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De Ponti, Moreau y Donda apuntaron contra los sectores religiosos que intentan frenar el avance de la ley y criticaron a la gobernadora Vidal por ceder ante las presiones. Dicen que hay “hipocresía”.
Por 14/09/2018 10:29

El audio que reveló en exclusiva Letra P en el que el pastor evangélico Jorge Sennewald se jacta de haber presionado a la gobernadora María Eugenia Vidal y al presidente Mauricio Macri para que frenen la ley de Educación Sexual Integral (ESI) que avanza en el Congreso y en la Legislatura bonaerense generó preocupación en los diputados nacionales que luchan por la sanción de la norma.

“Los sectores religiosos que, desde visiones dogmáticas, plantean que la educación en Argentina siga regida por patrones culturales y sociales propios de un pasado muy lejano obstruyen la posibilidad de construir contenidos educativos que promuevan la igualdad de derechos y la tolerancia en la diversidad”, dijo a Letra P la diputada Lucila de Ponti, del Movimiento Evita.

En el mismo sentido, Cecilia Moreau, del Frente Renovador, señaló que “no es extraña la oposición de parte de los sectores religiosos” que intentaron detener “cada una de los avances de la democracia”, como el divorcio vincular, el matrimonio igualitario, la ley de identidad de género, la fertilización asistida y el aborto, entre otros.

 

 

“Esto demuestra que a aquellos que presionaron para que no fuera ley el proyecto de interrupción voluntaria del embarazo nunca les interesó que haya educación sexual para prevenir embarazos no deseados. Por el contrario, lo único que les interesó es seguir diciéndole a las mujeres qué deben hacer con su cuerpo, a costa de la muerte de muchas de ellas en abortos clandestinos”, señaló Victoria Donda, de Libres del Sur.

En el mismo sentido, De Ponti indicó que hubo “hipocresía” en aquellos que durante el debate por la legalización del aborto dijeron que la educación y la prevención eran las soluciones posibles, cuando, en la práctica, siempre se opusieron a implementarlas, en referencia a la decisión de Vidal de frenar el debate en la provincia. “Los funcionarios que son permeables a estas presiones representan un statuquismo conservador”, dijo.

 

 

“Vidal ya ha decidido no adherir al protocolo nacional de interrupción legal del embarazo. Sería una gran decepción que tampoco aceptara la educación sexual integral adecuada a la legislación vigente”, agregó Moreau, que calificó como “preocupante” que la gobernadora se conduzca según lo que opina “la Iglesia y no en función de la realidad de las mujeres”.

“Confío en que Daniel Salvador va a poner el debate en el Senado provincial, más después de que se manifestó a favor de la interrupción voluntaria del embarazo. El radicalismo no puede prenderse en eso”, remarcó la diputada del Frente Renovador.

Por su parte, Donda afirmó: “No vamos a permitir que sigan anclando a nuestro país al peor de los oscurantismos. Más temprano que tarde y con el impulso de las nuevas generaciones, lograremos que sean leyes la interrupción voluntaria del embarazo y la educación sexual integral”.

Educación sexual: preocupación en el Congreso por la presión evangélica

De Ponti, Moreau y Donda apuntaron contra los sectores religiosos que intentan frenar el avance de la ley y criticaron a la gobernadora Vidal por ceder ante las presiones. Dicen que hay “hipocresía”.

El audio que reveló en exclusiva Letra P en el que el pastor evangélico Jorge Sennewald se jacta de haber presionado a la gobernadora María Eugenia Vidal y al presidente Mauricio Macri para que frenen la ley de Educación Sexual Integral (ESI) que avanza en el Congreso y en la Legislatura bonaerense generó preocupación en los diputados nacionales que luchan por la sanción de la norma.

“Los sectores religiosos que, desde visiones dogmáticas, plantean que la educación en Argentina siga regida por patrones culturales y sociales propios de un pasado muy lejano obstruyen la posibilidad de construir contenidos educativos que promuevan la igualdad de derechos y la tolerancia en la diversidad”, dijo a Letra P la diputada Lucila de Ponti, del Movimiento Evita.

En el mismo sentido, Cecilia Moreau, del Frente Renovador, señaló que “no es extraña la oposición de parte de los sectores religiosos” que intentaron detener “cada una de los avances de la democracia”, como el divorcio vincular, el matrimonio igualitario, la ley de identidad de género, la fertilización asistida y el aborto, entre otros.

 

 

“Esto demuestra que a aquellos que presionaron para que no fuera ley el proyecto de interrupción voluntaria del embarazo nunca les interesó que haya educación sexual para prevenir embarazos no deseados. Por el contrario, lo único que les interesó es seguir diciéndole a las mujeres qué deben hacer con su cuerpo, a costa de la muerte de muchas de ellas en abortos clandestinos”, señaló Victoria Donda, de Libres del Sur.

En el mismo sentido, De Ponti indicó que hubo “hipocresía” en aquellos que durante el debate por la legalización del aborto dijeron que la educación y la prevención eran las soluciones posibles, cuando, en la práctica, siempre se opusieron a implementarlas, en referencia a la decisión de Vidal de frenar el debate en la provincia. “Los funcionarios que son permeables a estas presiones representan un statuquismo conservador”, dijo.

 

 

“Vidal ya ha decidido no adherir al protocolo nacional de interrupción legal del embarazo. Sería una gran decepción que tampoco aceptara la educación sexual integral adecuada a la legislación vigente”, agregó Moreau, que calificó como “preocupante” que la gobernadora se conduzca según lo que opina “la Iglesia y no en función de la realidad de las mujeres”.

“Confío en que Daniel Salvador va a poner el debate en el Senado provincial, más después de que se manifestó a favor de la interrupción voluntaria del embarazo. El radicalismo no puede prenderse en eso”, remarcó la diputada del Frente Renovador.

Por su parte, Donda afirmó: “No vamos a permitir que sigan anclando a nuestro país al peor de los oscurantismos. Más temprano que tarde y con el impulso de las nuevas generaciones, lograremos que sean leyes la interrupción voluntaria del embarazo y la educación sexual integral”.