ENTREVISTA. JUAN PABLO BREY

"Los que firmaron el 15% van a sentir la pérdida de poder adquisitivo"

El titular del sindicato de aeronavegantes cree que no está maduro el proceso de unidad en la CGT y enciende la alarma por las paritarias en trámite. El riesgo y las condiciones en las low cost.

Con buena parte de los convenios con las empresas aéreas cerrados, la mayoría del ellos por arriba del 23%, Juan Pablo Brey reparte su tiempo entre las obligaciones como secretario general del sindicato de Aeronavegantes, como secretario de prensa de la Confederación del Sindicatos del Transporte (CATT) y de Juventud de una CGT paralizada por internas.

 

Con el debate sobre la despenalización del aborto desarrollándose apenas a 100 metros de donde se realiza la entrevista, el más joven de los dirigentes con cargo en la central obrera dice orgulloso que la mitad de la conducción de su sindicato está compuesto por mujeres, que hacia adentro del sector representan casi un 70% de los aeronavegantes. "En la CGT falta presencia femenina, es una realidad" dice.

 

En momentos en los que la principal central obrera del país no encuentra la salida de su propio laberinto, el jefe de los Aeronavegantes considera que "la actual conducción está agotada", pero evita cargar las tintas sobre el triunvirato: "No es responsabilidad de ellos tres". Reclama "llegar a un nuevo congreso", para elegir "nuevas autoridades", pero reconoce que "todavía no están dadas las condiciones para llegar a ese congreso con una lista de unidad, no hay un nombre que sintetice todo".

 

Brey afirma que "una CGT sin el transporte no tiene poder de fuego" y que "la meta (salarial) del Gobierno pautada en el 15% es irrisoria e insostenible". "A esta altura -sentenció- ya quedó demostrado que aquellos compañeros y sindicatos que firmaron paritarias por el 15%, si no se vuelven a sentar a reabrir la negociación, sus trabajadores van a sentir la pérdida del poder adquisitivo".

 

BIO. Con 41 años, es el integrante más joven del Consejo Directivo de la CGT. Su carrera sindical se inició hace menos de una década, cuando asumió como delegado en Aerolíneas Argentinas. No llegó a cumplir su mandato como delegado de base que, con el apoyo de Hugo Moyano -a quien sin dudar define como su referente sindical-, pegó el salto hacia la secretaría general de la Asociación Argentina de Aeronavegantes. Llegó a ese cargo "con el cargo más bajo del escalafón de Aerolíneas". Ahora, transitando su segundo período de conducción, anticipa que el año que viene buscará su tercer mandato al frente del sindicato, aunque aclara su idea no es "envejecer acá" pero que necesita "un tiempo más para consolidar todo el trabajo y el proyecto que venimos llevando adelante".

 

 

 

-¿Cómo definiría la situación económica actual?

 

-Está mal. El Gobierno no le encuentra la vuelta. Creo que, definitivamente, tiene que replantearse de una vez por todas el rumbo económico. La inflación no solo que no ha bajado sino que sigue subiendo, por lo que la meta del 15%  ya es irrisoria. A esta altura queda en evidencia que aquellos compañeros y sindicatos que firmaron paritarias por el 15% si no se vuelven a sentar a reabrir la paritaria los trabajadores van a sentir la pérdida del poder adquisitivo una vez más.

 

-Lo curioso es que después de dos años, con el Gobierno consolidado, todos los sectores de la oposición y la mayoría de los sindicatos comparten, o dicen compartir, ese diagnóstico pero continúan muy fragmentados. ¿Cómo se explica?

 

-Yo creo que nos junta el espanto pero no nos une. En cuanto al diagnóstico, todos pensamos lo mismo, pero es difícil llegar a una unidad bien conformada hoy. Creo que estamos juntos pero estamos todos desunidos. No estamos unidos ni organizados. 

 

-¿Por qué no se da esa unidad si en frente hay un proyecto que no tiene a los trabajadores como sus beneficiarios?

 

-Creo que muchas veces por mezquindades, por egoísmo. Es una lástima, porque en definitiva nos terminamos perjudicando todos y especialmente los trabajadores, que son a quienes respondemos. Lo que sí veo hoy con buenos ojos, y me da una cierta esperanza, es la unidad que se está gestando con los movimientos sociales, la Iglesia y parte del sindicalismo. De todas maneras, yo personalmente, y así siempre lo dije, creo que en el Congreso que se eligió al triunvirato todavía no estaba dada la unidad, que se iba a dar cuando hubiera un solo secretario general.

 

-¿Qué nombre, qué dirigente cree que es capaz de unir las voluntades de todos los sectores de la CGT?

 

-Hoy no está el nombre. Yo creo que la nueva conducción puede ser unipersonal o puede seguir siendo una vez más un triunvirato o más compañeros. Hoy no está ese nombre. Y si poner un nombre significa que van a quedar sectores afuera tampoco nos suma.

 

"Veo con buenos ojos, y me da una cierta esperanza, la unidad que se está gestando con los movimientos sociales, la Iglesia y parte del sindicalismo."

