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Los sindicatos del transporte amenazan la paz social sellada entre Sica y la CGT

Con una agenda centrada en el rechazo al Impuesto a las Ganancias y la defensa de Aerolíneas Argentinas, calientan el fin de año y analizan más medidas de fuerza para las próximas semanas.
Por 14/11/2018 18:48

El acuerdo para el pago de un bono de 5.000 pesos por fin de año y la consecuente suspensión del quinto paro general de la CGT apuntaban a garantizarle al Gobierno un fin de año con baja conflictividad sindical y un bautismo de fuego exitoso a Dante Sica, en una coyuntura álgida marcada por la salida de Jorge Triaca de la Secretaría de Trabajo. 

La renuncia de Triaca sacudió el espectro sindical ya de por sí agitado, que por estas horas empieza a mostrar los primeros obstáculos en el camino hacia un fin de año en paz.

Los sindicatos agrupados en la Confederación de Trabajadores del Transporte, la central clave para garantizar cualquier medida de fuerza que aún permanece bajo control de Juan Carlos Schmid, definirá mañana durante un plenario su hoja de ruta para las próximas semanas, que anticipa jornadas de protesta que afectarán al sector.

 

 

Las resoluciones de hoy se traducen en una agenda que tiene como temas centrales el rechazo al impuesto a las Ganancias y la defensa de las condiciones de trabajo en el sector aeronáutico, una señal clara de resistencia que ocurre en un momento en los que crece el enfrentamiento entre los gremios de Aerolíneas Argentinas y el Gobierno nacional.

La novedad de la reunión de mañana en la sede de La Fraternidad, en Congreso, será el retorno a la vida interna de la CATT de los gremios que integran la mesa aeronáutica que, hasta ahora, no coincidieron en la acción con la Asociación Argentina de Aeronavegantes (AAA) que conduce el moyanista Juan Pablo Brey.

Las asambleas del viernes pasado convocadas por los gremios de pilotos, de técnicos y personal aeronáutico de tierra, que tuvieron su principal referencia en Pablo Biró y Edgardo Llano, suspendieron centenares de vuelos en todo el país y desembocaron en el inicio de una embestida oficial contra Aerolíneas Argentinas, que puso en guardia a todos los sindicatos del sector.

Detrás de las declaraciones de Mauricio Macri, en las que lamentó la cantidad de recursos públicos que se destinan a la aerolínea de bandera, los dirigentes sindicales ven un nuevo capítulo de la guerra del ministro de Transporte, Guillermo Dietrich, contra las representaciones gremiales que rechazan la "revolución de los aviones". Bajo ese paradigma, el funcionario habilitó el funcionamiento de media decena de aerolíneas de bajo costo que, según denuncian los gremios, no cumplen los convenios colectivos del sector y dinamitan las condiciones de trabajo.

El otro eje que aglomera a los gremios del transporte es el rechazo al pago del Impuesto a las Ganancias, un tributo que afecta especialmente a los transportistas de media y larga distancia, y sobre el que no tendría demasiado impacto el bono de fin de año decretado esta semana.

 

 

"Ese pago es excepcional, acá lo que estamos discutiendo son los temas de fondo", dijo a Letra P el líder de los maquinistas de La Fraternidad, Omar Maturano, que explicó que los transportistas son "los únicos trabajadores que no pueden eludir este impuesto de ninguna manera y terminamos trabajando más días por la misma cantidad de plata".

Según esta ecuación, y a diferencia de otros sectores, los trabajadores del transporte trabajan feriados y hacen horas extras de manera compulsiva, ingresos que igual está afectados a Ganancias, lo que en muchas ocasiones provoca que sean abonadas como horas ordinarias. "Trabajamos feriados, costeamos hoteles y comidas, cumplimos horas extras y nada de eso se ve reflejado en los recibos de sueldo de nuestros compañeros".

El mediodía del miércoles los principales dirigentes de la CATT confluyeron en la sede de esta central para analizar cuáles van a ser las medidas de protesta para los próximos días. Una posibilidad es anunciar que desde el mes próximo se trabajará a reglamento y no se prestarán servicios de transporte los días feriados, a menos que su remuneración sea excluida del pago de Ganancias.

Algunos de los dirigentes consultados dieron por hecho que se va a resolver una movilización en defensa del salario y de la aerolínea de bandera. No sería forzado: la Juventud Sindical que lidera Brey y el sector de gremios que durante su secretariado general se identificaba con Schmid son los espacios de la CGT que tuvieron mayor presencia en las calles en los últimos años, a caballo de demandas similares a las que los unifican ahora, pero también rechazando los tarifazos en los servicios públicos y movilizándose contra la reforma previsional y el presupuesto.

 

 

Para este viernes, la Asociación de Aeronavegantes de Brey junto con la comisión interna de ATE de la Administración Nacional de Aviación Civil (ANAC) convocaron a asambleas con quite de colaboración y retención de tareas desde las 7 en el Aeroparque Jorge Newbery, en una apuesta para replicar el método con el que que los pilotos de Biró y los aeronaúticos de Llano paralizaron al sector hace una semana. 

En la CATT no descartan apelar a forma de protesta, sobre todo porque se puede aplicar de manera sorpresiva y afectaría las funciones del transporte sin tener que asumir las consecuencias de una huelga declarada. Políticamente, los transportistas, incluso los colectiveros de UTA, tiene definido ser la cara visible del desacuerdo provocado por la suspensión del paro nacional.

