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Tras la orden judicial que dio marcha atrás con los despidos en la agencia, el funcionario ordenó descuentos salariales que, en algunos casos, llegan al 75% del salario.
Redacción 07/11/2018 15:54

En un escenario económico critico, signado por un desplome del poder adquisitivo, los trabajadores de los medios públicos nacionales deben afrontar además cuantiosos descuentos salariales producto de la decisión de Hernán Lombardi de sancionar a quienes participaron de medidas de fuerza e incluso de asambleas. En los últimos días, los trabajadores de la Televisión Pública comprobaron en sus recibos de sueldo que la conducción de RTA, la sociedad del Estado que administra Canal 7 y Radio Nacional, resolvió recortar ingresos por participar en asambleas y por haberse adherido a cese de tareas realizados para rechazar el supuesto vaciamiento de la señal.

Los descuentos que afectan a unos 140 trabajadores del noticiero de la señal estatal, principalmente afiliados al gremio de prensa, incluyen recortes por haber participado de los paros generales del 25 de junio y del 25 de septiembre en los que no hubo transporte público.

"Es la primera vez que en la Televisión Pública se realizan descuentos direccionados por participar de una huelga convocada por la principal central obrera del país y por haber participado de las asambleas. Se trata de una profundización de la ofensiva antisindical de Lombardi" señaló a Letra P Agustín Lecchi, el secretario gremial del Sindicato de Prensa de Buenos Aires (Sipreba).

Desde hace dos años, los empleados de señal de aire pública no perciben un aumento salarial porque Lombardi anunció una política de austeridad para el medio y congeló los salarios. A eso se sumó que distintos items del convenio dejaron de abonarse y que representan uno 15 millones de pesos menos en los bolsillos de los empleados. 

En Radio Nacional, en tanto, los descuentos no sorprenden. Desde los despidos del verano pasado, es habitual que los trabajadores agremiados sufran descuentos y en especial los delegados, a quienes no se le reconocen las tareas que prestan.

Las sanciones en RTA son una réplica de lo que desde el mes de agosto sucede en la agencia nacional de noticias Télam. Apenas unas semanas después de que empezó el conflicto por los centenares de despidos, que se extendió casi por cuatro meses, el Directorio encabezado por los ex periodistas Rodolfo Pousá y Ricardo Carpena resolvió descontarle los salarios a los que se plegaron a las medidas de fuerza, con recortes que llegaron incluso al 75% de los ingresos.

Este mes, los descuentos alcanzaron al doble de trabajadores que el mes anterior y desde el Sindicato de Prensa de Buenos Aires evalúan que superarán los tres millones de pesos en total. Desde ese gremio, interpretan que la continuidad y la profundización de las sanciones es un nuevo intento para agitar las aguas.

La relación entre Lombardi y el Sipreba detonó con el conflicto en Télam, sobre todo cuando después de 120 días de paralización, la justicia ordenó reincorporar más de dos tercios de los 354 trabajadores despedidos intempestivamente el 26 de junio pasado.

El revés político que significó el fallo judicial y la extensión de la huelga, profundizó la crisis en la agencia de bandera aunque no desembocó, al menos hasta ahora, en la salida del Directorio. La debilidad de los funcionarios de Télam quedó expuesta otra vez este lunes, cuando después de más de cuatro meses de ausencia, Pousá volvió al edificio central del medio y lanzó un comunicado en el que insistió con la tesis de la violencia gremial y aseguró que las medidas que adopte la empresa "no estarán sujetas a la aprobación sindical".

En la misma comunicación, el directorio justificó la aplicación de los descuentos "por los días de huelga hasta que se levantó la medida de fuerza" y anticipó que mantendrá las decenas de acciones judiciales contra los delegados gremiales por supuestos casos de intimidación.

Represalia de Lombardi por Télam: descuentos por huelga en los medios públicos

Tras la orden judicial que dio marcha atrás con los despidos en la agencia, el funcionario ordenó descuentos salariales que, en algunos casos, llegan al 75% del salario.

En un escenario económico critico, signado por un desplome del poder adquisitivo, los trabajadores de los medios públicos nacionales deben afrontar además cuantiosos descuentos salariales producto de la decisión de Hernán Lombardi de sancionar a quienes participaron de medidas de fuerza e incluso de asambleas. En los últimos días, los trabajadores de la Televisión Pública comprobaron en sus recibos de sueldo que la conducción de RTA, la sociedad del Estado que administra Canal 7 y Radio Nacional, resolvió recortar ingresos por participar en asambleas y por haberse adherido a cese de tareas realizados para rechazar el supuesto vaciamiento de la señal.

Los descuentos que afectan a unos 140 trabajadores del noticiero de la señal estatal, principalmente afiliados al gremio de prensa, incluyen recortes por haber participado de los paros generales del 25 de junio y del 25 de septiembre en los que no hubo transporte público.

"Es la primera vez que en la Televisión Pública se realizan descuentos direccionados por participar de una huelga convocada por la principal central obrera del país y por haber participado de las asambleas. Se trata de una profundización de la ofensiva antisindical de Lombardi" señaló a Letra P Agustín Lecchi, el secretario gremial del Sindicato de Prensa de Buenos Aires (Sipreba).

Desde hace dos años, los empleados de señal de aire pública no perciben un aumento salarial porque Lombardi anunció una política de austeridad para el medio y congeló los salarios. A eso se sumó que distintos items del convenio dejaron de abonarse y que representan uno 15 millones de pesos menos en los bolsillos de los empleados. 

En Radio Nacional, en tanto, los descuentos no sorprenden. Desde los despidos del verano pasado, es habitual que los trabajadores agremiados sufran descuentos y en especial los delegados, a quienes no se le reconocen las tareas que prestan.

Las sanciones en RTA son una réplica de lo que desde el mes de agosto sucede en la agencia nacional de noticias Télam. Apenas unas semanas después de que empezó el conflicto por los centenares de despidos, que se extendió casi por cuatro meses, el Directorio encabezado por los ex periodistas Rodolfo Pousá y Ricardo Carpena resolvió descontarle los salarios a los que se plegaron a las medidas de fuerza, con recortes que llegaron incluso al 75% de los ingresos.

Este mes, los descuentos alcanzaron al doble de trabajadores que el mes anterior y desde el Sindicato de Prensa de Buenos Aires evalúan que superarán los tres millones de pesos en total. Desde ese gremio, interpretan que la continuidad y la profundización de las sanciones es un nuevo intento para agitar las aguas.

La relación entre Lombardi y el Sipreba detonó con el conflicto en Télam, sobre todo cuando después de 120 días de paralización, la justicia ordenó reincorporar más de dos tercios de los 354 trabajadores despedidos intempestivamente el 26 de junio pasado.

El revés político que significó el fallo judicial y la extensión de la huelga, profundizó la crisis en la agencia de bandera aunque no desembocó, al menos hasta ahora, en la salida del Directorio. La debilidad de los funcionarios de Télam quedó expuesta otra vez este lunes, cuando después de más de cuatro meses de ausencia, Pousá volvió al edificio central del medio y lanzó un comunicado en el que insistió con la tesis de la violencia gremial y aseguró que las medidas que adopte la empresa "no estarán sujetas a la aprobación sindical".

En la misma comunicación, el directorio justificó la aplicación de los descuentos "por los días de huelga hasta que se levantó la medida de fuerza" y anticipó que mantendrá las decenas de acciones judiciales contra los delegados gremiales por supuestos casos de intimidación.