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El Bapro corta beneficios de financiamiento al agro: alarma de cara a la siembra

Preocupa en el campo la interrupción de los convenios para financiar compras de insumos. Fue una decisión de su titular, Curutchet. Ahora la tasa es de 55% y aumenta el malestar.
Por 05/10/2018 16:54

Las fichas que el Gobierno nacional pone en la próxima campaña agrícola para la reactivación de la economía doméstica en 2019, tiene su correlato en el engranaje discursivo del vidalismo: "El agro bonaerense puede ayudar a que la economía se recupere", escribió recientemente en El Cronista el ministro de Agroindustria provincial, Leonardo Sarquis.

Sin embargo, con la campaña gruesa que arrancó con el maíz y que tiene en el corto horizonte la soja, dirigentes bonaerenses de entidades del campo plantearon a Letra P su malestar y preocupación por el corte de los convenios que, vía tarjeta Procampo, el Banco Provincia mantenía con las distintas empresas proveedoras de insumos y maquinarias, a partir de los cuales los productores financiaban sus compras mediante esa tarjeta con plazos de 90 a 360 días libres de intereses (el capital, más una comisión, se pagaba al Bapro a partir de ese plazo). Desde este mes, la banca pública bonaerense comandada por Juan Curutchet decidió modificar ese beneficio por lo que, en la actualidad, el financiamiento por esa vía es a una tasa del 55%.

Según expresaron desde la entidad a este medio, "dado el contexto" económico, se ha resuelto "la reformulación de las condiciones de los convenios". Asimismo, destacaron que, previo a esta decisión, el Banco Provincia "colocó en el año $7.900 millones en su mayoría a tasa 0% con Procampo, lo que significa un crecimiento interanual superior al 110%".

El actual panorama de recorte de beneficios no tardó en disparar luces de alerta, no sólo en el ámbito agrícola de cara a la siembra, sino también en aquellos sectores que ya se encuentran en un escenario altamente crítico, como los tamberos y los productores porcinos.



La preocupación por el corte del flexible financiamiento que se venía dando a través de la tarjeta Procampo fue uno de los planteos centrales que los representantes de las entidades ruralistas expusieron ante Sarquis y Curutchet en el marco de la Mesa Agropecuaria Bonaerense.

“Si querés una gran cosecha tiene que haber una gran siembra”, definió a Letra P uno de los asistentes a ese encuentro, el ex presidente y actual tesorero de Carbap, Horacio Salaverri, quien retrucó así a las expectativas gubernamentales que se posan sobre la campaña gruesa 2018/19.

En esa línea, advirtió ante el corte de los convenios Procampo: “Si se produce un ahogo financiero, se complica la siembra”, por lo que señaló que uno de los “temas de debate” durante el encuentro con los funcionarios bonaerenses fueron “las acciones a tomar con las actuales restricciones monetarias”, pidiendo “buscar elementos financieros que acompañen” la siembra de la gruesa y la necesidad de pastura y forraje de los tambos.
 

PROCAMPO. Es una tradicional tarjeta del Banco Provincia de Buenos Aires destinada al sector agropecuario que permite adquirir fertilizantes, combustible y diversos insumos en más de 600 empresas proveedoras. Hasta el 30 de septiembre, la financiación de compras contaba con plazos de hasta 360 días a tasa cero, y con una baja comisión. A partir de este mes, la tasa es del 55%.


El esquema de financiación de compras vía tarjeta Procampo en enero de este año. En octubre, la tasa es del 55%.

El corte de esta herramienta de financiamiento fue un grueso aliciente a la tensión que se mantiene entre el campo y el gobierno de María Eugenia Vidal en un contexto donde también se posa la lupa ruralista sobre el proyecto de Ley Fiscal-Impositiva bonaerense, con el antecedente de malestar por el 50% de aumento en el Inmobiliario Rural que se aplicó este año.
 


“Estamos justo en medio del trigo, el arranque del maíz y por delante de la soja de primera y segunda, y el maíz de segunda. Sin financiamiento, se va a complicar la inversión en fertilizante al menos”, sintetizó una de las fuentes consultadas.

Según detallaron a este medio otras voces que participaron de la reunión, Curutchet propuso préstamos en dólares. Sin embargo, este planteo fue rechazado por la mayoría de los ruralistas: “Hay muchas producciones que no tienen repago en dólares: la leche, la carne (pollo, cerdo, bovina). También es riesgoso para el trigo, que lo manejan mucho los molinos y el mercado interno. Y en transables (soja y maíz fundamentalmente) el tema de los créditos en dólares es para quien tiene un resto grande que por lo menos arriesga una parte. El productor chico, que se juega el todo por el todo, se le complica mucho”, detalló otro de los asistentes al encuentro de la Mesa Agropecuaria al refutar la propuesta del titular del Bapro.

En ese debate donde se expusieron diversas alternativas al interrumpido beneficio de financiamiento una de las ideas que generó mayor consenso fue aquella tendiente a generar una línea con afectación específica al financiamiento de la campaña “porque no va a haber el nivel de toneladas que se piensa de 130 millones de toneladas si no se fertiliza, si no se hace la inversión necesaria y para esas inversiones está faltando capital de trabajo”, destacaron los productores.

No obstante, los representantes de las entidades ruralistas se fueron del encuentro con los funcionarios sin una respuesta concreta en este punto y sólo con la promesa de “evaluar” las alternativas planteadas, algo que no logró disipar las caras largas de los productores.  