Los sindicatos del transporte amenazan la paz social sellada entre Sica y la CGT

Con una agenda centrada en el rechazo al Impuesto a las Ganancias y la defensa de Aerolíneas Argentinas, calientan el fin de año y analizan más medidas de fuerza para las próximas semanas.

El acuerdo para el pago de un bono de 5.000 pesos por fin de año y la consecuente suspensión del quinto paro general de la CGT apuntaban a garantizarle al Gobierno un fin de año con baja conflictividad sindical y un bautismo de fuego exitoso a Dante Sica, en una coyuntura álgida marcada por la salida de Jorge Triaca de la Secretaría de Trabajo. 

La renuncia de Triaca sacudió el espectro sindical ya de por sí agitado, que por estas horas empieza a mostrar los primeros obstáculos en el camino hacia un fin de año en paz.

Los sindicatos agrupados en la Confederación de Trabajadores del Transporte, la central clave para garantizar cualquier medida de fuerza que aún permanece bajo control de Juan Carlos Schmid, definirá mañana durante un plenario su hoja de ruta para las próximas semanas, que anticipa jornadas de protesta que afectarán al sector.

 

 

Las resoluciones de hoy se traducen en una agenda que tiene como temas centrales el rechazo al impuesto a las Ganancias y la defensa de las condiciones de trabajo en el sector aeronáutico, una señal clara de resistencia que ocurre en un momento en los que crece el enfrentamiento entre los gremios de Aerolíneas Argentinas y el Gobierno nacional.

La novedad de la reunión de mañana en la sede de La Fraternidad, en Congreso, será el retorno a la vida interna de la CATT de los gremios que integran la mesa aeronáutica que, hasta ahora, no coincidieron en la acción con la Asociación Argentina de Aeronavegantes (AAA) que conduce el moyanista Juan Pablo Brey.

Las asambleas del viernes pasado convocadas por los gremios de pilotos, de técnicos y personal aeronáutico de tierra, que tuvieron su principal referencia en Pablo Biró y Edgardo Llano, suspendieron centenares de vuelos en todo el país y desembocaron en el inicio de una embestida oficial contra Aerolíneas Argentinas, que puso en guardia a todos los sindicatos del sector.

Detrás de las declaraciones de Mauricio Macri, en las que lamentó la cantidad de recursos públicos que se destinan a la aerolínea de bandera, los dirigentes sindicales ven un nuevo capítulo de la guerra del ministro de Transporte, Guillermo Dietrich, contra las representaciones gremiales que rechazan la "revolución de los aviones". Bajo ese paradigma, el funcionario habilitó el funcionamiento de media decena de aerolíneas de bajo costo que, según denuncian los gremios, no cumplen los convenios colectivos del sector y dinamitan las condiciones de trabajo.

El otro eje que aglomera a los gremios del transporte es el rechazo al pago del Impuesto a las Ganancias, un tributo que afecta especialmente a los transportistas de media y larga distancia, y sobre el que no tendría demasiado impacto el bono de fin de año decretado esta semana.

 

 

"Ese pago es excepcional, acá lo que estamos discutiendo son los temas de fondo", dijo a Letra P el líder de los maquinistas de La Fraternidad, Omar Maturano, que explicó que los transportistas son "los únicos trabajadores que no pueden eludir este impuesto de ninguna manera y terminamos trabajando más días por la misma cantidad de plata".

Según esta ecuación, y a diferencia de otros sectores, los trabajadores del transporte trabajan feriados y hacen horas extras de manera compulsiva, ingresos que igual está afectados a Ganancias, lo que en muchas ocasiones provoca que sean abonadas como horas ordinarias. "Trabajamos feriados, costeamos hoteles y comidas, cumplimos horas extras y nada de eso se ve reflejado en los recibos de sueldo de nuestros compañeros".

El mediodía del miércoles los principales dirigentes de la CATT confluyeron en la sede de esta central para analizar cuáles van a ser las medidas de protesta para los próximos días. Una posibilidad es anunciar que desde el mes próximo se trabajará a reglamento y no se prestarán servicios de transporte los días feriados, a menos que su remuneración sea excluida del pago de Ganancias.

Algunos de los dirigentes consultados dieron por hecho que se va a resolver una movilización en defensa del salario y de la aerolínea de bandera. No sería forzado: la Juventud Sindical que lidera Brey y el sector de gremios que durante su secretariado general se identificaba con Schmid son los espacios de la CGT que tuvieron mayor presencia en las calles en los últimos años, a caballo de demandas similares a las que los unifican ahora, pero también rechazando los tarifazos en los servicios públicos y movilizándose contra la reforma previsional y el presupuesto.

 

 

Para este viernes, la Asociación de Aeronavegantes de Brey junto con la comisión interna de ATE de la Administración Nacional de Aviación Civil (ANAC) convocaron a asambleas con quite de colaboración y retención de tareas desde las 7 en el Aeroparque Jorge Newbery, en una apuesta para replicar el método con el que que los pilotos de Biró y los aeronaúticos de Llano paralizaron al sector hace una semana. 

En la CATT no descartan apelar a forma de protesta, sobre todo porque se puede aplicar de manera sorpresiva y afectaría las funciones del transporte sin tener que asumir las consecuencias de una huelga declarada. Políticamente, los transportistas, incluso los colectiveros de UTA, tiene definido ser la cara visible del desacuerdo provocado por la suspensión del paro nacional.