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El pankirchnerismo celebró el Día de la Independencia con una réplica de la protesta del aniversario de la Revolución de Mayo. Solá, Arroyo y Facundo Moyano, presentes.
Redacción 09/07/2018 19:02

Bajo la consigna "La Patria no se rinde" y con un festival de eslóganes aportados por la liturgia K, agrupaciones políticas, organizaciones sociales, sindicatos, organismos de Derechos Humanos y artistas que conforman el conglomerado del pankirchnerismo, al que se sumaron diputados del Frente Renovador que van saliendo de abajo del paraguas de Sergio Massa, protagonizaron este lunes otra concentración en el Obelisco porteño.

En esta oportunidad, el motivo fue el nuevo aniversario de la Declaración de la Independencia como excusa para protestar, nuevamente, contra las políticas del Gobierno, en especial, contra el ajuste acordado por la Casa Rosada con el Fondo Monetario Internacional.

Como en aquella oportunidad, la convocatoria fue difundida a través de las redes sociales por actores afines al kirchnerismo, que estuvieron sobre el escenario montado sobre la Avenida 9 de Julio en la intersección con Avenida Belgrano.

 

El ex ministro de Economía de CFK Axel Kicillof, en la 9 de Julio.

 

Participaron, entre otros, Alejandra Darín, Gerardo Romano, Marina Glezer, Luisa Kulliok, Carolina Papaleo, Cristina Banegas, Juan Palomino, Patricio Contreras y Paola Barrientos.

En la difusión colaboraron las cantantes Adriana Varela, Dolores Solá y Liliana Herrero, la jueza María Laura Garrigós de Rebori, el sociólogo Horacio González, los periodistas Titi Fernández y Cinthia García y la locutora Federica Pais, entre otros.

Las columnas militantes se desplegaron a lo largo de la 9 de Julio y se destacaron por su tamaño las de La Cámpora y Nuevo Gerardo Encuentro.

 

Gerardo Romano y Alejandra Darín, dos de los artistas K más activos.

 

Los diputados Máximo Kirchner, Agustín Rossi y Axel Kicillof encabezaron la tropa K, en la que también pudo verse a Cristina Álvarez Rodríguez, Daniel Filmus, Jorge Taiana, Martín Sabbatella, Andrés Larroque, Luis D´Elia y Mayra Mendoza.

Los movimientos sociales y las fuerzas políticas de centroizquierda enmarcadas en el frente "En Marcha" tuvieron su propia columna, que luego confluyó con Unidad Ciudadana en el mismo acto.

Esa columna estuvo encabezada por los dirigentes Juan Grabois (CTEP), Emilio Pérsico (Movimiento Evita), Daniel Menéndez (Barrios de Pie) y Leonardo Grosso (Movimiento Evita), al tiempo que sumó a diputados del Frente Renovador que ya no responden a Sergio Massa, como Daniel Arroyo y Felipe Solá (éste último manifestó su intención de ser candidato presidencial).

 

 

Una tercera pata importante la constituyeron los sindicatos que oponen mayor nivel de confrontación al Gobierno, como las dos CTA (la de Hugo Yasky y la de Pablo Micheli) y el secretario adjunto de Camioneros, Pablo Moyano, a quien se lo vio cerca de su hermano Facundo, otro diputado del Frente Renovador que soltó amarras de Massa.

 

 

La movilización culminó con un acto breve en el que los actores Romano y Papaleo leyeron un duro documento político en el que instaron a "romper las cadenas" del endeudamiento que se engrosará a partir del empréstito por más de 50.000 millones de dólares contraído con el FMI.

"Rompamos las cadenas que nos impone el acuerdo alcanzado por el gobierno de Mauricio Macri con el Fondo Monetario Internacional, que sólo le ofrecen a nuestro pueblo un destino de miseria planificada", sentenció el texto.

Los firmantes del documento consideraron a la deuda externa contraída por el Gobierno como "ilegal e ilegítima" y que "ha tenido como destino exclusivo engrosar los balances de un puñado de grandes corporaciones".

 

 

"Que la paguen ellos y no vengan nunca más a recurrir al sacrificio de los humildes y explotados", exclamaron.

Para las organizaciones que consensuaron el documento, "hoy gobiernan los agentes financieros de las corporaciones extranjeras, gobiernan los especuladores que hacen de la riqueza generada por las trabajadoras y los trabajadores un botín para alimentar la evasión, la fuga de capitales y la timba financiera".

También hubo alusiones al proceso de "colonización británica" sobre las Islas Malvinas, la protección de los recursos naturales y de las tierras de comunidades originarias, un freno a los tratados de Libre Comercio, a favor de la despenalización del aborto, críticas al "patriarcado" y a los "tarifazos" y propuestas programáticas para nacionalizar la banca y el comercio exterior.

