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A horas de otra medida de fuerza que afectará los vuelos de la aerolínea de bandera, el Gobierno lanzó una oleada de sanciones por las asambleas que paralizaron la actividad hace dos semanas.
Por 20/11/2018 21:13

El presidente de Aerolíneas Argentinas, Luis Malvido, recogió el guante lanzado por Mauricio Macri diez días atrás y resolvió tomar medidas disciplinarias contras 376 trabajadores de la compañía que el 8 de noviembre participaron de una extensa asamblea gremial que afectó centenares de vuelos y provocó la furia presidencial.  Las sanciones, que prevén suspensiones de entre 10 y 15 días sin goce de haberes, fueron resueltas sin comunicación oficial y ocurre en la víspera de una nueva asamblea sindical que se iniciará este miércoles a las 7 de la mañana y promete volver a complicar el funcionamiento de la línea de bandera.

"No va a haber comunicación oficial", dijo a Letra P un habitual vocero de la compañía que también anticipó que "se les está notificando a cada empleado suspendido vía telegrama". Esta información coincide con la versión brindada por los gremios del sector, que aseguraron que ninguna organización fue notificada de sanción alguna.

 

 

Hasta el cierre de esta edición, ni la Asociación de Personal Aeronáutico (APA) que conduce Edgardo Llano ni el sindicato de pilotos, que dirige Pablo Biró, habían registrado la notificación de alguno de sus afiliados.

"No hay nada, no hubo notificaciones ni al sindicato ni a los trabajadores", dijo Biró y ratificó la medida que este miércoles causará, como mínimo, retrasos en los vuelos de la compañía de control estatal.

La ofensiva oficial también coincide con un dato que puso en guardia a las compañías del sector la semana pasada. El plenario de sindicatos de la Confederación Argentina de Trabajadores del Transporte (CATT) que sesionó en el Teatro Empire fue el escenario elegido por Biró y Llano y el resto de los dirigentes aeronáuticos para volver a participar de la interna de un sector clave para cualquier medida de fuerza.   

De todas maneras, el conflicto puntual de Aerolíneas se desató por el incumplimiento por parte de la compañía de la paritaria acordara en agosto de 2017. Según el acuerdo salarial, la empresa debe desembolsar un 6,5% de aumento que representa la diferencia entre el 34% firmado el año pasado y los datos de inflación aportados por el Instituto de Estadísticas y Censos (INDEC) para el mismo mes de este año. A esto se suma que el acuerdo paritario se extendía hasta septiembre, el mes con récord de inflación, hecho que Aerolíneas busca desconocer. 

 

 

En la última medida, ahora sancionada, los gremialistas rechazaban los descuentos en el presentismo aplicados por la participación en asambleas y protestas, medida que ya comienza a perfilarse como una política general por parte del Gobierno para las empresas públicas, después de que también aplicaran descuentos en los medios públicos por medidas de fuerza.

"Los Sindicatos Aeronáuticos Unidos llevaremos adelante un plan de lucha en el que se realizarán medidas de acción directa con afectación de actividades y asambleas en los lugares de trabajo en pos de una resolución" de la situación salarial advirtieron sobre lo que sucederá este miércoles desde primera hora.