-Sin ese nombre, ¿se pueden definir igual nuevas autoridades?

 

-Sí. Sin hablar de tiempos, creemos que la conducción está agotada. Cuando digo que está agotada no digo que es el triunvirato y que son ellos tres los culpables, somos todo el Consejo Directivo responsables de esta situación. Creo que la conducción está agotada, sí, y estoy de acuerdo con empezar a discutir para llegar a un nuevo congreso y que haya una nueva conducción.

 

-De la última reunión de los gremios "gordos" e "independientes" salió que el Congreso debería hacerse en agosto. ¿Es un plazo realista?

 

-Yo creo que no hay que precisar fecha. Es una realidad que hoy no están dadas las condiciones para llegar a ese Congreso con una lista de unidad. Pero también te digo que los trabajadores necesitan de una CGT fuerte, una conducción fuerte, y organizada ya. Por eso tenemos que acelerar los tiempos de la manera que se pueda,pero sin apurar tiempos que terminen expulsando compañeros.

 

-Hace algunas semanas, los gremios del transporte agrupados en la CATT se reunieron haciendo una demostración de fuerza. ¿Están proyectando un núcleo sectorial que actúe en conjunto en las discusión sobre la renovación de la cúpula sindical?

 

-Sí, está claro que una CGT sin el transporte no tiene poder de fuego. Si bien siempre hablamos de los gordos y de los gremios mayoritarios, el poder de fuego a la hora de lanzar una medida de fuerza va a estar en el transporte. La CATT está consolidada, es una confederación que en los últimos tiempos se ha hecho muy fuerte gracias al acuerdo que hemos tenido entre los distintos dirigentes. 

 

 

 

-¿Ese poder de fuego tiene que verse reflejado en la composición de un nuevo Consejo Directo de la CGT? 

 

-Es fundamental que tengamos esos espacios en la CGT.

 

 

Así como es inviable pensar una CGT sin la CATT, también la CATT siempre necesita de ese paraguas de la CGT. Pero la realidad es que, para una medida de fuerza, creo que la CATT tiene suficiente volumen para hacerla.

 

 

-Decía que es impensado una CGT sin la CATT, o una medida de fuerza al menos. ¿Es imprescindible para la CATT que sea la CGT la que defina una medida de fuerza?

 

-No. Creo que la CATT tiene el poder de fuego suficiente para llevar adelante una medida de fuerza. Por supuesto que la CGT es emblemática, es histórica, y así como es inviable pensar una CGT sin la CATT, también la CATT siempre necesita de ese paraguas de la CGT. Pero la realidad es que, para una medida de fuerza, creo que la CATT tiene suficiente volumen para hacerla.

 

-Ahora, también fueron algunos de esos sindicatos que se plegaron a los paros acordados por la central y otros desconocieron las medidas, agravando la crisis interna. ¿Cómo conviven adentros esos contrastes?

 

-Se ha hablado. Creo que llegamos a un punto de quiebre, como decías, dentro de la CGT después de varias situaciones y que termina de implosionar después de ese paro. Hubo diferencias dentro de la CATT, ya se han hablado y se han zanjado esas diferencias. Somos conscientes del poder de fuego que tenemos estando todos juntos y alineados, por eso el acuerdo que hemos hecho sigue vigente.

 

 

 

-En relación a la presencia femenina en el Consejo Directivo, convengamos que el sindicalismo tampoco picó en punta, ¿no?

 

-En nuestro caso en particular, tenemos un sindicato con 70% de mujeres, es un caso extraño.

 

-¿Y ese 70% se replica en la directiva?

 

-La Comisión Directiva en el primer mandato que tuvimos era 50 y 50, hoy estamos en un 45 y 55, con mayoría hombres. Estamos siempre ahí.

 

-¿Y en la CGT La igualdad de género viene un poquito más postergada?

 

-Sí, en la CGT falta presencia femenina, es una realidad. En la Juventud Sindical tenemos compañeras que están participando pero a mí, personalmente, me gustaría que participen más. 

 

 

-Durante los últimos años, tanto desde las expresiones políticas populares como las conservadoras hubo movimiento de renovación. El papel de la juventud durante el kirchnerismo y la aparición de María Eugenia Vidal, como símbolos. ¿Por qué esa renovación no alcanza a los sindicatos?

 

-Creo que hoy la está teniendo. Se está dando un poco esa renovación o un resurgir de figuras nuevas en el sindicalismo también. Yo, como representante de la Juventud Sindical, puedo ver distintos compañeros jóvenes que hoy tienen mucho espacio en su gremio. De hecho, los dirigentes históricos son los que están dando ese espacio. Es el caso de Juan Carlos Schmid, que hoy está trabajando y apoyando en todo momento a la Juventud Sindical, estamos trabajando de manera articulada.

 

-Diría que son casos aislados, la mayoría de los jefes sindicales llevan décadas al frente de sus organizaciones.