Festival de eslóganes K y presencia de massistas salientes en el Obelisco

El pankirchnerismo celebró el Día de la Independencia con una réplica de la protesta del aniversario de la Revolución de Mayo. Solá, Arroyo y Facundo Moyano, presentes.

Bajo la consigna "La Patria no se rinde" y con un festival de eslóganes aportados por la liturgia K, agrupaciones políticas, organizaciones sociales, sindicatos, organismos de Derechos Humanos y artistas que conforman el conglomerado del pankirchnerismo, al que se sumaron diputados del Frente Renovador que van saliendo de abajo del paraguas de Sergio Massa, protagonizaron este lunes otra concentración en el Obelisco porteño.

En esta oportunidad, el motivo fue el nuevo aniversario de la Declaración de la Independencia como excusa para protestar, nuevamente, contra las políticas del Gobierno, en especial, contra el ajuste acordado por la Casa Rosada con el Fondo Monetario Internacional.

Como en aquella oportunidad, la convocatoria fue difundida a través de las redes sociales por actores afines al kirchnerismo, que estuvieron sobre el escenario montado sobre la Avenida 9 de Julio en la intersección con Avenida Belgrano.

 

El ex ministro de Economía de CFK Axel Kicillof, en la 9 de Julio.

 

Participaron, entre otros, Alejandra Darín, Gerardo Romano, Marina Glezer, Luisa Kulliok, Carolina Papaleo, Cristina Banegas, Juan Palomino, Patricio Contreras y Paola Barrientos.

En la difusión colaboraron las cantantes Adriana Varela, Dolores Solá y Liliana Herrero, la jueza María Laura Garrigós de Rebori, el sociólogo Horacio González, los periodistas Titi Fernández y Cinthia García y la locutora Federica Pais, entre otros.

Las columnas militantes se desplegaron a lo largo de la 9 de Julio y se destacaron por su tamaño las de La Cámpora y Nuevo Gerardo Encuentro.

 

Gerardo Romano y Alejandra Darín, dos de los artistas K más activos.

 

Los diputados Máximo Kirchner, Agustín Rossi y Axel Kicillof encabezaron la tropa K, en la que también pudo verse a Cristina Álvarez Rodríguez, Daniel Filmus, Jorge Taiana, Martín Sabbatella, Andrés Larroque, Luis D´Elia y Mayra Mendoza.

Los movimientos sociales y las fuerzas políticas de centroizquierda enmarcadas en el frente "En Marcha" tuvieron su propia columna, que luego confluyó con Unidad Ciudadana en el mismo acto.

Esa columna estuvo encabezada por los dirigentes Juan Grabois (CTEP), Emilio Pérsico (Movimiento Evita), Daniel Menéndez (Barrios de Pie) y Leonardo Grosso (Movimiento Evita), al tiempo que sumó a diputados del Frente Renovador que ya no responden a Sergio Massa, como Daniel Arroyo y Felipe Solá (éste último manifestó su intención de ser candidato presidencial).

 

 

Una tercera pata importante la constituyeron los sindicatos que oponen mayor nivel de confrontación al Gobierno, como las dos CTA (la de Hugo Yasky y la de Pablo Micheli) y el secretario adjunto de Camioneros, Pablo Moyano, a quien se lo vio cerca de su hermano Facundo, otro diputado del Frente Renovador que soltó amarras de Massa.

 

 

La movilización culminó con un acto breve en el que los actores Romano y Papaleo leyeron un duro documento político en el que instaron a "romper las cadenas" del endeudamiento que se engrosará a partir del empréstito por más de 50.000 millones de dólares contraído con el FMI.

"Rompamos las cadenas que nos impone el acuerdo alcanzado por el gobierno de Mauricio Macri con el Fondo Monetario Internacional, que sólo le ofrecen a nuestro pueblo un destino de miseria planificada", sentenció el texto.

Los firmantes del documento consideraron a la deuda externa contraída por el Gobierno como "ilegal e ilegítima" y que "ha tenido como destino exclusivo engrosar los balances de un puñado de grandes corporaciones".

 

 

"Que la paguen ellos y no vengan nunca más a recurrir al sacrificio de los humildes y explotados", exclamaron.

Para las organizaciones que consensuaron el documento, "hoy gobiernan los agentes financieros de las corporaciones extranjeras, gobiernan los especuladores que hacen de la riqueza generada por las trabajadoras y los trabajadores un botín para alimentar la evasión, la fuga de capitales y la timba financiera".

También hubo alusiones al proceso de "colonización británica" sobre las Islas Malvinas, la protección de los recursos naturales y de las tierras de comunidades originarias, un freno a los tratados de Libre Comercio, a favor de la despenalización del aborto, críticas al "patriarcado" y a los "tarifazos" y propuestas programáticas para nacionalizar la banca y el comercio exterior.