El Bapro corta beneficios de financiamiento al agro: alarma de cara a la siembra

Preocupa en el campo la interrupción de los convenios para financiar compras de insumos. Fue una decisión de su titular, Curutchet. Ahora la tasa es de 55% y aumenta el malestar.

Las fichas que el Gobierno nacional pone en la próxima campaña agrícola para la reactivación de la economía doméstica en 2019, tiene su correlato en el engranaje discursivo del vidalismo: "El agro bonaerense puede ayudar a que la economía se recupere", escribió recientemente en El Cronista el ministro de Agroindustria provincial, Leonardo Sarquis.

Sin embargo, con la campaña gruesa que arrancó con el maíz y que tiene en el corto horizonte la soja, dirigentes bonaerenses de entidades del campo plantearon a Letra P su malestar y preocupación por el corte de los convenios que, vía tarjeta Procampo, el Banco Provincia mantenía con las distintas empresas proveedoras de insumos y maquinarias, a partir de los cuales los productores financiaban sus compras mediante esa tarjeta con plazos de 90 a 360 días libres de intereses (el capital, más una comisión, se pagaba al Bapro a partir de ese plazo). Desde este mes, la banca pública bonaerense comandada por Juan Curutchet decidió modificar ese beneficio por lo que, en la actualidad, el financiamiento por esa vía es a una tasa del 55%.

Según expresaron desde la entidad a este medio, "dado el contexto" económico, se ha resuelto "la reformulación de las condiciones de los convenios". Asimismo, destacaron que, previo a esta decisión, el Banco Provincia "colocó en el año $7.900 millones en su mayoría a tasa 0% con Procampo, lo que significa un crecimiento interanual superior al 110%".

El actual panorama de recorte de beneficios no tardó en disparar luces de alerta, no sólo en el ámbito agrícola de cara a la siembra, sino también en aquellos sectores que ya se encuentran en un escenario altamente crítico, como los tamberos y los productores porcinos.



La preocupación por el corte del flexible financiamiento que se venía dando a través de la tarjeta Procampo fue uno de los planteos centrales que los representantes de las entidades ruralistas expusieron ante Sarquis y Curutchet en el marco de la Mesa Agropecuaria Bonaerense.

“Si querés una gran cosecha tiene que haber una gran siembra”, definió a Letra P uno de los asistentes a ese encuentro, el ex presidente y actual tesorero de Carbap, Horacio Salaverri, quien retrucó así a las expectativas gubernamentales que se posan sobre la campaña gruesa 2018/19.

En esa línea, advirtió ante el corte de los convenios Procampo: “Si se produce un ahogo financiero, se complica la siembra”, por lo que señaló que uno de los “temas de debate” durante el encuentro con los funcionarios bonaerenses fueron “las acciones a tomar con las actuales restricciones monetarias”, pidiendo “buscar elementos financieros que acompañen” la siembra de la gruesa y la necesidad de pastura y forraje de los tambos.
 

PROCAMPO. Es una tradicional tarjeta del Banco Provincia de Buenos Aires destinada al sector agropecuario que permite adquirir fertilizantes, combustible y diversos insumos en más de 600 empresas proveedoras. Hasta el 30 de septiembre, la financiación de compras contaba con plazos de hasta 360 días a tasa cero, y con una baja comisión. A partir de este mes, la tasa es del 55%.


El esquema de financiación de compras vía tarjeta Procampo en enero de este año. En octubre, la tasa es del 55%.

El corte de esta herramienta de financiamiento fue un grueso aliciente a la tensión que se mantiene entre el campo y el gobierno de María Eugenia Vidal en un contexto donde también se posa la lupa ruralista sobre el proyecto de Ley Fiscal-Impositiva bonaerense, con el antecedente de malestar por el 50% de aumento en el Inmobiliario Rural que se aplicó este año.
 


“Estamos justo en medio del trigo, el arranque del maíz y por delante de la soja de primera y segunda, y el maíz de segunda. Sin financiamiento, se va a complicar la inversión en fertilizante al menos”, sintetizó una de las fuentes consultadas.

Según detallaron a este medio otras voces que participaron de la reunión, Curutchet propuso préstamos en dólares. Sin embargo, este planteo fue rechazado por la mayoría de los ruralistas: “Hay muchas producciones que no tienen repago en dólares: la leche, la carne (pollo, cerdo, bovina). También es riesgoso para el trigo, que lo manejan mucho los molinos y el mercado interno. Y en transables (soja y maíz fundamentalmente) el tema de los créditos en dólares es para quien tiene un resto grande que por lo menos arriesga una parte. El productor chico, que se juega el todo por el todo, se le complica mucho”, detalló otro de los asistentes al encuentro de la Mesa Agropecuaria al refutar la propuesta del titular del Bapro.

En ese debate donde se expusieron diversas alternativas al interrumpido beneficio de financiamiento una de las ideas que generó mayor consenso fue aquella tendiente a generar una línea con afectación específica al financiamiento de la campaña “porque no va a haber el nivel de toneladas que se piensa de 130 millones de toneladas si no se fertiliza, si no se hace la inversión necesaria y para esas inversiones está faltando capital de trabajo”, destacaron los productores.

No obstante, los representantes de las entidades ruralistas se fueron del encuentro con los funcionarios sin una respuesta concreta en este punto y sólo con la promesa de “evaluar” las alternativas planteadas, algo que no logró disipar las caras largas de los productores.