estado-. Pero la recompensa es que cambie en serio, para bien de todos.”

En un momento muy difícil y de mucha incertidumbre en la sociedad por el futuro de la economía, Macri intentó sensibilizar poniéndose a la par de ese sufrimiento. Para hacerlo, apeló a una anécdota personal, aunque pública, de cuando no sólo no tenía responsabilidades de gestión sino que, apenas, era el hijo empresario del por entonces zar de la obra pública, Franco Macri: "Estos fueron los peores cinco meses de mi vida después del secuestro”.

“Los que se oponen al cambio pronostican el caos para generarnos miedo”, arengó. Pero aclaró que tiene "la fortaleza necesaria". "Estoy acá por ustedes”, agregó. “Los necesito comprometidos para enfrentar a los predicadores del miedo.”

Macri: “Estamos en emergencia”

El Presidente anunció el recorte a la mitad de su gabinete, más retenciones y refuerzo de asistencia social por "más pobreza". Adelantó shock de ajuste y habló de los "predicadores del miedo".

En un mensaje grabado de 15 minutos en el que exprimió al máximo el discurso fundacional del cambio con la verdad y la transparencia y en el que aseguró que los últimos cinco meses fueron "los peores" de su vida desde la experiencia del secuestro, el presidente Mauricio Macri llamó una vez más a "equilibrar nuestras cuentas” para construir "un Estado que gaste menos de lo que ingresa”, anunció una reducción a "menos de la mitad" del esquema de ministerios, avisó que les va a pedir un esfuerzo a los que tienen "más capacidad de contribuir", en referencia a la implementación de un esquema universal de retenciones a las exportaciones, impuesto que consideró "malísimo" pero necesario, y una serie de medidas destinadas a contener a los sectores que "necesitan más acompañamiento" porque, admitió, "con esta devaluación la pobreza va a aumentar".

Nervioso, Macri puso el foco de la crisis lejos de sus herramientas de control. Habló del escándalo de los cuadernos, la guerra comercial entre Estados Unidos y China, la devaluación de la lira turca y volvió, a casi tres años de gestión, a descansar discursivamente en la herencia recibida del gobierno de Cristina Fernández de Kirchner. Todo ese combo, al que agregó el abandono de respaldo por parte de los mercados, llevó al Presidente a admitir lo que hasta ahora eludía con comparaciones elípticas, usando términos como "turbulencia" o "tormenta". En el mensaje más esperado desde que ocupa la Casa Rosada, Macri habló de "emergencia".

 

 

"Estamos en emergencia", advirtió Macri. Antes, había hecho un llamamiento solapado a la oposición, retrotrayéndose a aquel refundacional acto en el CCK, tras el triunfo de Cambiemos del año pasado, cuando convocó a todos los sectores a coincidir en algunos "Consensos Básicos", propuesta de la que surgió, entre otros temas, la reforma previsional y tributaria y el pacto fiscal con las provincias. En ese paquete estaba también la reforma laboral que finalmente resistió el sindicalismo y el peronismo.

Para ratificar la crisis de su gobierno, Macri apeló a medidas muy contrarias al liberalismo que venía a imponer Cambiemos. Además de la restitución de los impuestos a las exportaciones que minutos después anunció el ministro de Hacienda, Nicolás Dujovne, Macri adelantó que van a "a reforzar el programa Precios Cuidados, con foco en la canasta básica” y que también habrá ampliaciones de "los programas alimentarios de todo el país". Esto responde a otro dato deslizado por el Presidente en su discurso grabado: el efecto inflacionario de la mega devaluación de los últimos días repercutirá en el índice de pobreza, que marcará un alza en su próxima publicación. “Sabemos que con esta devaluación la pobreza va a aumentar”, dijo.

"Estos fueron los peores cinco meses de mi vida después del secuestro.”

En un gesto de manipulación estadística, Macri comparó el amplio respaldo que tuvo su gestión por parte del mercado crediticio en enero de 2016, cuando recibió un Estado desendeudado, con el revés que sufrió en las últimas semanas. “El mundo volvió a decirnos que vivimos por encima de nuestras posibilidades”, afirmó. Y amplió: “El golpe que recibimos en estos cinco meses es duro. La realidad nos dijo que tenemos que ir más rápido” con el ajuste. “Nuestro problema es que tenemos que equilibrar nuestras cuentas” para construir "un Estado que gaste menos de lo que ingresa”, insistió.

“Todos tenemos que ceder en algo si queremos avanzar”, explicó el Presidente para justificar el giro de su gobierno con respecto a las retenciones. Y buscó llevar tranquilidad diciendo que entre estas medidas económicas, el nuevo acuerdo con el FMI -este lunes viaja Dujovne a Washington para cerrar las nuevas condiciones- y el recorte de ministerios alcanzará para capear la crisis..

“Estamos cansados de vivir con miedo", arrancó Macri en la parte emocional de su discurso. “Este camino es difícil, pero es el camino real, de largo plazo”, continuó. Y siguió: "Hoy nos toca enfrentar un momento difícil: pero miremos la película, no la foto. Sé que estos dos años y medio han sido difíciles".

“Los que se oponen al cambio pronostican el caos para generarnos miedo.”

“Todo lo que cuesta vale la pena y nadie te lo saca -avanzó el jefe de Estado-. Pero la recompensa es que cambie en serio, para bien de todos.”

En un momento muy difícil y de mucha incertidumbre en la sociedad por el futuro de la economía, Macri intentó sensibilizar poniéndose a la par de ese sufrimiento. Para hacerlo, apeló a una anécdota personal, aunque pública, de cuando no sólo no tenía responsabilidades de gestión sino que, apenas, era el hijo empresario del por entonces zar de la obra pública, Franco Macri: "Estos fueron los peores cinco meses de mi vida después del secuestro”.

“Los que se oponen al cambio pronostican el caos para generarnos miedo”, arengó. Pero aclaró que tiene "la fortaleza necesaria". "Estoy acá por ustedes”, agregó. “Los necesito comprometidos para enfrentar a los predicadores del miedo.”