 

-Yo creo que la renovación, más que por una cuestión de edad y de figuras, tiene que venir de la manera de pensar, en la manera de movernos, en la imagen que damos hacia la sociedad y en la comunicación. Si el dirigente logra renovarse y estar a la altura de las circunstancias en cuanto a lo que el trabajador necesita y le demanda, creo que es sano. Ahora, si el dirigente no se renueva no, lo veo perjudicial tanto para la organización como para el trabajador. También creo que todo dirigente necesita de un tiempo para afianzarse y consolidar un proyecto. En mi caso, yo me encontré a los 36 años conduciendo el sindicato, hace cuatro años que estoy en la conducción y creo que todavía me falta mucho. Pero de ahí a pensar en 30 o 40 años…Depende de cada sindicato y de cada trabajador, hay que ver por qué siguen eligiendo a esos dirigentes.

 

 

 

-No lo planteaba como un problema de legitimidad, hay elecciones y la gente los elige. La pregunta es si la eternización en los cargos le aporta algo al sindicalismo.

 

-Yo creo que si el votante, el afiliado, el trabajador lo sigue eligiendo… Creo que es un debate que hay que dar también y es un tema a pensar. Ojo, también creo que el movimiento obrero argentino tiene la fuerza que tiene y al modelo sindical nunca lo han podido destruir es, en parte, por estos dirigentes que le pusieron el pecho en los peores momentos y que hoy siguen estando adelante de su gremio.

 

-En relación a la presencia femenina en el Consejo Directivo, convengamos que el sindicalismo tampoco picó en punta, ¿no?

 

-En nuestro caso en particular, tenemos un sindicato con 70% de mujeres, es un caso extraño.

 

-¿Y ese 70% se replica en la directiva?

 

-La Comisión Directiva en el primer mandato que tuvimos era 50 y 50, hoy estamos en un 45 y 55, con mayoría hombres. Estamos siempre ahí.

 

-¿Y en la CGT La igualdad de género viene un poquito más postergada?

 

-Sí, en la CGT falta presencia femenina, es una realidad. En la Juventud Sindical tenemos compañeras que están participando pero a mí, personalmente, me gustaría que participen más. 

 

 

 

"Nos preocupa y nos ocupa que haya empresas (low cost) que hoy están operando y volando y con las que no hemos podido llegar a acuerdos para revertir las pésimas situaciones de muchos compañeros. Esas malas condiciones se trasladan a la seguridad de los vuelos."

-¿Qué cambios experimentó el sector aerocomercial desde la llegada de Cambiemos al poder?

 

-Estamos en una situación compleja. La llegada de nuevas aerolíneas implicó la expansión del sector pero también empezaron a ocurrir situaciones preocupantes, en particular con las empresas low cost. Nos preocupa y nos ocupa que haya empresas que hoy están operando y volando y con las que no hemos podido llegar a acuerdos para revertir las pésimas situaciones de muchos compañeros. Esas malas condiciones se trasladan a la seguridad de los vuelos. Un trabajador aéreo que está mal descansado, que no cumple con sus horas de descanso y que va a trabajar y no le dan ni un vaso de agua termina siendo un peligro para la seguridad. Por eso te decía, es compleja la situación.

 

-¿Y cómo se resuelve eso? Porque el negocio de las low cost son los bajos costos para todo. ¿Hay discusiones para firmar un convenio con Fly Bondi, por ejemplo?

 

-Lo hemos firmado con Avianca, donde los compañeros hoy están en muy buenas condiciones, nos hemos llevado una grata sorpresa. Con Fly Bondi hemos tenido discusiones y no hemos llegado a nada. Nos preocupa muchísimo y no nos ponemos en la postura de decir “que no entre tal empresa”, si son
puestos de trabajo nuevos, no vamos a ir en contra de los puestos de trabajo de compañeros que por ahí hace años que vienen queriendo desarrollarse en la actividad. Vamos a apoyar esos nuevos puestos de trabajo siempre y cuando se sienten con los sindicatos y acuerden con nosotros condiciones equivalentes a las que hay en otras empresas. No vamos a permitir la precarización dentro de nuestra actividad porque, además, eso es igual a accidentes.

 

 

 

-Todos los acuerdos salariales por empresa los cerraron por encima de la pauta oficial. ¿Cuál es la receta para conseguir una buena paritaria?

 

-Encontrar el momento justo en la negociación, además de que para nosotros cerrar por empresa y no con una cámara es una ventaja, aunque también un desgaste. Pero la clave está en tener autonomía política. Este sindicato no se casa ni con el gobierno anterior ni con este ni con nadie. Vamos a apoyar siempre lo que esté bien, vamos a criticar y nos vamos a parar de la vereda de frente con lo que veamos que es perjudicial para nuestro colectivo. Nos debemos pura y exclusivamente al trabajador aeronavegante. Creo que ahí está la clave: no nos condiciona nadie, no tenemos muchos años tampoco acá y la verdad es que no nos sentimos condicionados por nada.

 

Maximiliano Pullaro encabezó el acto en el que lo acompañaron los principales referentes de Unidos.
Javier Milei en el acto por el Día de la Bandera en Rosario

También te puede interesar